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'Sodoma', el libro francés que denuncia la "doble vida" y la "hipocresía" en el Vaticano

El periodista y escritor francés Fréderic Martel posa durante una conferencia de prensa el 20 de febrero de 2019 en Roma por su último libro 'Sodoma'.
El periodista y escritor francés Fréderic Martel posa durante una conferencia de prensa el 20 de febrero de 2019 en Roma por su último libro 'Sodoma'. Tiziana Fabi / AFP

En medio de la cumbre sobre pederastia que tiene lugar en el Vaticano, el sociólogo y periodista francés, Fréderic Martel, presentó su último libro en el que sostiene que la homosexualidad es recurrente entre los religiosos.

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El libro 'Sodoma: Poder y escándalo en el Vaticano' que será editado en 20 países en ocho idiomas, es el resultado de cuatro años de investigación, 1.500 entrevistas y la ayuda de 80 colaboradores.

En entrevista con la agencia AFP, el escritor Fréderic Martel, que es abiertamente homosexual, reconoce que efectivamente la homosexualidad "es un secreto a voces en el Vaticano", pero insiste en que lo nuevo es "que la institución, el sistema, está esencialmente controlado por la homosexualidad. Lo que me interesaba no eran los individuos, no revelo la homosexualidad de los cardenales vivos. Busco entender cómo se construyó la institución sobre mentiras, sobre la doble vida, la esquizofrenia, la hipocresía".

Según el escritor a través de la investigación pudo constatar que "hay curas homófobos, otros son gays no practicantes fieles a su pacto de castidad. Luego hay otros que pueden sentir deseos o tener relaciones pero que lo viven muy mal y se flagelan. Luego hay algunos religiosos que viven con sus amantes, los cardenales, que tienen a menudo a un asistente o un amigo. Y hay cardenales que salen, que tienen amantes. Algunos de ellos, al menos dos cardenales, eran cercanos a Juan Pablo II y usaban prostitutas masculinas", asegura el escritor.

Según él, un 80% de los religiosos del Vaticano son homosexuales.

Para Martel, esta "hipocresía" tiene consecuencias inmensas: "la protección de los curas abusadores se debe al hecho de que los obispos homosexuales temen que el escándalo o la exposición de los medios los deje al descubierto en Italia, en América Latina, en Estados Unidos y en Francia".

El autor asegura que "la Iglesia creó una cultura del secreto para proteger la homosexualidad y de ese modo protegió el abuso, a pesar de que esta cultura no fue creada para ello. Aquí es donde el sistema es extremadamente perverso y ninguna posibilidad de reforma es posible a menos que se cambie la doctrina de la Iglesia, es decir, el voto de castidad y celibato".

En el libro el autor desmiente también la existencia de un supuesto lobby gay al interior del vaticano: "es justamente lo opuesto, son innombrables individuos aislados", explica Martel, que sin embargo cree que varias de las decisiones de la Santa Sede se explican por la homosexualidad.

Martel tiene solo palabras buenas para el papa Francisco: "El papa  entendió el sistema del cual él mismo es un prisionero. Su más famosa frase es "detrás de la rigidez, a menudo hay una doble vida", diríamos que es 'gay friendly' si lo comparamos con todos sus predecesores. Sin embargo, él es un opositor radical al matrimonio gay", advierte el narrador.

Aunque lleva a hacer preguntas, el libro "es indignante e incluso detestable", según Guillaume Goubert

Según un editorial de Guillaume Goubert, director del diario católico francés 'La Croix', "el impacto de este libro" radica en que "nos lleva a hacernos preguntas: ¿cómo mantener inalterables ciertas reglas de la disciplina eclesiástica y ciertos puntos de doctrina si los altos funcionarios clericales viven en tales contradicciones? Un tema complejo que tomará mucho tiempo". El texto destaca que "el Papa Francisco comenzó este camino, al menos en el terreno pastoral, con su memorable frase de julio del 2013: 'si una persona es gay y busca al Señor y es de buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?'".

En otro párrafo, sin embargo, Goubert aclara que no le gusta el libro porque "es indignante e incluso detestable. Primero, por su exageración narrativa. El autor describe de manera feliniana la misa de ordenación episcopal de Monseñor Georg Gänswein, secretario del Papa Benedicto XVI, como si fuera "una de los más extravagantes de todos los tiempos".

"Parece que no vio muchas Misas en la Basílica de San Pedro porque esa fue relativamente banal. Y luego, su propensión a analizar todo a través del prisma de la homosexualidad, incluso cuando se trata de política o dinero. 'Sodoma' es, en este sentido, un libro gay autorreferencial, una palabra que el autor a menudo usa para describir a la Iglesia", concluye Goubert.

Con AFP

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