Saltar al contenido principal

Human Rights Watch, preocupada por Brasil y Bolsonaro

El presidente de Brasil , Jair Bolsonaro, muestra un bolígrafo durante una ceremonia de firma del decreto que facilita las restricciones de armas en Brasil , en el Palacio de Planalto en Brasilia, Brasil , 15 de enero de 2019.
El presidente de Brasil , Jair Bolsonaro, muestra un bolígrafo durante una ceremonia de firma del decreto que facilita las restricciones de armas en Brasil , en el Palacio de Planalto en Brasilia, Brasil , 15 de enero de 2019. Ueslei Marcelino / Reuters

Human Rights Watch (HRW) analizó en un informe el ejercicio de los derechos humanos en más de 100 países con especial atención a Brasil, donde advirtió un aumento de los homicidios cometidos por policías y un abordaje poco humanitario del conflicto.

ANUNCIOS

Según la ONG, entre enero y noviembre de 2018, la policía mató a más de 5.100 personas en Brasil. Si bien algunos de los asesinatos estaban relacionados con operaciones de seguridad, el organismo de derechos humanos advirtió que algunos fueron ejecuciones extrajudiciales.

La mayoría de esos homicidios involucraron armas de fuego y precisamente el informe sale a la luz cuando el nuevo presidente de Brasil enfoca su agenda en el tema de la seguridad. El 15 de enero, Bolsonaro firmó un decreto temporal que facilita a los brasileños la compra de armas argumentando que permitiría a los ciudadanos defenderse mejor. Pero el enfoque desde el que Bolsonaro busca atacar el conflicto, está lejos del que según HRW sería el adecuado.

“El Presidente Jair Bolsonaro debería abordar la crisis de seguridad pública que enfrenta Brasil a través de medidas que refuercen el respeto de los derechos humanos y, a la vez, reduzcan la criminalidad, señala el Informe divulgado el jueves 17 de enero.

Mano dura, uno de los pilares de la campaña de Bolsonaro

Durante su campaña presidencial, Bolsonaro prometió dar “carta blanca” a la policía para que matara a personas que presuntamente hayan delinquido. El nuevo gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, que pertenece al Partido Social Cristiano, aliado de Bolsonaro, aseguró que la policía debería disparar a matar, sin advertencia previa, contra cualquier persona que lleve un fusil, incluso si la persona no está amenazando a otros.

Los estándares internacionales de derechos humanos prohíben que las fuerzas policiales maten deliberadamente a personas, salvo cuando esto sea necesario para proteger su vida o la de terceros. Desde HRW apuntan que “en vez de impulsar políticas que vulneren los derechos humanos, el Gobierno de Bolsonaro debería emprender reformas que sean congruentes con las obligaciones jurídicas internacionales asumidas por Brasil y que, en definitiva, resultarán más eficaces para reducir la criminalidad”.

Impunidad, la otra cara del conflicto

Human Rights Watch aconseja al nuevo Gobierno de Brasil “mejorar la capacidad de investigación de la Policía Civil para superar el clima de impunidad que existe actualmente, a la luz de la baja proporción de homicidios que se esclarecen”. En este sentido también aclaran que las autoridades deberían abandonar la “guerra contra las drogas”, que agudiza la violencia y despenaliza el consumo de estupefacientes.

Otra medida que recomienda el organismo de derechos humanos es la reducción de la prisión preventiva. El Consejo Nacional de Justicia (CNJ) ordenó que, para mayo de 2016, todos los detenidos fueran llevados, dentro de las 24 horas posteriores a su detención, a una “audiencia sobre prisión preventiva” para determinar si debían ser mantenidos en prisión preventiva o puestos en libertad a la espera del juicio. Más de dos años después, cerca de la mitad de los detenidos todavía no tuvieron este tipo de audiencias, informó el CNJ a Human Rights Watch. Suelen pasar meses sin que sean presentados por primera vez ante un juez.

El decreto de Bolsonaro que flexibiliza algunas restricciones para obtener la titularidad de armas de fuego, se sostiene, entre otras cosas, en el argumento de que el acceso a armas facilitará a las mujeres la defensa frente a posibles abusos.

La respuesta de HRW al conflicto de la violencia de género va en otra dirección y apunta que las nuevas autoridades deberían responder a la violencia doméstica fortaleciendo las protecciones para las mujeres y asegurando que se haga justicia cuando ocurran hechos de violencia. Brasil, que tiene una población de más de 200 millones de personas, cuenta con apenas 74 albergues para mujeres abusadas.

Para el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco, "la retórica del actual presidente durante la campaña fue una retórica contra los derechos humanos, contra los valores y principios básicos de protección, especialmente para las minorías.”

Vivanco encuentra en los altos índices de criminalidad una explicación para cierto “cansancio” frente a la inseguridad entre los brasileños, sin embargo dice que “instar a la policía a matar y encarcelar a más sospechosos, que todavía no han sido juzgados, en las hacinadas prisiones brasileñas no contribuirá a mejorar la seguridad pública, sino que la empeorará”.

Crecen las violaciones a derechos humanos, pero también la resistencia

Si bien Human Rights Watch aseguró que el mundo vive "tiempos oscuros", también afirma que la "resistencia está cobrando fuerza" en las instituciones y en la calle, especialmente en América Latina.

El director ejecutivo de HRW, Kenneth Roth, aseguró en una entrevista a la agencia de noticias EFE que decir que el autoritarismo cotiza "al alza" no es contar toda la historia y que en el continente americano se registraron "importantes buenas noticias" el año pasado, como la condena a la crisis en de Venezuela.

Con Efe, Reuters y Human Rights Watch

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.