Crisis en Venezuela - México

¿Cómo se explica la posición de México frente a la crisis en Venezuela?

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en conferencia en el Palacio Nacional, en Ciudad de México, México, el 28 de enero de 2019.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en conferencia en el Palacio Nacional, en Ciudad de México, México, el 28 de enero de 2019. Sáshenka Gutiérrez / EFE

Los países integrantes del Grupo de Lima reconocieron a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, pero con un ausente: México. Andrés Manuel López Obrador invocó la "no intervención y autodeterminación de los pueblos". ¿Por qué?

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El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no desconoció el nuevo mandato de Nicolás Maduro, lo que le ha traído fuertes críticas en México.

"Nuestra postura es la misma, es lo que establece nuestra Constitución. No nos vamos a mover de ahí", reiteró el presidente mexicano en su rueda de prensa del 28 de enero.

El nuevo Gobierno mexicano se encuentra en su segundo mes de poder, tras la investidura presidencial del 1 de diciembre de 2018. Al evento fue invitado el presidente Nicolás Maduro, quien asistió. El hecho les generó un aluvión de críticas a ambos mandatarios.

Ese gesto pronosticaba un giro diametral con la política que venía aplicando la Administración anterior. El expresidente Enrique Peña Nieto trabajó para convencer a otros países de que abandonaran el apoyo al Gobierno de Nicolás Maduro e impulsó a través del Grupo de Lima una postura más dura para su Administración.

Ahora, la política exterior que promueve López Obrador se ha basado en lo que se conoce como doctrina Estrada, cuya premisa es la de no interferir en los asuntos internos de otros países. Esa había sido la política a seguir que orientó las relaciones diplomáticas mexicanas durante la mayor parte del siglo XX.

La doctrina Estrada como política exterior mexicana

A pesar de seguir estas premisas de política exterior, a lo largo del siglo hubo excepciones a la doctrina Estrada. Por ejemplo, el Gobierno del presidente José López Portillo participó de manera activa en la caída de Anastasio Somoza en Nicaragua, en la misma década México retiró a su embajador en Chile tras el derrocamiento del presidente Salvador Allende, al igual que ante el ascenso de Francisco Franco en la Guerra Civil Española.

La doctrina toma su nombre del entonces secretario de Relaciones Exteriores, Genaro Estrada Félix. El 27 de septiembre de 1930 se publicaron los principios de libre autodeterminación de los pueblos y de no injerencia en los asuntos internos de otros países como elementos rectores de la diplomacia de México.

Esta política se había desvanecido en recientes tiempos en la diplomacia mexicana, pero ahora está de vuelta. Para algunos analistas, la postura que asume ahora la segunda economía latinoamericana, por detrás de Brasil (uno de los principales Gobiernos opositores a Nicolás Maduro), fue diseñada para un contexto histórico concreto y ya no tiene por qué funcionar.

El comunicólogo Alejandro Pérez Sanromán señala que el actuar del Gobierno mexicano en el caso de Venezuela no debe interpretarse como una neutralidad justificada para no equivocarse.

"Es contradictorio tratar de defender los derechos humanos y al mismo tiempo evitar emitir juicios sobre los gobiernos que los están violando", opinó el analista mexicano.

Por su parte, el especialista político Salvador García Soto consideró que el "apoyo tenue" de México a Maduro y la petición de una mediación política son una "posición coyuntural" para ganar tiempo a la espera de ver cómo se desarrolla la situación venezolana.

"Si aumenta la escalada, esta posición será inasumible. Si Maduro responde con violencia, México se replanteará su postura y alegará violaciones a los derechos humanos para tomar partido", señaló el especialista en relaciones internacionales.

Además, el politólogo opinó que la proclamación de Guaidó y su fugaz reconocimiento internacional "no fue espontáneo", sino que fue una estrategia orquestada por un grupo de países del que México no formó parte.

"Ante esto, me parece sensato que México no tuviera una posición apresurada en virtud de que quiere convertirse en un espacio de diálogo", expresó el analista.

Expresidentes, partidos políticos y excandidatos presidenciales respaldan a Juan Guaidó

Varios actores políticos mexicanos han mostrado su apoyo a Guaidó como proclamado presidente interino de Venezuela y piden al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador reconocerlo como mandatario del país sudamericano.

La bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Senado de la República, el partido oficialista en la presidencia anterior, señaló vía Twitter que el presidente Nicolás Maduro ha violado "de manera sistemática la Carta Democrática Interamericana".

La esposa del expresidente Felipe Calderón (1994 - 2000) y excandidata presidencial Margarita Zavala, pidió al Gobierno de México respaldar "el orden y el restablecimiento de la democracia en Venezuela a través de la Asamblea Nacional y del presidente encargado Juan Guaidó".

El antecesor presidencial de Felipe Calderón, el exmandatario Vicente Fox Quesada (2000-2006), fue más directo reconociendo totalmente a Guaidó.

Por su parte, el conservador Partido Acción Nacional (PAN), que intentó boicotear la presencia de Maduro en la investidura de López Obrador, ha intentado sacar provecho de su postura frente a la crisis venezolana.

Andrés Manuel López Obrador reiteró en su rueda de prensa matutina que su Presidencia mantendrá el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos en la crisis con Venezuela. A pesar de las críticas internas y externas, AMLO se muestra imperturbable con su decisión.

Con EFE

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