Negociaciones Brexit

Theresa May presenta un ‘plan B’ del Brexit sin mayores cambios

Captura de pantalla tomada de un video en una sesión del Parlamento británico en la que la primera ministra, Theresa May, presentó a los diputados su alternativa al acuerdo de Brexit presentado en Bruselas en noviembre de 2018. Londres, Reino Unido, el 21 de enero de 2019.
Captura de pantalla tomada de un video en una sesión del Parlamento británico en la que la primera ministra, Theresa May, presentó a los diputados su alternativa al acuerdo de Brexit presentado en Bruselas en noviembre de 2018. Londres, Reino Unido, el 21 de enero de 2019. Parlamento británico / EFE

La esperada presentación del 'plan B' de la primera ministra británica, Theresa May, luego de que su propuesta de Brexit fuera derrotada por una aplastante mayoría en el Parlamento, no planteó nuevos escenarios ni propuestas frescas.

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En su comparecencia ante la Cámara de los Comunes, la premier aseguró que su prioridad será buscar una solución para evitar el llamado “backstop” en la frontera entre las Irlandas, que ha sido el gran punto de discordia en la negociación entre Londres y Bruselas.

“Trabajaremos para identificar cómo podemos garantizar que nuestro compromiso de no tener fronteras duras en Irlanda del Norte e Irlanda se pueda cumplir de una manera que cuente con el apoyo de esta Cámara y de la Unión Europea”, dijo May.

Por ello, la primera ministra seguirá reuniéndose con los líderes del Partido Unionista de Irlanda del Norte (DUP), una colectividad de apenas 10 sillas en el Parlamento, pero fundamental para mantener las mayorías en la Cámara de los Comunes. Los diálogos con el DUP buscarán encontrar una solución que evite reinstalar una frontera física para que no divida el territorio del Reino Unido. Luego, May volverá a Bruselas a intentar renegociar ese punto.

Manifestantes proeuropeos participaron en una marcha contra el Brexit frente al Parlamento británico. Uno de ellos carga una pancarta que dice “¿No habrá ‘plan B’? Pregunte al país”. Londres, Reino Unido, el 21 de enero de 2018.
Manifestantes proeuropeos participaron en una marcha contra el Brexit frente al Parlamento británico. Uno de ellos carga una pancarta que dice “¿No habrá ‘plan B’? Pregunte al país”. Londres, Reino Unido, el 21 de enero de 2018. Andy Rain / EFE

“No veo cómo esto podría ocurrir. El respaldo es legalmente vinculante. De facto, solo podría ocurrir si un nuevo acuerdo comercial se completara a fines de 2020. Creo que esto es extremadamente improbable dado el tiempo que normalmente se tarda en negociar acuerdos comerciales complejos, por ejemplo, ocho años para el acuerdo entre la Unión Europea y Canadá”, explicó a France 24 el director del Centro de estudios del Brexit de la Birmingham City University, el profesor Alex de Ruyter.

La premier prometió que el Acuerdo del Viernes Santo, firmado en 1998, y que puso fin a uno de los conflictos más sangrientos de Europa en los últimos tiempos, no será reabierto.

Los ciudadanos europeos no deberán pagar para legalizar su residencia

May reiteró que los ciudadanos europeos que viven en el Reino Unido podrán seguir teniendo sus derechos y garantías laborales y sociales y anunció que los nacionales europeos que desde este lunes 21 de enero tenían que pagar 65 libras (84 dólares) para ‘legalizar’ su residencia en el país, podrán hacerlo sin pagar ese precio, es decir, será gratis.

Anunció que seguirá con los diálogos interpartidistas para lograr consenso en el Palacio de Westminster. Lamentó que el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, se hubiera negado a una reunión sin exigir que la premier quitara de la mesa la posibilidad de un divorcio sin acuerdo.

“Seremos más flexibles, abiertos e inclusivos en el futuro en la forma en que comprometemos al Parlamento en nuestro enfoque para negociar nuestra futura relación con la Unión Europea”, dijo May.

La propuesta del ‘plan B’: buscar más garantías respecto a la frontera irlandesa

El consenso es que el ‘plan B’ de May es muy parecido a su ‘plan A’, que ya fue rechazado la semana pasada en el Parlamento. Lo que indica que la premier parece determinada en lograr la aprobación de su propuesta del Brexit y a no ceder o presentar una iniciativa diferente.

Frente a eso, Sarah Wollaston, diputada por el Partido Conservador, el mismo de la primera ministra, recriminó a la jefa de Gobierno el no haber presentado cambios sustanciales después del contundente rechazo a su propuesta de Brexit una semana antes: "Es como si el voto de la semana pasada nunca hubiera existido. El 'plan B' es el 'plan A'".

“En mi opinión, no hay una diferencia tangible entre el ‘plan A’ y su ahora ‘plan B’: el ‘plan B’ se centra en la búsqueda de garantías adicionales de la Unión Europea en la frontera de Irlanda del Norte de que cualquier respaldo sería temporal”, dijo De Ruyter.

El jefe de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, exigió a la premier durante el debate que descartara una salida del bloque europeo sin un acuerdo. Pero ante ellos De Ruyter considera que las opciones que May dio en su discurso no aclaran el futuro respecto a esa situación: “para ser justos, descartar un "no acuerdo" es políticamente imposible para el primera ministra, una tarifa de 65 libras para asegurar el "estatus legal" no es exorbitante y solo extender el artículo 50 sin ningún evento tangible como otro referendo para justificarlo, solo extiende la incertidumbre”.

May niega nuevamente la posibilidad de un segundo referendo

Justamente, durante el debate, May enfrentó varias solicitudes y exigencias de diputados de varios partidos sobre la extensión del artículo 50, que prolongaría la fecha del divorcio más allá del 29 de marzo, así como la convocatoria a un segundo referendo.

La premier descartó la petición de la extención porque eso significaría que el Reino Unido tendría que participar en las elecciones de la Unión Europea en mayo. También descartó a vía del segundo referendo y por que considera que este iría contra el resultado del referendo del Brexit realizado en 2016, que May ha defendido infatigablemente desde que inició su mandato.

"Temo que un segundo referendo establezca un precedente difícil que podría tener implicaciones significativas en la forma en que manejamos los referendos en este país, y no menos importante, el fortalecimiento de quienes hacen campaña para romper nuestro Reino Unido".

El Parlamento votará el ‘plan B’ el 29 de enero

Pero aunque May ha descartado varias veces la posibilidad de extender el artículo 50 o convocar a una segunda consulta ciudadana, estas son dos opciones cada vez más mencionadas como necesarias en el Parlamento.

El profesor de De Ruyter cree que el aplazamiento de la ficha final de los diálogos es una opción que se hace cada vez más probable para resolver la crisis que vive el país, aunque teme que esto no se llegue a materializar: "la última disputa entre el Legislativo del Reino Unido y el Ejecutivo me deja preguntándome si ahora estamos empezando a quedarnos sin camino cuando el vehículo se acerca al borde del acantilado del Brexit sin acuerdo. El salir sin acuerdo sucederá por defecto si el Gobierno y el Parlamento del Reino Unido no pueden ponerse de acuerdo".

Mientras el reloj corre a toda velocidad, la votación del ‘plan B’ está programada para el 29 de enero en el Parlamento. Con unas invisibles diferencias respecto al anterior, es poco probable que la Cámara de los Comunes lo apruebe, como también son mínimas las expectativas de que la Unión Europea reabra la negociación completamente.

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