Industria aeronáutica

En 2021 Airbus dejará de fabricar el A380, el avión más grande del mundo

Imagen de archivo. Un ejemplar del gigante A380 con un ala dañada durante el París Air Sho en el aeropuerto de Le Bourget, al norte de París, Francia el 20 de junio de 2011.
Imagen de archivo. Un ejemplar del gigante A380 con un ala dañada durante el París Air Sho en el aeropuerto de Le Bourget, al norte de París, Francia el 20 de junio de 2011. Pascal Rossignol / Reuters

La compañía hizo el anuncio ante los cambios en los encargos de la aerolínea Emirates. Es el fin del proyecto, considerado el símbolo de la aviación europea. Se espera que la medida afecte unos 3.500 empleos.

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Tom Enders, el consejero delegado de Airbus quien abandona el cargo el próximo 10 de abril, dio a conocer la noticia en un comunicado este 14 de febrero. La decisión se debe a que la aerolínea Emirates, mayor cliente de Airbus, decidió reducir sus encargos de A380.

En total, Airbus debía fabricar 162 aviones A380. Ahora, con los cambios en el pedido, solo entregará 123. Sin embargo, la compañía suscribió un nuevo contrato con Airbus para comprar 70 unidades de aviones más pequeños.

"Nos complace anunciar un pedido a Airbus de 40 aviones A330-900neo y 30 A350-900, por un valor de 21.400 millones de dólares. También recibiremos 14 A380 más, lo que eleva nuestro total de pedidos de A380 a 123 aviones", dijo la compañía asiática en su cuenta de Twitter:

El A380, un avión fabricado por partes en distintas partes de Europa

De esta manera se pone fin a un proyecto que debía convertirse en el símbolo de la industria aeronáutica europea. El A380 es el avión más grande del mundo, con capacidad hasta para 544 pasajeros en 4 clases distintas. Tiene una envergadura monumental: mide 24 metros de alto, 80 de ancho y 72,7 de largo.

Dentro de la de la cabina del Airbus A380

Este gigante de los aires era la prueba fehaciente de que se podía realizar un trabajo en equipo. Las alas son fabricadas en Broughton, Reino Unido; la cola en Cádiz, España y el fuselaje en Hamburgo, Alemania. Luego, todas esas partes eran ensambladas en la planta francesa de Toulouse en donde Airbus tiene su sede administrativa. El costo total de cada uno de estos modelos asciende a los 16.000 millones de dólares.

Su lanzamiento se hizo con gran pompa en 2005. En ese momento lo calificaron de "sueño europeo", de materializar la unión y cooperación. Dos años después, más tarde de lo esperado, hizo su primer viaje comercial. El honor lo tuvo la compañía Singapur Airlines en un vuelo entre Singapur y Sídney, Australia. Para lograr este vuelo el Aeropuerto de Changi tuvo que hacer obras específicas: ampliar sus instalaciones como las puertas de los hangares y las pistas de aterrizaje para poder acoger la aeronave.

Boeing ganó la apuesta a Airbus de solucionar la saturación de los aeropuertos

Precisamente su tamaño monumental ha sido objeto de admiración pero también lo que limitó su comercialización. Por una parte, cuando salió al mercado, la economía mundial estaba comenzando a tener los primeros síntomas de crisis, según reporta el diario The New York Times.

Por otro, uno de los objetivos del A380 era ayudar a resolver la saturación de los aeropuertos de las grandes ciudades del mundo. Pero Boeing, su principal competidor, hizo cortocircuito a su estrategia. Sacó un nuevo jet, el 787 Dreamliner, con el que esperaba se abrieran nuevas rutas entre ciudades intermedias cuyo crecimiento ha alcanzado casi la misma velocidad que las metrópolis. La compañía norteamericana ganó la apuesta.

A esto se suma que el poco apoyo que recibió de las compañías aéreas que han privilegiado aviones que consuman menos combustible. Por eso el auge de los modelos con dos motores y no cuatro como el A380.

Aunque habrá pérdidas, las cuentas de Airbus continúan al alza

Algunos analistas como Richard Aboulaifa de Teal Group consideran que el fin del A380 "era inevitable". Pero explica también que en la actualidad "por la fuerza del mercado y la fuerza de los demás productos de Airbus, el daño no tendrá un gran impacto en la industria".

Ahora que el A380 sale del mercado, Airbus no espera que haya cambios en sus ganancias para 2019. De hecho, la compañía registró un alza en su rentabilidad de 29% en 2018. incluso a pesar de que en el comunicado, Airbus indica que perderá cerca de 523 millones de dólares (463 millones de euros) y hasta 3.500 empleos se verían afectados.

Lo que sí genera preocupación son los puestos de trabajo que quedan en vilo ante el anuncio.

Por ahora la compañía va a comenzar diálogos con los agentes sociales, como los sindicatos. Aunque aún no se conoce a ciencia cierta qué pasará, se "ofrecerán un número importante de oportunidades de movilidad interna" gracias a los nuevos pedidos de A320 y el nuevo contrato con Emirates.

Con AP

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