Saltar al contenido principal
EFECTOS DEL BREXIT

Los impactos del Brexit en la producción y el consumo de alimentos de Reino Unido (2/4)

Imagen de archivo. Un almacén de distribución de frutas y verduras, Londres, Reino Unido, el 5 de diciembre de 2018.
Imagen de archivo. Un almacén de distribución de frutas y verduras, Londres, Reino Unido, el 5 de diciembre de 2018. Daniel Leal / AFP

La salida de Reino Unido de la Unión Europea afectaría a los británicos tanto a nivel económico como alimenticio. Los productores de alimentos también sufrirían la pérdida de sus principales clientes: los otros 27 Estados del bloque.

ANUNCIOS

En la sección de frutas y verduras en cualquier cadena de supermercados del Reino Unido se encuentran alimentos coloridos, de formas y tamaños casi perfectos y muy frescos, provenientes de todos los rincones del mundo. Hay espárragos de Perú, rábanos de Kenia, fresas de Marruecos, uvas negras de Namibia y cerezas de Chile, pero sin duda la mayoría de frutas y verduras proviene de la Unión Europea.

De acuerdo con cifras oficiales de 2017, solo el 50% de los alimentos que se consumieron en el país fueron producidos localmente. Un 30% en la Unión Europea y el restante 20% proviene del resto de Europa y regiones tan distantes como América del Sur, África y Asia.

La mayoría las importaciones son alimentos: frutas, verduras, carnes y bebidas, según confirma también el Gobierno. El Reino Unido también exporta alimentos a países de la Unión. De acuerdo con cifras de la Federación de Alimentos y Bebidas, en el top de los cinco destinos de este tipo de exportaciones se encuentran Irlanda, Francia, Países Bajos y Alemania.

Ante ese panorama, en France24 en Español consultamos expertos sobre cuál puede ser el efecto de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. El primer efecto que se prevé, casi con seguridad, sería el incremento en los precios.Aunque como en la mayoría de las industrias es difícil predecir el verdadero efecto del divorcio entre Londres y Bruselas, el gran temor es que los precios de los alimentos provenientes de la Unión Europea se disparen y sea aún más difícil comprarlos.

De acuerdo con el gobernador del Banco de Inglaterra, el banco central, Mark Carney, el temor de alza de precios no es infundado. Advirtió que un Brexit desordenado podría aumentarlos entre un 5 y un 10%.

El Gobierno británico se prepara para la subida en los precios de los alimentos

En diálogo con France24, la Federación de Alimentos y Bebidas del Reino Unido aseguró que la “comida y la bebida serán uno de los sectores más afectados por el Brexit. Ya sea el acceso a la fuerza laboral futura, la forma del régimen regulatorio, nuestras relaciones comerciales o la cadena de suministro agroalimentaria de toda Irlanda, el futuro a largo plazo para alimentos y bebidas en el Reino Unido depende del acuerdo que garantice el Gobierno".

El Gobierno ya está preparando un plan de contención para disminuir los efectos del Brexit: “El departamento gubernamental correspondiente, ha tenido que contratar cerca de 3.000 funcionarios públicos adicionales y se le ha otorgado una financiación adicional de 400 millones de libras para cubrir los costos de preparación”, explica Lindy Sharpe, investigadora en el departamento Food and Brexit, del Centro para Política Alimentaria de la Universidad de Londres.

Reino Unido perdería diversidad alimenticia tras el Brexit

Los británicos no terminan de ponerse de acuerdo sobre cuál es el plato típico nacional, pero lo cierto es que, en cualquier restaurante del país, en las ciudades o en el campo, se encuentra el famoso fish and chips que resume muy bien parte de la dieta de la isla: pescado frito con papas fritas y un poco de arvejas verdes.

Este sencillo plato no ha estado ausente del debate sobre el Brexit. Una gran parte de la campaña para salir de la Unión Europa fue basada en los beneficios de salir de la Política Pesquera Común. Los ‘Brexiteers’, como se conoce a los defensores del Brexit, destacan como ventaja, retomar el control de las aguas territoriales para evitar que pescadores de terceros países pesquen en sus mares.

Por otro lado, la proximidad a Europa ha ido transformando la dieta de los británicos que por su clima no pueden producir alimentos que requieren largas horas de sol. Ahora las coloridas, variadas y exóticas frutas y verduras han ido ingresando a la canasta básica familiar.

“Muchos de los alimentos que importamos de la UE son frescos, frutas y verduras, queso, carne. Si estos bienes se retienen en los puertos, debido a las nuevas inspecciones fronterizas, se deteriorarían y se perderían. También existe preocupación por la caída de las normas y los riesgos para la seguridad alimentaria en el caso de que el Reino Unido abandone la UE, ya sea en términos negociados o en un acuerdo sin acuerdo”, señala la investigadora Lindy Sharpe.

El temor no es solo que después del Brexit el acceso a los alimentos provenientes de Europa, sea más difícil o caro, sino que gran parte de los trabajadores temporales europeos que vienen al Reino Unido a recoger las cosechas o trabajan en la industria de los restaurantes como chefs y meseros, tengan dificultades de ingreso al país por el cambio que traerá la política de inmigración que terminará con la libre circulación.

“La industria emplea a 117,000 trabajadores de la UE altamente valorados que constituyen casi un tercio de nuestra fuerza laboral, y su contribución es vital para el éxito de nuestra industria”, resalta la Federación de Alimentos y Bebidas.

La Unión Europea, el principal cliente de los alimentos producidos en Reino Unido

A pocas semanas para el 29 de marzo, la fecha fijada del divorcio y sin un acuerdo de Brexit aprobado, el temor de una salida sin acuerdo sigue latente, pese a que el Parlamento aprobó una enmienda que obliga al Gobierno a buscar una retirada negociada que permita una futura relación con la Unión Europea.

Empresas multinacionales, las grandes compañías británicas y en general todos los sectores de la economía, le siguen pidiendo a la primera ministra, Theresa May, alcanzar ese acuerdo para evitar una salida sin pacto, cuyos efectos podrían ser “catastróficos” para la economía del Reino Unido, considerada la quinta más poderosa del mundo.

“Llevaría a que el Reino Unido cotice en los términos de la Organización Mundial del Comercio y pierda el acceso preferencial a socios comerciales clave. Los 27 socios de la Unión compran más del 70% de las exportaciones de alimentos y refrescos del Reino Unido cada año. La pérdida de estas exportaciones haría que muchas empresas enfrenten serias implicaciones de ganancias y flujo de efectivo”, asegura la Federación de Alimentos y Bebidas.

Por su parte, la investigadora Lindy Sharpe advierte que “es muy probable que haya interrupciones en el suministro, lo que posiblemente lleve a las estanterías vacías de los supermercados y a aumentos de precios. También habría problemas graves para las empresas alimentarias, especialmente para las PYME, por los retrasos en la obtención de materias primas o la obtención de los permisos necesarios para exportar”.

Aunque la incertidumbre es el plato diario del momento, resulta claro que el ingreso de alimentos y de trabajadores de la Unión Europea después del Brexit sería necesario para mantener la variedad gastronómica en los restaurantes y supermercados que los británicos ya están acostumbrados a disfrutar, porque sin duda, nadie quiere volver a comer solo fish and chips.

 

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.