Historia

100 años de la Semana Trágica en Argentina, la violenta represión obrera

Se cumple un siglo de la denominada 'Semana Trágica' en Argentina, los siete días más violentos en la historia de Buenos Aires. El origen: una huelga obrera por mejores condiciones laborales.

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Era el año 1919 en Buenos Aires y una huelga obrera desatada por las precarias condiciones laborales en una fábrica metalúrgica, escaló a jornadas de represión y violencia que dejaron un saldo de por lo menos 700 muertos entre el 7 y el 14 de enero.

Todo comenzó con el arribo de inmigrantes italianos a Argentina en el siglo XIX.
Entre ellos, Pietro Vasena, un italiano de origen obrero que a su llegada a Buenos Aires instaló una empresa metalúrgica: los talleres Vasena en Nueva Pompeya.

Pietro se cambió el nombre por Pedro y bautizó su empresa como 'Pedro Vasena e hijos'. Para la época de la semana trágica la próspera empresa contaba con cerca de 2.500 trabajadores.

El problema es que para comienzos de siglo XX, las condiciones a las que estaban sometidos los obreros eran pésimas.

El historiador argentino Esteban Ocampo explicó para France24, que los huelguiestas además de pedir una reducción en sus horas de trabajo y un aumento en sus salarios, también pedían mejores instalaciones donde no se concentrara tanto el calor.

Este reclamo de los obreros tenía a su favor que la gesta sindicalista de la Argentina de principios de siglo XX estaba en auge con la llegada del primer presidente elegido por voto popular, todavía sin participación femenina.

El mandatario Hipólito Yrigoyen tuvo un discurso favorable para la clase media trabajadora a pesar de que una élite minoritaria, considerada por las clases obreras como una oligarquía, se mantenía administrando las altas esferas del poder.

El 2 de diciembre de 1918 los trabajadores de los talleres Vasena se declararon en huelga. Una de sus acciones fue la de bloquear la bodega de materiales, y torpedear la fabricación del acero.

La respuesta del Alfredo Vasena, hijo del fundador italiano, fue contundente. Llamó a grupos parapoliciales denominados 'rompehuelgas' con el fin de aplastar las intenciones de los obreros de trabajar 8 horas en lugar de 11, de tener los dominicales libres y de aumentar sus salarios.

El clima se tensó con la muerte de cuatro personas, 3 huelguistas y 1 cabo del ejército, lo que provocó una marcha fúnebre el 7 de enero de 1919. Ese día, fuerzas policiales dispararon contra los huelguiestas y comenzó la matanza que derivó en una masacre en los días posteriores.

Al no tener cifras oficiales, se dice que al menos 700 personas murieron, aunque según Esteban Ocampo la cifra también pudo escalar a 1400. En esta tragedia también murieron decenas de judíos al vincularlos con el comunismo y el triunfo de la revolución bolchevique de 1917.

El conflicto se detuvo el día 14 de enero, cuando se llegó a un acuerdo entre los patronales de los talleres Vasena y los obreros. Al parecer las nuevas condiciones satisficieron a los obreros con jornadas de 8 horas, pago de horas extras, descanso los domingos y aumento de salario.

Sin embargo, de acuerdo con Esteban Ocampo estos privilegios laborales no se pudieron aprovechar sino hasta muchos años después para la década de 1930 y 1940.

Para Ocampo, cien años después de la masacre, el actual movimiento obrero sindical de Argentina esta comandado por un sector elitista y responde a los intereses de la burguesía.

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