Saltar al contenido principal

Obispos actualizaron al papa sobre "el camino que tomó la Iglesia chilena" tras escándalos de abusos

El Papa Francisco recibe amiembros de la Conferencia Episcopal de Chile en el Vaticano, el 14 de enero de 2019.
El Papa Francisco recibe amiembros de la Conferencia Episcopal de Chile en el Vaticano, el 14 de enero de 2019. Vaticano - vía Reuters

Luego de la reunión en mayo que desembocó en la renuncia en bloque de 34 obispos chilenos, cinco representantes de la Conferencia Episcopal de Chile visitaron al papa para ponerlo al tanto de lo que ha pasado después del cisma.

Anuncios

El papa Francisco fue puesto al día por los miembros del Comité permanente de la Conferencia Episcopal chilena sobre “el camino que tomó la Iglesia” en ese país luego del remezón que se generó tras los detalles que se conocieron de abusos sexuales contra menores a manos de sacerdotes que se habrían dado por décadas y en complicidad por otros miembros del clero.

La Fiscalía de Chile tiene en su poder 148 investigaciones que afectan a 255 víctimas de presunto abuso sexual cometidas por personas vinculadas a la Iglesia católica. El panorama, que tuvo una ruptura en 2018, se aclara lentamente mientras la imagen de la institución no repunta.

Este 14 de enero Francisco escuchó por cerca de tres horas a cinco altos jerarcas de la Iglesia chilena, reunión que tuvo varias interrupciones del papa para preguntar o hacer comentarios sobre lo que le iban narrando los sacerdotes. Fernando Ramos, secretario general de la Conferencia Episcopal, le dijo a la prensa que el papa les dio “sugerencias bastante importantes”.

“Nos hizo una serie comentarios y con esto queríamos reafirmar nuestro compromiso de comunión, de participación y de colaboración”, dijo el religioso a los periodistas en el Vaticano.

Una cumbre con un contexto complejo: renuncias, expulsiones y desconfianza sin freno

Según el portavoz del Vaticano, Alessandro Gisotti, la audiencia fue "solicitada por la Conferencia Episcopal de Chile después de la asamblea plenaria de noviembre de 2018" con la "intención de dar a conocer al santo padre el camino que tomó la Iglesia en Chile después de la reunión de mayo".

La reunión a la que hizo referencia Gisotti se trata de uno de los momentos cumbre de la crisis de la Iglesia en el país suramericano: cuando el papa convocó a los 34 obispos chilenos, que presentaron su renuncia en bloque y reconocieron que habían cometido "graves errores y omisiones" en los casos de abusos sexuales a menores.

Desde ese momento, Francisco aceptó las renuncias de siete obispos, expulsó a dos exobispos y dos sacerdotes; pero aún queda un manto de dudas sobre otros el resto a los que la Justicia chilena les tiene expedientes abiertos en Santiago y Rancagua.

Las expulsiones más sensibles: la del sacerdote Cristián Precht, un cura símbolo de la lucha contra la dictadura y la defensa de los derechos humanos que ya había cumplido condena por abusos y la de pocos días después, Fernando Karadima, el poderoso sacerdote proveniente de la élite, condenado en 2011 por violaciones y abusos sexuales en la década del 80.

Un golpe que dejó aún más debilitadas las estructuras de la Iglesia y que celebraron las víctimas, las cuales pasaron décadas denunciando los abusos sin que se tomara ninguna decisión de fondo por parte de las autoridades.

Con la reunión de este 14 de enero y con el viento en contra, “la idea es poder alinear a toda la Iglesia universal en cómo afrontar este verdadero flagelo que son los delitos que tienen que ver con abusos sexuales, cómo poder actuar rápidamente, poner en el centro a los menores de edad. El objetivo es su protección", reconoció Ramos.

La preocupación no es en vano para los jerarcas de la Iglesia en Chile: en la actualidad, un 9% de los chilenos manifiesta tener confianza en esa institución, según la Encuesta Bicentenario 2018.

Con EFE y AP  

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.