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EE. UU.: la Iglesia católica en Texas publica los nombres de 286 sacerdotes que abusaron de menores

Archivo: un sacerdote preside una misa en Pittsburgh, Pensilvania, el 15 de agosto de 2018.
Archivo: un sacerdote preside una misa en Pittsburgh, Pensilvania, el 15 de agosto de 2018. Jeff Swensen / Getty Images / AFP

Líderes de la Iglesia católica en Estados Unidos identificaron a 286 sacerdotes y otros cargos eclesiásticos que supuestamente han abusado sexualmente de menores de edad a lo largo de las últimas décadas.

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Un nuevo escándalo sacude los cimientos de la Iglesia católica. Catorce diócesis del estado de Texas, en Estados Unidos, que incluye las de Austin, San Antonio, Dallas y Houston, revelaron este 31 de enero los nombres de 286 sacerdotes y trabajadores de la Iglesia que presuntamente abusaron de niños y adolescentes.

"Los obispos de Texas hemos decidido dar a conocer los nombres de estos sacerdotes en este momento porque es correcto y justo, con el objetivo de ofrecer recuperación y esperanza a los que han sufrido", apuntó en un comunicado el cardenal Daniel DiNardo, de la diócesis de Galveston-Houston.

La única diócesis que no proporcionó nombres fue Fort Worth, pues lo hizo hace más de una década y luego proporcionó una contabilidad actualizada en octubre de 2018.

El reverendo Michael Olson de la diócesis de Fort Worth señaló en una carta a sus feligreses que se siente "profundamente avergonzado de los errores pasados por parte de los encargados del liderazgo en la Iglesia que fracasaron en proteger a los niños".

Un nuevo escándalo tras el de Pensilvania

Esta explosiva revelación forma parte de una campaña iniciada en agosto de 2018, cuando una corte de Pensilvania hizo públicos los casos de 300 sacerdotes que habrían abusado de más de 1.000 menores a lo largo de décadas.

En su momento, el Vaticano calificó de "criminales" los abusos de sacerdotes a menores descritos en el informe de Pensilvania y consideró que "debería haber asunción de responsabilidad" de los abusadores y de quienes "permitieron que se produjeran".

En los meses posteriores a ese informe, alrededor de 50 diócesis y provincias religiosas han publicado los nombres de casi 1.250 sacerdotes y otros acusados ​​de abuso. Aproximadamente el 60 % de ellos han muerto.

En Texas, la diócesis de Dallas y algunos otros se apoyaron en la Policía e investigadores federales retirados para verificar los registros de la Iglesia y otros materiales para justificar las acusaciones de abuso. Pero no está claro si alguno de los nombres publicados este 31 de enero podría dar lugar a que los fiscales locales presenten cargos penales.

La mayoría de los sacerdotes identificados como abusadores ya han muerto

Algunas investigaciones se remontan a 1950, mientras que otras revisiones, como en el caso de la diócesis de Laredo, solo sucedieron en 2000 porque la diócesis se estableció allí. De los 286 hombres nombrados en Texas, 172 han muerto, un porcentaje comparable al conteo nacional en Estados Unidos.

"Nuestra oficina está lista para ayudar a las autoridades locales y a cualquier fiscal del distrito que nos pida ayuda para desmantelar esta forma de maldad y eliminar la amenaza de quienes amenazan a los niños de Texas", dijo Marc Rylander, portavoz de la oficina de Texas.

Por su parte, el fiscal general de ese estado dijo que "hasta la fecha, no hemos recibido ninguna solicitud de este tipo, pero estamos listos para ayudar a los fiscales locales de acuerdo con la ley estatal y la jurisdicción penal original".

Los feligreses celebran una misa para celebrar la Asunción de la Santísima Virgen María en la Catedral de San Pablo, la iglesia madre de la diócesis de Pittsburgh el 15 de agosto de 2018 en Pittsburgh, Pensilvania. Jeff Swensen / Getty Images North America / AFP

Las declaraciones de obispos en varias ciudades de Texas tras la revelación

El jefe de la arquidiócesis de Galveston-Houston, el cardenal Daniel N. DiNardo, también presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, asistiría a una cumbre convocada por el papa Francisco en febrero para sensibilizar a los líderes eclesiásticos del mundo sobre el dolor de la víctimas.

DiNardo dijo en un comunicado que "los obispos de Texas han decidido dar a conocer los nombres de estos sacerdotes en este momento porque es correcto y justo, y ofrecer sanidad y esperanza a los que han sufrido. En nombre de todos los que han fracasado en este sentido, ofrezco mis más sinceras disculpas. Nuestra Iglesia ha sido lacerada por esta herida y debemos tomar medidas para curarla", declaró.

En una declaración publicada con el informe de la Arquidiócesis de San Antonio, que tenía la lista más larga de nombres entre las diócesis de Texas, el arzobispo Gustavo García-Siller dijo que las denuncias de abuso y mala gestión de algunos de los obispos "están destruyendo la iglesia". Aunque la publicación del informe "trae tensión y dolor", el arzobispo dijo que estaba "lleno de serenidad y paz" debido a las revelaciones.

Los defensores de las víctimas y los que han estado rastreando el abuso del clero durante décadas han dicho que la Iglesia tiene un pobre historial policial y que las investigaciones sobre las acusaciones de la Iglesia son la única forma de garantizar la verdadera transparencia. Ellos argumentan que no existe una definición uniforme de sacerdotes y diócesis con suficiente credibilidad, pues utilizan diferentes estándares al decidir qué nombres liberar y cuáles condenar.

Con AP y EFE

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