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El Parlamento británico define el rumbo del Brexit al votar el 'plan B' de May

Un manifestante anti-Brexit protesta delante del Parlamento británico en Londres, Reino Unido, el 28 de enero de 2019.
Un manifestante anti-Brexit protesta delante del Parlamento británico en Londres, Reino Unido, el 28 de enero de 2019. Reuters / Hannah McKay

La primera ministra británica, Theresa May, presenta este 29 de enero ante la Cámara de los Comunes su alternativa al Brexit. Las enmiendas presentadas por varios parlamentarios marcarán el rumbo de las negociaciones.

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Después de que el Parlamento británico rechazara el acuerdo del Brexit negociado por la primera ministra británica, Theresa May, el 15 de enero de 2019 por 230 votos de diferencia (432 en contra del pacto y 202 a favor), la primera ministra presentará este 29 de enero su 'plan B' para convencer a los diputados del acuerdo que alcanzó con Bruselas para la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

La nueva propuesta de May no incluye muchos cambios y no ha sido bien vista por sus compatriotas ni por los dirigentes europeos, pues consideran que ninguno de los principales escollos para encontrar un consenso han sido solucionados.

Tal y como prometió, la conservadora líder británica mantuvo una extensa ronda de contactos con las demás fuerzas para intentar acercar posiciones, pero su estrategia no dio resultados, ya que varios parlamentarios han presentado enmiendas al 'plan B' que se votarán el mismo día y que definirán el futuro del Brexit.

Debaten renegociar las medidas fronterizas en Irlanda

Una de las vías para desenmarañar las negociaciones de la salida del Reino Unido parece pasar por renegociar la "salvaguarda" acordada inicialmente por May y la UE para evitar una frontera dura entre las dos Irlandas. Es lo que propone la enmienda del conservador Graham Brady, que busca unificar la postura de los 'tories' y arrojar un salvavidas a la primera ministra.

El acuerdo original prevé una serie de medidas para garantizar la supervivencia comercial a Irlanda ante cualquier coyuntura que se presente con la salida del Reino Unido del mercado común. Este aspecto no convenció al ala dura de los conservadores, que en esta enmienda proponen buscar "medidas alternativas" a esta situación.

Si la enmienda reuniera apoyos suficientes, daría buenos pretextos a May para renegociar la "salvaguarda" ante la UE. Sin embargo, el Parlamento Europeo dejó claro que no quería modificar este punto del acuerdo.

Celebrar un segundo referendo vuelve a estar sobre la mesa

Después de más de dos años del referendo con el que los británicos eligieron dejar las estructuras comunitarias y sin un acuerdo claro sobre la mesa, la sombra de un segundo plebiscito vuelve a rondar en el Parlamento británico.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, presentó una enmienda que por primera vez pone sobre la mesa esta posibilidad. Su propuesta prevé mantenterse en la unión aduanera y impedir la salida del Reino Unido sin acuerdo. Si finalmente no se llega a un consenso, se debería volver a consultar al pueblo británico en las urnas.

Los nacionalistas escoceses apoyan esta hoja de ruta, ya que Escocia votó mayoritariamente a favor de quedarse en la Unión Europea. El ministro escocés para el Brexit, Mike Russell, aseguró el 24 de enero que sus esfuerzos irían enfocados a lograr un segundo referendo.

Theresa May, la primera ministra británica, llega a Downing Street en Londres, Reino Unido, el 28 de enero de 2019.
Theresa May, la primera ministra británica, llega a Downing Street en Londres, Reino Unido, el 28 de enero de 2019. Reuters / Hannah McKay

Buscan extender el plazo para la negociación

El plazo para lograr un acuerdo se vence el 29 de marzo, según prevé el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que regula la salida de los estados miembros. A dos meses de que culmine, los conservadores Nick Boles y Oiver Letwin y la laborista Yvette Cooper se han unido para presentar una enmienda que busca extender el artículo 50. Si el Parlamento no aprueba un acuerdo antes del 26 de febrero, se aplazaría la fecha límite hasta julio o diciembre de 2019.

Otra enmienda interpartidista es la impulsada por la conservadora Caroline Spelman y el laborista Jack Dromey. Su objetivo es bloquear legalmente una salida sin acuerdo e impedir que se llegue a este punto extremo.

La ruptura radical, que algunos conservadores defienden, dejaría en incertidumbre a los migrantes europeos y a las empresas, que no contarían con ninguna legislación para regular la nueva situación.

Las votaciones de las enmiendas definirán el futuro del Brexit

Esta nueva prueba de fuego para May no solo determinará su futuro político sino que también trazará el rumbo a seguir para el Brexit. El resultado de las enmiendas será un útil termómetro para medir cuál vía obtiene mayor apoyo en el Parlamento.

Una vez se conozcan las votaciones, la primera ministra británica espera volver a reunirse con las instituciones europeas para renegociar un acuerdo lo antes posible y someterlo a votación el 13 de febrero.

Theresa May asumió el liderazgo del Reino Unido tras el referendo del Brexit, el 13 de julio de 2016. Desde entonces, su principal cometido ha sido buscar un acuerdo con la UE, en un camino que ahora parece ser un callejón sin salida.

Con EFE y Reuters

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