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'Chalecos amarillos' continúan protestas a pesar de convocatoria a debate nacional

Los 'chalecos amarillos' llevan una pancarta en la décima manifestación del movimiento. París, 19 de enero de 2019.
Los 'chalecos amarillos' llevan una pancarta en la décima manifestación del movimiento. París, 19 de enero de 2019. Charles Platiau / Reuters

El movimiento cumple diez sábados consecutivos de protestas contra las políticas del Gobierno, a pesar del debate nacional propuesto por el presidente Emmanuel Macron. El pueblo continúa exigiendo cambios.

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A pesar de los esfuerzos realizados por el presidente Emmanuel Macron para poner solución a una de las peores crisis sociales que ha vivido Francia en su historia reciente (el aumento del salario mínimo y el debate nacional abierto con todos los franceses) las protestas no cesan.

El movimiento de los 'chalecos amarillos' cumple su décimo sábado consecutivo de protestas, tomándose las calles de las principales ciudades del país. Las peores protestas desde mayo de 1968.

80.000 agentes han sido movilizados en todo el país, 5.000 de ellos en París, que está previsto como el principal escenario de las protestas.

La Policía desplegó un número elevado de agentes para rodear y proteger los principales monumentos de la capital, para evitar que se repitan las imágenes de enfrentamientos y destrucción del espacio público de jornadas anteriores.

Esta será la primera jornada después de que Macron lanzara un gran debate nacional, una fórmula con la que pretende que las quejas de los ciudadanos sean retenidas a través del diálogo. Sin embargo, los 'chalecos amarillos' ya han desacreditado ese debate nacional y apelan a incrementar las manifestaciones.

Lo que inició como una petición en línea, es hoy el movimiento de ‘chalecos amarillos’

Lo que comenzó como una petición en línea publicada en mayo en la página web de la ONG ‘Change.org’, en la que las personas enojadas se negaron a aceptar los planes del Gobierno para aumentar los impuestos sobre el combustible, se convirtió en la protesta símbolo del rechazo hacia muchas de las políticas del presidente Macron.

Desde el 17 de noviembre, las más de 300,000 personas que se hicieron llamar ‘chalecos amarillos’, refiriéndose a los chalecos de seguridad obligatorios en todos los autos franceses, comenzaron las manifestaciones que ya en varias ocasiones han llegado a generar actos de violencia entre las autoridades y el pueblo francés, incendiando autos y establecimientos, saqueando negocios, hasta arrojando piedras a la policía.

Por primera vez desde las protestas estudiantiles de 1968, los chalecos amarillos no han dejado de salir a marchar por las calles sábado tras sábado, ni siquiera navidad y fin de año fueron motivo para dejar de protestar.

Con EFE

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