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Eurodiputados descartan un golpe de Estado en Nicaragua y abogan por diálogo para superar la crisis

Ramón Jáuregui, diputado español del Parlamento Europeo junto a los eurodiputados Gabriel Mato y Javier Nart, en la conferencia de prensa en Managua en la que afirmaron que la tesis de un golpe de Estado en Nicaragua es “especulativa, partidista” y carece de sustento.
Ramón Jáuregui, diputado español del Parlamento Europeo junto a los eurodiputados Gabriel Mato y Javier Nart, en la conferencia de prensa en Managua en la que afirmaron que la tesis de un golpe de Estado en Nicaragua es “especulativa, partidista” y carece de sustento. Reuters / Oswaldo Rivas

La delegación de diputados enviada por el Parlamento Europeo descartó que la crisis desatada en Nicaragua, haya sido por un intento de golpe de Estado que condujo a la inestabilidad política o social que reina en el país centroamericano.

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El grupo de parlamentarios descartó todo indicio de un supuesto golpe de Estado para sacar del poder al presidente Daniel Ortega, como el inicio de los brotes de violencia, manifestaciones y censura que se viven actualmente en Nicaragua. Así mismo, los representantes le recomendaron al gobierno que “facilite” un diálogo con la oposición para evitar una guerra interna.

“El Gobierno y sus interlocutores oficiales nos insisten en la tesis de un golpe de Estado violento, actos terroristas, violencia y sobre todo una agresión interna. No creemos en estas hipótesis”, dijo Ramón Jáuregui, vocero del grupo de 11 eurodiputados que visitaron Nicaragua por espacio de tres días para evaluar la crisis en el país.

Según los eurodiputados, la tesis de un golpe de Estado por parte del gobierno es “especulativa, partidista y no está sustentada en ninguna prueba” a lo que añadieron que la crisis de Nicaragua es una consecuencia de “la represión”.

Después de conocer estos argumentos, el Parlamento Europeo pidió al Gobierno de Nicaragua “que facilite el diálogo con tres gestos que nos parecen imprescindibles”: la libertad provisional de los manifestantes presos, al menos bajo la figura de casa por cárcel que “cesen las limitaciones a las libertades y el acoso a los líderes sociales” y que permita el retorno a Nicaragua de los organismos que son defensores de los humanos que fueron expulsados por el gobierno de Ortega.

De igual forma recomendaron un “genuino” proceso de diálogo y negociación que debe incluir “la adopción de reformas electorales para asegurar elecciones creíbles, respondiendo a los estándares internacionales”. Para Jáuregui “es la única vía para resolver la crisis y atender las aspiraciones del pueblo nicaragüense (…) para garantizar que la decisión del pueblo sea respetada”, a lo que agregó “la democracia tiene una regla que es aceptar la posibilidad de la derrota”.

Eurodiputados piden regreso a Nicaragua de organismos internacionales

Jáuregui señaló que “el Gobierno cometió un error” al haber expulsado al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y al Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), ambos organismos amparados para la Organización de Estados Americanos (OEA).

También un “error” del Ejecutivo fue sacar del país la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, así como eliminar la personalidad jurídica a los organismos humanitarios a nivel local.

De igual forma, instaron a la oposición nicaragüense a “reiterar su mensaje de paz que solo con la palabra y con los votos pretenden acceder al poder político”, al tiempo que pidieron a los opositores que faciliten una articulación con el gobierno que permita un diálogo nacional que busque una salida a la crisis.

Desde abril de 2018 Nicaragua atraviesa una profunda crisis social y política que ha dejado entre 325 y 561 muertos y de 340 a 767 detenidos, de acuerdo con los organismos humanitarios. El Gobierno de Ortega reconoce 199 muertos y 340 detenidos a los que califica de “terroristas”, “golpistas” y “delincuentes comunes” sin demostrar argumentos legales para sus detenciones.

La crisis y las tensiones políticas llevaron a que el pasado 11 de enero, la Organización de Estados Americanos, OEA, aplicara la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, por considerar que hay una ruptura constitucional en el país.

Con EFE y Reuters.

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