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La Retirada: 80 años desde que 475.000 refugiados españoles llegaron a Francia

Una foto de febrero de 1939 en la que soldados republicanos españoles huyen de España y llegan a Francia después de la victoria del general Franco durante la Guerra Civil española.
Una foto de febrero de 1939 en la que soldados republicanos españoles huyen de España y llegan a Francia después de la victoria del general Franco durante la Guerra Civil española. AFP (archivos)

Hace ochenta años, casi medio millón de españoles cruzaron la frontera tras la caída de Barcelona en manos del general Franco. Estos refugiados fueron llevados a campamentos improvisados. Un recuerdo doloroso, pero que vive de nuevo.

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El 26 de enero de 1939, Barcelona queda bajo el control del general Francisco Franco. Miles de republicanos españoles huyen de Cataluña y se dirigen a la frontera. Durante la Guerra Civil española, Francia practica la política de no intervención, mientras que ignora el tráfico de armas en apoyo a los republicanos. Pero, finalmente, decide abrir sus puertas. El 28 de enero, el Gobierno francés permite el paso a civiles solamente, y luego, el 5 de febrero, los soldados republicanos también reciben autorizaciíon para pasar.

En unas pocas semanas, aproximadamente 475.000 refugiados cruzan la frontera. Este episodio se llama la Retirada. Ochenta años después, el historiador Geneviève Dreyfus-Armand, autor de 'El exilio de los republicanos españoles en Francia desde la guerra civil hasta la muerte de Franco' (Editions Albin Michel) analiza este éxodo para France 24. Un hecho poco olvidado y, sin embargo, sorprendente de la historia francoespañola.

¿Qué causó esta afluencia masiva de refugiados españoles a Francia?

Geneviève Dreyfus-Armand: Lo que la impulsó de inmediato fue la toma de Cataluña por los franquistas. Desde el comienzo de la guerra española, en julio de 1936, cada vez que los franquistas tomaron territorio, hubo una terrible represión contra todos aquellos que habían apoyado a la República: ejecuciones de sindicalistas, maestros, intelectuales, artistas o trabajadores. Cuando se tomó Cataluña, ya había muchas personas que habían huido de otras regiones. Temían que la represión volviera a ser terrible. Tomaron la decisión de irse a Francia. Era la única escapatoria.

Una foto fechada en febrero de 1939 de una mujer y su hijo que llegaron a pie al paso de Perthus en Francia después de huir de España.
Una foto fechada en febrero de 1939 de una mujer y su hijo que llegaron a pie al paso de Perthus en Francia después de huir de España. Archivos AFP

¿Cómo llegaron a Francia?

El paso se realizó a pie la mayor parte del tiempo, a veces en carretas o camión. Estas largas filas de refugiados fueron bombardeos por parte del  ejército franquista y de la aviación italiana. En un "sálvese quien pueda" los refugiados huyeron atravesando las montañas en pleno invierno, con nieve y frío. Hay escenas absolutamente terribles de civiles e incluso de soldados caminando en la nieve.

Ante esta afluencia, ¿qué hizo el Gobierno francés?

Durante mucho tiempo se le advirtió al poder en Francia que habría oleadas de refugiados si los franquistas conseguían ganar. Pero nadie esperaba un éxodo igual. El Gobierno republicano español todavía tenía la esperanza de, contra toda lógica, revertir la situación. Por su parte, el Gobierno francés, a pesar de las advertencias, no previó nada. Hizo valer el derecho de asilo, como siempre había practicado. Pero, al mismo tiempo, había tomado medidas muy restrictivas contra los refugiados. Aplicó el decreto aprobado poco tiempo antes que preveía el internamiento en centros especiales de extranjeros indeseables (decreto ley del 12 de noviembre de 1938 del Gobierno Daladier).

En la frontera, las familias que llegaron juntas fueron separaron. Las mujeres, los niños, los ancianos y los heridos fueron distribuidos en 77 departamentos, casi toda Francia, excepto París y los departamentos fronterizos del noreste y el este. Por esta razón aún se encuentran muchos descendientes de republicanos españoles en Bretaña, Normandía, Ródano-Alpes e incluso Borgoña.

