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El Parlamento británico dio luz verde para modificar el acuerdo del Brexit

La primera ministra británica, Theresa May, habla durante un debate sobre su plan B del Brexit en el Parlamento de Reino Unido el 29 de enero de 2019.
La primera ministra británica, Theresa May, habla durante un debate sobre su plan B del Brexit en el Parlamento de Reino Unido el 29 de enero de 2019. Parlamento Británico / Reuters

La Cámara de los Comunes aprobó una moción que apoya que el Gobierno vuelva a Bruselas a negociar con la Unión Europea una alternativa al mecanismo de salvaguarda irlandesa. Además, rechazó dos enmiendas que proponían prorrogar las negociaciones.

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Theresa May tendrá que volver a Bruselas a negociar una alternativa para la llamada salvaguarda irlandesa o ‘backstop’, el mecanismo propuesto por la Unión Europea para evitar una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte. Además, deberá hacerlo antes del 29 de marzo, cuando finaliza el plazo para la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Este martes 29 de enero el Parlamento británico sometió a voto siete enmiendas sobre las negociaciones del Brexit. De estas solamente se aprobaron dos, ambas propuestas presentadas por diputados de la fuerza de la primera ministra, el Partido Conservador.

Con 317 votos a favor y 301 en contra, la Cámara de los comunes aprobó una de las propuestas más polémicas: la del jefe del Comité 1922, Graham Brady y que contaba con el apoyo explícito de la primera ministra. El texto insta al Gobierno al Gobierno a buscar "arreglos alternativos" al mecanismo del ‘backstop’.

A su vez, el Parlamento británico negó la posibilidad a dos enmiendas presentadas por diputados laboristas que proponían la extensión del artículo 50 del Tratado la Unión, (artículo que establece que cualquier país de la Unión Europea puede retirarse unilateralmente y de forma voluntaria del bloque comunitario). Con esa prórroga, se habría conseguido más tiempo para las negociaciones.

Bruselas pide a Reino Unido “aclarar los próximos pasos a seguir”

Pocos minutos después de la votación en Londres, el Consejo Europeo volvió a negarse a la posibilidad de renegociar el acuerdo ya pactado con Londres el pasado 25 de noviembre: “el ‘backstop’ es parte del acuerdo de retirada y el acuerdo de retirada no está abierto a renegociación”, dijo un portavoz del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en un comunicado.

No obstante, cabe destacar que Bruselas sí se mostró abierta hacer cambios en la declaración política sobre la futura relación con el Reino Unido. Agregó que la Unión Europea "estaría preparada para reconsiderar su oferta y ajustar el contenido”, al tiempo que urgió al Gobierno británico a "aclarar sus intenciones en cuanto a los próximos pasos a seguir lo antes posible".

El organismo europeo también abrió la puerta a una extensión del plazo de negociaciones, a pesar de que los diputados británicos rechazaran dos enmiendas que urgían esta posibilidad, y recordó que una eventual solicitud británica para esta ampliación requeriría la unanimidad en su favor de los otros 27 países miembros del bloque.

¿Cuáles fueron las enmiendas que votó el Parlamento británico?

La sexta enmienda sometida a votación fue la primera en ser aprobada con 318 con votos a favor y 310 en contra. Se trata de una propuesta de la diputada conservadora Caroline Spelman y diputado laborista Jack Dromey. Esta rechaza la posibilidad de abandonar la Unión Europea sin un acuerdo previo.

Acto seguido, el Parlamento aprobó la séptima y última enmienda presentada, la impulsada por el conservador Graham Brady, la cual insta al Gobierno volver a Bruselas a negociar con la Unión Europea una alternativa a la salvaguarda irlandesa. Consiste en eliminar del acuerdo del Brexit con la UE el llamado 'backstop' y buscar “soluciones alternativas”.

Antes de esas dos propuestas, todas las anteriores fueron rechazadas:

La primera enmienda sometida a voto fue la que propuso el líder opositor, el laborista, Jeremy Corbyn. Esta buscaba descartar totalmente la posibilidad de una salida del bloque comunitario sin un acuerdo, lo que se conoce como ‘Brexit duro’. Buscaba una renegociación del acuerdo alcanzado con Bruselas el pasado noviembre (que fue rechazado el 15 de enero en el la Cámara de los Comunes), con el objetivo de asegurar que el Reino Unido continuaría siendo parte de la Unión Aduanera comunitaria. Fue rechazada con 327 votos frente a 296.

Segunda enmienda: fue la presentada por el líder del Partido Nacionalista Escocés, Ian Blackford. Solicitaba una extensión del artículo 50 del Acuerdo de la Unión en aras de conseguir más tiempo para continuar las negociaciones. La enmienda también pedía que el Gobierno reconociera que durante el referendo de 2016 la mayoría del pueblo escocés votó en contra del Brexit, y por lo tanto, que se respetara el deseo de los ciudadanos escoceses a permanecer en la Unión. Fue rechazada con 39 votos a favor y 327 en contra.

Tercera enmienda: presentada por el ex fiscal general, Dominic Grieve, y considerada una de las enmiendas clave. Proponía poner en manos del Parlamento todo el control de las negociaciones y el proceso del Brexit, lo que habría dejado sin capacidad de decisión al Gobierno. Fue rechazada con 321 en contra y 301 a favor.

Cuarta enmienda: su promotor fue el laborista Yvette Cooper, quien proponía aplazar nueve meses la fecha límite para el Brexit y bloqueaba la posibilidad que se realizara un Brexit sin acuerdo. Esta se activaría solamente en caso de que la primera ministra no pudiera conseguir un acuerdo aprobado por Londres y Bruselas antes de finales de febrero. Fue rechazada con 298 votos a favor y 321 en contra.

Quinta enmienda: presentada por la laborista Rachel Reeves. Proponía una prórroga a la fecha de salida. Fue rechazada con 290 votos a favor y 322 en contra.

Tras esta votación, los miembros del Parlamento han fijado al Gobierno una pauta a seguir dentro del escurridizo proceso del Brexit. Pero si ahora la misión de la primera ministra es menos difusa que antes, esta no será menos complicada. La premier deberá volver a Bruselas a conseguir concesiones para evitar una frontera dura en Irlanda del Norte sin que el bloque imponga sobre la isla la permanencia en la Unión aduanera, (uno de los puntos que más ha frenado las conversaciones) y sellar un acuerdo con la Unión. Todo eso antes de que el 29 de marzo.

Con EFE y Reuters

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