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En medio del empoderamiento de los demócratas, Trump ofrecerá su discurso del Estado de la Unión

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participa en una reunión para "discutir la lucha contra la trata de personas en la frontera sur" en la sala del gabinete de la Casa Blanca en Washington, EE. UU., el 1 de febrero de 2019.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participa en una reunión para "discutir la lucha contra la trata de personas en la frontera sur" en la sala del gabinete de la Casa Blanca en Washington, EE. UU., el 1 de febrero de 2019. Jim Young / Reuters

El presidente de Estados Unidos pronunciará su segundo discurso sobre el Estado de la Unión en un momento en el que la batalla política en Washington está más crítica que nunca y sus habilidades de negociación, bajo prueba.

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Trump llega a su segundo discurso del Estado de la Unión tras el cierre del gobierno más extenso en la historia de Estados Unidos, que dejó expuesta la división al interior de su propio partido. Pero además arriba con el peso de los resultados de las elecciones de medio término en las que el Partido Demócrata retomó el poder en la Cámara de Representantes, un quiebre indiscutible.

El 5 de febrero a las 21:00 (hora local) las cámaras y los reflectores se dirigirán al magnate. Así llega Trump al ‘cierre de cuentas’ de su segundo año de gestión:

El muro de la discordia: la disputa entre demócratas y republicanos se ha profundizado por la promesa del muro en la frontera con México, que hasta el momento Trump no ha logrado capitalizar. Esta es la primera vez que el mandatario hablará ante un Congreso que ya no es de mayoría republicana y que cuenta con un sólido liderazgo demócrata en la Cámara de Representantes, obligando al presidente a tener que hacer consensos para impulsar su agenda, algo a lo que no estaba acostumbrado.

Los migrantes centroamericanos insisten en entrar a EE. UU., pese al despliegue de soldados estadounidenses.
Los migrantes centroamericanos insisten en entrar a EE. UU., pese al despliegue de soldados estadounidenses. Alkis Konstantinidis /Reuters

Mientras Trump se pronuncie en el Capitolio, hablando directamente a una audiencia nacional de millones de personas, justo a su respaldo estará sentada Nancy Pelosi, la líder demócrata de la Cámara de Representantes, quien canceló la invitación inicial al mandatario y logró aplazar el discurso mientras el gobierno estaba cerrado, mostrando una vez más su resistencia a pagar un muro fronterizo con México.

"Trump ha dicho que está considerando declarar una emergencia nacional y utilizar a los militares para construir el muro fronterizo. Este plan no solo es extravagante, también es ilegal. El Ejército tiene prohibido hacer cumplir la ley nacional sin autorización expresa del Congreso", sostiene Sam Berger, quien sirvió como asesor de política doméstica para la Casa Blanca en 2015.

La presencia de Pelosi refleja el empoderamiento del Partido Demócrata y el poder que tiene ahora para bloquear la agenda de Trump y aumentar el temor del mandatario ante la posibilidad que puedan abrir investigaciones en su contra.

Por esta razón, muy posiblemente su discurso se centrará en un llamado a la unidad, capitalizando sus logros en materia económica, en política exterior, el nombramiento de jueces conservadores entre otros temas y pidiendo a los estadounidenses que dejen de lado sus diferencias de cara a lo que será su campaña de reelección para el 2020.
 
Mejores acuerdos comerciales:
Trump prometió renegociar el TLCAN con México y Canadá. Aunque cumplió con su objetivo, aún falta la aprobación del Congreso para que entre en marcha. Varios legisladores demócratas consideran que no hay mayores cambios en el nuevo tratado y que por el contrario entrega mayores beneficios a otras naciones, como en el caso de derechos de propiedad intelectual en Canadá. Beneficios que también algunos legisladores republicanos coinciden, no se están trasladando a los trabajadores estadounidenses.

“El nuevo acuerdo incluye protecciones al monopolio de las compañías farmacéuticas que ayudarán a mantener precios altos a los medicamentos en los EE. UU. y también a exportar estas políticas a México y Canadá”, sostiene Andy Green, director de Política Económica del Center for American Progress.

En el caso de la relación comercial con China la tensión aumenta. Trump impuso aranceles a productos chinos por un valor de $ 250 mil millones de dólares tras argumentar que Beijing violó los derechos de propiedad intelectual de los Estados Unidos. Apenas ahora las dos naciones buscan resolver la disputa.

