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República Democrática del Congo: los pro-Kabila logran conservar el poder en el Parlamento

De izquierda a derecha, los candidatos Emmanuel Ramazani Shadary (delfín de Joseph Kabila), Martin Fayulu (opositor) y Félix Tshisekedi (nombrado presidente electo).
De izquierda a derecha, los candidatos Emmanuel Ramazani Shadary (delfín de Joseph Kabila), Martin Fayulu (opositor) y Félix Tshisekedi (nombrado presidente electo). Fabrice Coffrini / Junior Kannah / John Thys / AFP

Pese a su derrota en las presidenciales, el partido del exmandatario Joseph Kabila se hizo con la Asamblea Nacional, limitando el nuevo Gobierno de Félix Tshisekedi. La oposición dice además que apelará los resultados de las elecciones.

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¿Será posible una convivencia política en República Democrática del Congo (RDC)? Hacia ese dilema se dirige el país africano, después de que la Comisión Electoral (CENI) haya anunciado que el Parlamento tendrá mayoría oficialista, es decir, que el partido saliente del Gobierno de Joseph Kabila conservará la mitad de los escaños en coalición.

Aunque Félix Tshisekedi fue declarado como nuevo presidente con un 38,57% de los votos, el oficialismo congoleño se hizo con las legislativas en voto directo, limitando así cualquier promesa electoral de Tshisekedi. Entre ellas, la de romper con la era de los Kabila (padre e hijo), en el poder desde 1997.

Félix Tshisekedi, nuevo presidente electo y líder de la Unión por el Progreso y el Desarrollo Social, hace gestos a sus partidarios en la sede del partido en Kinshasa, República Democrática del Congo, el 10 de enero de 2019.
Félix Tshisekedi, nuevo presidente electo y líder de la Unión por el Progreso y el Desarrollo Social, hace gestos a sus partidarios en la sede del partido en Kinshasa, República Democrática del Congo, el 10 de enero de 2019. Olivia Acland / Reuters

Si nada cambia, la coalición de Kabila tendrá 250 diputados de un total de 500, frente a los menos de 50 escaños de Tshisekedi, por lo que este no podrá nombrar a un primer ministro sin lograr obligatoriamente una alianza en el Parlamento bicameral. Un pacto que aún no se ha producido (la victoria electoral tiene que confirmarse), pero que se sospecha cumplido entre Tshisekedi y Kabila, quien siempre quiso seguir en la política nacional.

Tshisekedi, un deseo de poder de hace más de 40 años

Hasta ahora opositor, Félix Tshisekedi ha logrado en estas elecciones lo que su propio padre Étienne Tshisekedi no pudo en más de 40 años, ni siquiera como primer ministro. A sus 55 años tiene el reto de abanderar al partido fundado por su progenitor, la Unión por el Progreso y el Desarrollo Social (UPDS), pero, sobre todo, de no olvidar el propósito de este.

Étienne fundó la UPDS con el objetivo de hacer “oposición pacífica” al exdictador Mobutu Sese Seko y a los líderes Laurent-Désiré y Joseph Kabila, quienes lo temían y lo empujaron al exilio. Es así como el nuevo Tshisekedi, formado en Bruselas, ha seguido la lucha por el poder dentro y fuera del país, negándose incluso a asumir un escaño en la Asamblea Nacional, tras considerar que las elecciones de 2011 fueron fraudulentas.

Hoy esa denuncia de fraude la hace el que es para él su opositor, Martin Fayulu. Si bien Tshisekedi no ha ganado solo, sino que lo ha hecho en coalición con el expresidente del Parlamento, Vital Kamerhe (2009-2012), Fayulu considera amañado el proceso y ha confirmado que apelará los resultados ante la Corte Constitucional.

“Estaremos en el Tribunal Constitucional mañana sábado (12 enero), para presentar una apelación”, manifestó Fayulu en Kinshasa, quien ha defendido que su partido Lamuka (‘Despierta, en lengua lingala), ha ganado la presidencia con un 61% de los sufragios.

El expresidente de la República Democrática del Congo, Joseph Kabila, muestra tinta en su mano después de emitir su voto en un colegio electoral en Kinshasa, el 30 de diciembre de 2018.
El expresidente de la República Democrática del Congo, Joseph Kabila, muestra tinta en su mano después de emitir su voto en un colegio electoral en Kinshasa, el 30 de diciembre de 2018. Baz Ratner / Reuters

¿Una oposición incapaz de protestar?

Las palabras de Fayulu resquebrajan los resultados de la Comisión Electoral, que le dio el segundo lugar en las presidenciales y 59 escaños en el Parlamento. Unos diputados que por ideología política parece difícil que comparta con Tshisekedi, que necesitará cualquier ayuda para posicionar a su elegido primer ministro, su aliado Vital Kamerhe.

No obstante, la situación se complica luego de que varios testigos notificaran a Reuters que Martin Fayulu fue rodeado por militares y policías que buscaban impedir su apelación en la Corte. El mismo Fayulu confirmó que tuvo que relegar esa tarea a sus abogados, ya que las fuerzas de seguridad dispersaron incluso a los simpatizantes que esperaban su salida al Tribunal. "Exijo el recuento manual de los votos para las elecciones", pidió el opositor en Twitter.

"Los resultados proclamados por el CENI no corresponden a la verdad de las urnas. Fueron construidos desde cero, por lo que se deben revisar", prosiguió Martin Fayulu.

Supuestamente, estos últimos comicios del 30 de diciembre iban a poner fin a dos largos años de incertidumbre política, desde que el presidente Joseph Kabila diera por terminado su mandato. Sin embargo, la transición se resiste en un país que ha sufrido estragos por la guerra y golpes de Estado, tras su independencia de Bélgica en 1960.

La Comisión Electoral de República Democrática del Congo pidió ante la ONU respaldar al nuevo mandatario Félix Tshisekedi, ya que, o se aceptan los resultados o se anulan las elecciones. Queda por ver si Fayulu podrá denunciar el presunto fraude y frenar la investidura del 22 de enero, ante un tablero político al que ya aspira Joseph Kabila, que podría postularse en los comicios de 2023, momento en el que se terminan los límites de mandato presidencial.

Con Reuters, EFE y AFP

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