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El gobierno de Colombia pone ultimátum a la guerrilla ELN

Gustavo Bell, entonces jefe negociador del Gobierno de Colombia, junto a Pablo Beltrán, líder del ELN en los diálogos de paz, durante el cierre del sexto ciclo de conversaciones el 1 de agosto de 2018 en La Habana, Cuba.
Gustavo Bell, entonces jefe negociador del Gobierno de Colombia, junto a Pablo Beltrán, líder del ELN en los diálogos de paz, durante el cierre del sexto ciclo de conversaciones el 1 de agosto de 2018 en La Habana, Cuba. Ernesto Mastrascusa / EFE

Casi dos años después del inicio de los diálogos de paz, el proceso se encuentra estancado. El gobierno de Iván Duque pide la entrega de armas del grupo al margen de la ley para avanzar en la negociación.

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Los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) iniciaron el 7 de febrero de 2017 en Quito, Ecuador.

Casi dos años después, y tras varios meses en estado de suspensión, el gobierno de Iván Duque acaba de imponer un ultimátum a la guerrilla quincuagenaria.

El alto comisionado para la Paz de Colombia, Miguel Ceballos, expuso este miércoles las condiciones para retomar los diálogos con el Gobierno. "El ELN tiene que tomar una decisión ética y política urgente. Tiene que definir si realmente es un grupo que quiere dejar las armas y que quiere de verdad que las transformaciones sociales en Colombia se realicen sin violencia, hay que sacar la violencia de la política", advirtió Ceballos.

En ese sentido, el funcionario detalló que el Consejo de Seguridad Nacional evaluará el "carácter" de todos los grupos organizados, incluido el ELN, para ver si el Gobierno puede entablar con ellos negociaciones de paz o no. Si el gobierno colombiano le retira el carácter político a la guerrilla, las conversaciones llegarán a su fin.

El secuestro, uno de los obstáculos para continuar las conversaciones con el ELN

Horas antes al anuncio del comisionado para la paz colombiano, la guerrilla admitió un nuevo atentado que ocurrió el 11 de enero. El grupo armado reconoció que secuestró a los tres tripulantes de un helicóptero que fue derribado en una zona de la región colombiana del Catatumbo, fronteriza con Venezuela.

Según la compañía Aerocharter Andina S.A.S. (ACA), la aeronave de matrícula HK4327 "fue impactada a la altura del municipio de Hacarí, hecho que obligó al piloto de la aeronave a efectuar un aterrizaje de emergencia".

"El pasado 11 de enero, en medio de la más grande militarización de la región, unidades antiaéreas del Frente de Guerra Nororiental neutralizaron un helicóptero transportador de valores", indicó el ELN en un comunicado. La guerrilla dice que tiene “retenidos” al capitán Julio Díaz, a Carlos Quinceno y a Maxwel Jojay.

"Estas conductas alejan cada vez más la posibilidad para que el Gobierno pueda sentarse con el grupo del ELN porque son conductas que, de ninguna manera, tienen relación con un conflicto que tenga inspiraciones en la rebelión e inspiraciones en el cambio político de un país", comentó Ceballos a propósito del episodio.

El grupo envió un mensaje a las familias en el que señala que los tripulantes se encuentran en buen estado de salud y que adelantan las conversaciones con los organismos humanitarios para liberarlos. Sobre la carga del helicóptero, el ELN señaló que “se recuperó una importante suma de dinero que será destinada a la lucha revolucionaria”.

En los casi dos años desde el inicio de los diálogos de paz, esta guerrilla no ha cesado sus actividades armadas.

El proceso de paz con el ELN pende de un hilo

El presidente de Colombia, Iván Duque, ha condicionado la continuidad de los diálogos a que esa guerrilla deje de secuestrar y libere a las personas que tiene en su poder.

"El ELN se aleja cada vez más de la posibilidad de un diálogo con el Gobierno nacional, pues el presidente ha sido muy claro en que si el ELN entrega todos los secuestrados y cesa sus acciones criminales podría haber una posibilidad de encuentro, pero con estas demostraciones el ELN se aleja cada vez más de una posible negociación", insistió el alto comisionado para la Paz.

El 2018 fue un año electoral en Colombia, un periodo que en otras épocas estaba marcado por la violencia. Pero según el Centro de Recursos para el Análisis del Conflictos (CERAC) durante los fines de semana de elecciones legislativas y la primera y segunda vuelta de las elecciones presidenciales, CERAC registró una reducción significativa de la violencia armada de ese grupo, con una violación del cese el fuego autoimpuesto por esa guerrilla”. En el episodio que quebró el cese el fuego murió un integrante de la fuerza pública.

“En promedio, el número de víctimas cayó durante los ceses -bilateral o unilateral- en un 26 %, mientras que las acciones violentas en las que se vió involucrado o fueron responsabilidad del ELN, cayeron un 78 % (esta comparación se hace frente al promedio diario de acciones o víctimas desde que se inició la negociación)”, añade el más reciente informe del CERAC publicado en junio de 2018.

Pero a pesar de las cifras de reducción del conflicto, el secuestro sigue siendo un obstáculo para avanzar en las negociaciones. "Tenemos en total 17 personas que le seguimos insistiendo al ELN, como lo ha dicho claro el presidente Duque, deben ser entregadas todas, hay muchas de esas personas que fueron secuestradas desde el año 2002 y no conocemos su paradero", sentenció Ceballos.

El primer ciclo de conversaciones con el ELN inició luego de que en diciembre de 2016 se firmara el acuerdo entre el gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), hoy agrupado como partido político bajo las mismas siglas.

Con EFE

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