En política exterior, Estados Unidos primero: Corea del Norte se convirtió en una prioridad para el mandatario, quien podría anunciar el lugar de la cumbre con Kim Jong-un. Después que Trump calificara al líder norcoreano como “hombre cohete” (rocket man), el mandatario ha asegurado en varias oportunidades que la península ya no representa una amenaza nuclear, pero agencias de inteligencia revelaron que Corea del Norte no va a renunciar a todas sus reservas.

Se espera que Trump también cite el progreso en las conversaciones de paz entre el gobierno de Afganistán y los rebeldes talibanes y haga una anotación sobre la lucha contra los miembros del grupo Estado Islámico en Siria; dos de los grandes temas en Medio Oriente.

Sobre América Latina, los ojos están puestos en la delicada situación en Venezuela, donde Trump ha dejado en claro que su deseo es restaurar la democracia en Venezuela. Esto luego de desconocer a Nicolas Maduro como mandatario tras las pasadas elecciones y dar su respaldo a Juan Guaidó, liderando el respaldo de varias naciones a un gobierno de transición, mientras impuso sanciones a los recursos por suministro de petróleo que recibe Maduro.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y el ministro de Defensa general de Venezuela, Vladimir Padrino,  durante la ceremonia en que las Fuerzas Armadas lo reconocieron después de su inauguración para un segundo mandado, el 10 de enero de 2019, en Caracas.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y el ministro de Defensa general de Venezuela, Vladimir Padrino, durante la ceremonia en que las Fuerzas Armadas lo reconocieron después de su inauguración para un segundo mandado, el 10 de enero de 2019, en Caracas. Federico Parra / AFP

Estados Unidos también anunció recientemente que se retira del acuerdo nuclear con Rusia, nación a la que ha dado un plazo de seis meses para que destruya su arsenal de mediano rango y presente pruebas de ello.

Liderazgo demócrata: Mientras el mandatario esté pronunciando su discurso, la posibilidad de un nuevo cierre del gobierno es inminente para el 15 de febrero. Trump tiene la oportunidad perfecta para vender nuevamente su agenda para la seguridad fronteriza, incluso amenazando con declarar una emergencia nacional. Por su parte los demócratas han anunciado nuevamente que no pagarán por un muro, más teniendo en cuenta que el 60 por ciento de los estadounidenses desaprueba esta iniciativa, según la más reciente medición de Gallup.  

"Su último cierre causó un dolor incalculable a 800.000 trabajadores, contratistas y familias estadounidenses, lo que nos costó miles de millones en el proceso. Deje de amenazar con tomarlos como rehenes con otro cierre", le dijo recientemente la líder Pelosi a Trump a través de su cuenta de Twitter.

La presidenta de la Cámara de Estados Unidos, Nancy Pelosi, se dirige a la 87ª Reunión de Invierno de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos en Washington, EE. UU., el 23 de enero de 2019.
La presidenta de la Cámara de Estados Unidos, Nancy Pelosi, se dirige a la 87ª Reunión de Invierno de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos en Washington, EE. UU., el 23 de enero de 2019. Carlos Barria / Reuters

El Partido Republicano también está preocupado por la posibilidad de un mayor debilitamiento de su capital político y poder de acción, más con el fantasma de las conclusiones que podría revelar el fiscal especial Muller sobre la trama rusa, que amenaza las intenciones del partido por permanecer en la Casa Blanca durante un periodo más.

Réplica al discurso: El Partido Demócrata ha mostrado su línea de respuesta a Trump y buscará recordarle al magnate la importancia del voto de las mujeres, que les devolvió el control de la Cámara. Varios demócratas han invitado a trabajadores afectados por el cierre y mujeres hispanas que trabajaron para el mandatario.

Una de ellas es Sandra Díaz, quien trabajó en el club de Trump y fue contratada sin documentos legales, algo de lo cual sus empleadores tenían pleno conocimiento. También asistirá Victorina Morales, quien trabajó en otro club de Trump en Nueva Jersey, quien fue invitada por el representante demócrata de Nueva Jersey, Bonnie Watson Coleman.

El partido ha elegido a Stacey Abrams para dar la alocución de réplica al discurso, convirtiéndose en la primera mujer afroamericana que cumplirá esta labor. Abrams se postuló para una silla en el Senado pero perdió tras una cuestionada votación en su estado.

Pero la gran duda que genera este discurso del Estado de la Unión es si el presidente Trump tendrá la capacidad de mover las fibras tanto del Congreso como del electorado, justo cuando el líder tiene una aprobación de tan solo 37 por ciento según la encuestadora Gallup.

Informe desde Washington D. C.: Trump pronunciará su segundo discurso sobre el Estado de la Unión
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