Saltar al contenido principal

La bandera nostálgica de los peregrinos nicaragüenses

Migrantes nicaragüences reunidos en Ciudad de Panamá, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, enero 25 de 2019.
Migrantes nicaragüences reunidos en Ciudad de Panamá, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, enero 25 de 2019. Juan Carlos Zapata / France 24

Panamá se ha convertido en un refugio temporal para aquellos nicaragüenses que temen ondear la bandera en su país, en donde la enseña se interpreta como una protesta al presidente Daniel Ortega.

Anuncios

Cientos de kilómetros separan Ciudad de Panamá y Managua, pero la amenaza de la represión supera fronteras. Algunos de los nicaragüenses que por estos días acuden a la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá temen ser vistos son su bandera.

La enseña se convirtió en un símbolo de las protestas que desde hace nueve meses se registran contra el presidente Daniel Ortega y que han dejado cientos de muertos. “Se nos cataloga como terroristas” dice Jhon, un joven de 25 años que recorrió 30 horas por tierra para llegar a la JMJ.

Cuenta que ha habido casos en donde a los peregrinos se les ha quitado la bandera a la salida de Nicaragua; él consiguió traer la suya. “Es hermoso, es lindo lograr salir de Nicaragua y tener esta linda bandera azul y blanco entre nosotros”, cuenta con una voz entrecortada. “Es una libertad que no teníamos”.

Migrantes nicaragüences reunidos en Ciudad de Panamá, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, enero 25 de 2019.
Migrantes nicaragüences reunidos en Ciudad de Panamá, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, enero 25 de 2019. Juan Carlos Zapata / France 24

Jhon habla sin miedo, pero otros peregrinos huyen de la cámara y aseguran que su seguridad puede estar en riesgo en Nicaragua solo por llevar la bandera.

Una Iglesia que media en un diálogo estancado

Según el obispo Sócrates René Sándigo, hay 30 mil jóvenes nicaragüenses que han huido a Costa Rica durante la crisis. “Estos jóvenes tienes que regresar algún día a un país, de justicia, de paz, de democracia para sacarlo adelante”, afirma. “Ojalá algún día vuelvan a ondear la bandera en Nicaragua sin que eso les cueste estar presos”.

El clero ha tenido un papel mediador en este conflicto, de momento sin éxito y con señalamientos desde el Gobierno. El presidente Daniel Ortega, en el poder desde 2007, terminó acusando a la Iglesia de respaldar lo que él considera un golpe de Estado.

El cardenal Leopoldo Brenes lamenta que en este momento el diálogo esté estancado. "Pero nosotros seguimos sembrando esa semillita; el diálogo es la única opción para todos los conflictos”.

A la espera de si esa puerta se reabre, los peregrinos nicaragüenses seguirán con su nostalgia y su bandera en Panamá.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.