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Qué es el 'backstop', o salvaguarda irlandesa, el palo en la rueda del Brexit

Un activista antiBrexit ondea una bandera del Reino Unido y de la Unión Europea mientras se manifiestan fuera del Parlamento en el centro de Londres, el 23 de enero de 2019.
Un activista antiBrexit ondea una bandera del Reino Unido y de la Unión Europea mientras se manifiestan fuera del Parlamento en el centro de Londres, el 23 de enero de 2019. Daniel Leal-Olivas / AFP

Uno de los temas más complejos del retiro de Reino Unido de la Unión Europea es la frontera entre las Irlandas. Área en la que ni el Parlamento Británico, Theresa May, y la Unión Europea, logran alinearse.

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Después de la aplastante derrota del texto sobre el Brexit propuesto por la primera ministra Theresa May en la Cámara de los Comunes, el pasado 15 de enero, May ha emprendido una carrera contrareloj para evitar que Reino Unido deje el bloque comunitario sin un acuerdo, lo que cada vez se enloda más.

La 'premier' debe hacer que el Parlamento británico ratifique un 'plan B' que tiene que presentar antes del 29 marzo, fecha establecida para abandonar la Unión Europea. El llamado “Backstop” o salvaguarda irlandesa, es precisamente uno de los escollos que tiene en apuros al Brexit de May.

Los legisladores rechazaron esa salvaguarda que la primera ministra negoció durante más de dos años de conversaciones en Bruselas. Aquí un repaso para entender qué es el llamado "respaldo irlandés" y por qué es determinante en el proceso de salida de Reino Unido:

¿Qué es el 'Backstop' o salvaguarda irlandesa?

Es una garantía legal, una cláusula que negociaron Londres y Bruselas para evitar una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, una de las cuatro naciones que constituyen el Reino Unido, que entraría en vigor en caso de que Reino Unido y la Unión Europea no lleguen a un acuerdo comercial durante el período de transición del Brexit, en diciembre de 2020.

Frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. France 24

¿Por qué ha sido uno de los principales obstáculos en el acuerdo del Brexit?

Tanto Reino Unido como la República de Irlanda son Estados miembros de la Unión Europea. Una vez que el primero abandone el bloque comunitario, por defecto se instaurarían las políticas comerciales pertinentes: como un control aduanero más severo por no hacer parte del mercado común o introducción de tasas e impuestos sobre bienes específicos, entre otras medidas.

Fue por eso que, durante las conversaciones entre Londres y Bruselas, se creó la salvaguarda para evitar una frontera dura. Pero en caso de no alcanzar un acuerdo comercial, Reino Unido seguiría estando alineado con la unión aduanera de la UE después de 2020, mientras que Irlanda del Norte seguiría estando alineada con algunas reglas del mercado único para mantener abierta la frontera irlandesa.

Ese es el punto más controvertido y el que rechazó por una aplastante mayoría el Parlamento británico. Algunos legisladores señalan que, con esta salvaguarda, de alguna manera Reino Unido todavía estaría vinculado a las normas de la UE, mientras que otros critican la idea de que Irlanda del Norte tenga regulaciones diferentes al resto del territorio británico una vez lo abandonen.

Las personas tienen carteles junto a una barricada fronteriza simulada durante una protesta de activistas contra el Brexit,en Carrickcarnan, Irlanda, el 26 de enero de 2019. Clodagh Kilcoyne / Reuters

¿Por qué es importante evitar una frontera física entre las dos irlandas?

La historia se remonta a 1918, momento en el que unas elecciones parlamentarias declaradas, que tomaron forma de plebiscito por los nacionalistas irlandeses, el bando independentista obtuvo una mayoría aplastante en el sur católico de la isla, con poco más del 65% de los votos y al norte de la isla, de mayoría protestante, los unionistas obtuvieron el 56%. Después de una guerra que se prolongó por dos años, la isla quedó dividida en norte y sur, lo que ahora es la República de Irlanda.

El nuevo Estado irlandés estuvo negociando por décadas el derecho a obtener una soberanía absoluta, lo que terminó con el establecimiento oficial de una república plenamente independiente en 1949, que hoy tiene por capital Dublín, con una Constitución en la que el Gobierno irlandés declara tener autoridad sobre toda la isla, incluyendo el norte.

Así se originó el movimiento terrorista IRA, cuyas acciones se encaminaron a anexarse toda la isla, situación que provocó el surgimiento de grupos paramilitares unionistas para defender el norte. La lucha se alargó durante 40 años y dejó cerca de 3.500 muertos de muertos en Reino Unido e Irlanda.

Se ve una etiqueta adhesiva 'No Border, No Brexit ' en una señal de tráfico frente a la estatua de la Paz titulada 'Hands Across the Divide' en Londonderry, Irlanda del Norte, el 22 de enero de 2019. Clodagh Kilcoyne / Reuters

Tras años de conversaciomes se llegó al Acuerdo del Viernes Santo firmado en 1998, que puso fin a la violencia sectaria y eliminó el asunto de la identidad. A partir de este texto, se confirmó el derecho para irlandeses y norirlandeses de mantener ambas nacionalidades, que fue aceptado por ambos gobiernos: Reino Unido y la República de Irlanda, sin una frontera que los separe.

Bajo ese contexto, la policía advirtió que cualquier nueva infraestructura a lo largo de la frontera podría convertirse en un objetivo para la actividad paramilitar por parte de militantes disidentes que no firmaron el acuerdo de paz.

¿Dónde están los protagonistas clave de cara al Brexit?

La primera ministra Theresa May dijo que va a analizar una vía para renegociar el acuerdo en Bruselas, pero la UE señaló que reevaluar el texto no es una opción.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Jacek Czaputowicz, sugirió la idea de poner un límite de cinco años a la salvaguarda irlandesa, pero el diputado irlandés, Simon Coveney, rechazó la idea de inmediato.

El Partido Unionista Democrático no aceptará a Irlanda del Norte siguiendo las reglas comerciales establecidas por la UE, o nuevas barreras para Gran Bretaña continental.

Así, el futuro luce sombrío de cara a la salida del Reino Unido del bloque, dado que Londres no podrá abandonar el acuerdo sin la aprobación de la UE, ni la ratificación del Parlamento británico. Los más conservadores temen quedar atrapados permanentemente en las estructuras de la UE, mientras otros se preocupan por tener que retirarse del bloque sin ningún acuerdo sobre la mesa que les dé garantías.

Con AFP

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