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Comités locales de abastecimiento: instrumentos de Maduro para paliar el hambre

Un hombre camina frente a los graffitis del héroe revolucionario sudamericano Simón Bolívar, el fallecido Hugo Chávez y el presidente Nicolás Maduro en el barrio José Félix Ribas en Caracas, Venezuela, el 30 de enero de 2019.
Un hombre camina frente a los graffitis del héroe revolucionario sudamericano Simón Bolívar, el fallecido Hugo Chávez y el presidente Nicolás Maduro en el barrio José Félix Ribas en Caracas, Venezuela, el 30 de enero de 2019. Carlos Barria / Reuters

Los comités locales de abastecimiento y producción (Clap) hacen parte de los secretos del respaldo que se mantiene en los barrios populares al gobierno de Nicolás Maduro. France24 visitó algunos.

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Nicolás Maduro aún mantiene el apoyo de una parte de la población venezolana gracias, entre otros elementos, al programa de alimentación Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap).

El programa, que fue creado en 2016, garantiza a sus beneficiarios alimentos para sortear la escasez y los altos costos de los productos básicos. Sus detractores también se benefician, pero lo critican. Y funciona a través de la distribución de bolsas o cajas que se venden a cada familia previamente inscrita en los Consejos Comunales.

La historia tras la recepción de una "caja del Clap"

El ocho de febrero era el día más esperado del mes en Caricuán, una comunidad del oeste de Caracas. Más de 400 familias recibirían la bolsa de comida subsidiada por el Gobierno, la cual contiene ocho productos y cuyo valor es de 100 bolívares, pero en la venta informal puede costar hasta 40.000 bolívares.

Luz Marina Chourio, seguidora del Gobierno, explicó la importancia de recibir estos productos. “Nosotros tenemos dos años recibiendo la bolsa del Clap. ¿Por qué es importante para nuestras familias? Porque los alimentos en los anaqueles están carísimos, aparte de que no se consiguen”.

Los seguidores del Gobierno también alaban el programa porque creen que sin él no tendrían comida en sus mesas, y defienden los Clap pese a que la comida que reciben solo alcanza para alimentar a su familia por una semana

Marlenis Rondón, beneficiaria, señaló que los Clap existen porque el país está recibiendo ataques. "De verdad que la guerra económica que nos quieren poner en nuestro país de verdad que nos quieren pisotear a nosotros, pero aquí si hay comida, todo lo quieren vender más caro de lo normal".

¿Plan de alimentación o instrumento político?

Entre los que critican los Clap hay quienes opinan que la necesidad por alimentos hace que los venezolanos se conformen y se plieguen al Gobierno, aún cuando el programa no les llega regularmente

Alexander Campos, profesor de la Universidad Central de Venezuela, aseguró que, más que un tema económico, este plan de alimentación se creó como un instrumento político. "Esto es un chantaje porque para poder estar metido y recibir el beneficio, prácticamente se te obliga a tener una posición favorable al Gobierno, y si no es favorable, por lo menos neutral. Seguramente es un alivio esa semana que se recibe. Pero, a medida que avanza el programa, no se perfecciona sino que retrocede”.

Este programa social, que se reparte en tres millones de hogares venezolanos, es el único aceptado por seguidores y opositores de las clases más necesitadas. Sin embargo, los inconformes con el gobierno y sus políticas preferirían tener abastecimiento y capacidad de compra.

Marlene Lujano, opositora y beneficiaria, declaró que su comunidad tuvo que hacer la petición para recibir los alimentos subsidiados porque a las familias de su barrio ya se les estaba haciendo cada vez más difícil comprar comida.

“Yo preferiría que hubiese el alimento en los supermercados, como lo había antes que tú podías comprar, había distintas marcas; ahora no, compramos lo poco que podemos conseguir y tenemos que aguantarnos con esa cajita y a veces no nos alcanza”, dijo.

Mientras el Gobierno de Nicolás Maduro se resiste a recibir la ayuda humanitaria enviada por Estados Unidos, los venezolanos de menos recursos y de cualquier tendencia política continúan subsistiendo con una bolsa de comida al mes y sobreviviendo a la inflación interanual, que cerró en enero en más de 2 millones 600 mil por ciento.

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