Sin embargo, los militares y los jóvenes fueron escoltados a lugares mal adecuados, por la falta de planificación, como por ejemplo las playas de Rosellón en Argelès-sur-Mero y Saint-Cyprien. Simplemente se colocó alambre de púas alrededor de la zona. Inicialmente, había cerca de 100.000 hombres en la playa de Argelès, un poco menos en la playa de Saint-Cyprien. Como estos campos se superpoblaron rápidamente, se crearon otros en Aude, Hérault, Tarn-et-Garonne y Ariège. ¡Era la improvisación absoluta! Durante las primeras semanas, los refugiados no tenían ningún lugar donde refugiarse de frío. Se enterraban en la arena para protegerse. Construyeron sus barracones ellos mismos. No había agua potable. La tasa de mortalidad durante estas primeras semanas fue muy alta.

Refugiados españoles en la playa de Argeles-sur-Mer.
Refugiados españoles en la playa de Argeles-sur-Mer. Archivos AFP

¿Qué pasó las semanas siguientes?

Los campamentos se vaciaron en la primavera de 1939 porque el confinamiento era insoportable para aquellos hombres que habían luchado durante casi tres años. Tenían varias opciones: regresar a España, con el peligro de ser encarcelados o ser sometios a trabajos forzosos; emigrar a otros países, particularmente de América Latina; o alistarse en el ejército.

Desde la frontera, las autoridades francesas los alentaron a unirse a la legión extranjera. Unos pocos miles de ellos decidieron involucrarse, pero la gran mayoría pudo abandonar los campamentos gracias a que consiguieron trabajo. Fueron contratados por agricultores o reclutados por empresas porque había muchos trabajadores cualificados entre ellos. Fueron unos 100.000 los que en abril de 1940 estaban listos para participar en la economía de guerra.

Pero cuando Francia fue derrotada por Alemania, se encontraron nuevamente internados. Se incorporaron a compañías de trabajadores extranjeros o fueron utilizados para fortalecer las fronteras. Algunos fueron enviados a varios lugares en la zona desocupada, particularmente en las cordilleras de los Pirineos o en el Macizo Central para cortar madera. Fue en estas regiones donde se constituyeron núcleos de resistencia.

En 1944, participaron en la liberación de muchos departamentos. Hubo también republicanos españoles en la Francia liberada. Los primeros vehículos blindados que entraron en París en agosto de 1944 fueron, de hecho, conducidos por los republicanos españoles. Al finalizar la guerra, quedaban unos 150.000 en Francia. En marzo de 1945, el Gobierno provisional de la República Francesa les otorgó el estatuto de refugiado Nansen, que había sido otorgado a los refugiados rusos y armenios en el período de entreguerras.

La ruta administrativa de José Amesti Rodríguez, un refugiado republicano español en Francia

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Después de 80 años, ¿qué queda de este recuerdo?

Es una historia que marcó mucho a Francia. Le quedó una mala conciencia colectiva de esta recepción. Los republicanos españoles no esperaban ser recibidos en hoteles de tres estrellas, pero tampoco esperaban ser humillados y maltratados como lo fueron, porque tenían mucha admiración por Francia. Era para ellos el país de los Derechos Humanos. A pesar de todo, lucharon por ella. Fueron muchos los que participaron en la economía de guerra, luego en la resistencia. Es una herida abierta para los descendientes, que sienten que estos hechos no han sido reconocidos. Son, en cierto modo, veteranos de guerra olvidados. Tuvieron la desgracia de llegar a Francia en un momento en el que ya no era una tiarra de asilo. El país olvidó rápidamente su tragedia, debido a la Segunda Guerra Mundial, pero es un recuerdo que resuge desde hace unos 15 años. Es importante para los descendientes porque esta historia los ha forjado y continúa forjándolos en el mundo actual.

Adaptado de France 24 en francés

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