Referendo en Cuba

¿En qué consiste el referendo que busca cambiar la Constitución de Cuba?

Los cubanos decidirán si se sustituye la Carta Magna vigente desde 1976.
Los cubanos decidirán si se sustituye la Carta Magna vigente desde 1976. Yamil Lage / AFP

Cuba llevará a cabo este 24 de febrero un histórico referendo en el que se decidirá si se sustituye la Constitución vigente desde 1976 por una nueva Carta Magna. Su aprobación es ampliamente previsible.

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La nueva Constitución cubana ha generado polémica. Para el oficialismo, representaría el apoyo al sistema político de la isla, gobernada por el Partido Comunista de Cuba, y la  legitimación al Gobierno, que tilda de "enemigos" a quienes se oponen al nuevo texto.

Por otro lado, los detractores argumentan que la aprobación del proyecto significaría la permanencia en el poder de una organización elitista y no democrática como el partido único, que actúa por encima de las leyes de la nación. Incluso, por encima de la Constitución misma.

¿De dónde nació la idea de actualizar la Carta Magna?

La actualización de la Constitución, que data de 1976, era uno de los asuntos pendientes del Gobierno del expresidente cubano Raúl Castro (2008-2018) para expresar en leyes las reformas económicas impulsadas durante su mandato y renovar un texto considerado anacrónico frente a la nueva realidad social de la isla.

La nueva Constitución debía plasmar la controlada apertura económica impulsada por Raúl Castro y reflejar la nueva sociedad cubana, muy diferente de la que participó en el referendo de 1976. Castro dejó la tarea a su pupilo Miguel Díaz-Canel, que lo sucedió en la Presidencia en abril de 2018.

¿Qué cambia y qué no cambia en la nueva Constitución?

El texto propone nuevas estructuras estatales, en las que se presentaría una descentralización de las cuotas de poder al separar los poderes ejecutivo, legislativo y judicial (al menos nominalmente); sin embargo el centro del poder político en la isla no cambiaría de cómo está actualmente.

La nueva Constitución reconoce por primera vez la propiedad privada, incluye a la inversión extranjera como necesaria para el desarrollo económico del país, instaura las figuras de presidente de la República y primer ministro y establece un máximo de dos mandatos consecutivos de cinco años para el jefe de Estado.

En la actualidad la nomenclatura del jefe de Estado cubano es la de "presidente de los consejos de Estado y de Ministros".

Con respecto a la libertad de prensa, la nueva Carta Magna cubana estipula que en ningún caso los medios fundamentales de la comunicación serán objeto de propiedad privada.

Uno de los cambios más notables -y más polémicos- entre el proyecto original y el que ahora se somete a referendo es la eliminación de un artículo que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo, que había dividido al país entre partidarios y contrarios a la medida. Ahora habrá que esperar a la discusión de un nuevo Código de Familia, que se prevé durará dos años, para saber si se revive el tema.

¿Por qué hay sectores y organizaciones que se oponen a la nueva Constitución cubana?

Los detractores aseguran que el proyecto consolidaría el control del Partido Comunista y blindaría las estructuras gubernamentales, fortaleciendo al Estado y no a los ciudadanos. Además, dicen que el texto muestra poco avance en el terreno de las libertades civiles y no garantiza el cumplimiento de numerosos derechos.

Aunque en Cuba están prohibidas las campañas políticas, la de este referendo ha generado reacciones. El gobierno, por su parte, adelanta una activa promoción en redes sociales bajo la etiqueta #YoVotoSí.

Entretanto, en las redes sociales, cientos de cubanos que viven en la isla y en el extranjero, han movido masivamente en Twitter y Facebook los hashtags #YoVotoNo y #YoNoVoto, buscando una casi imposible derrota en las urnas de un proyecto de constitución que consideran, según la agencia EFE, "impuesta" y que "no representa los intereses de la mayoría, sino de una minoría".

Para la OEA el referendo constitucional es ilegítimo y, también según EFE, busca legitimar una constitución "lisiada de origen porque no nace del pueblo, nace del Partido Comunista". Cuba no hace parte del organismo hemisférico.

¿Qué pasaría si el proyecto de Constitución no es ratificado?

El triunfo del "No" en el referendo de este domingo significaría un duro golpe a la legitimidad y el poder de convocatoria del Gobierno cubano, que sin embargo no vería peligrar la continuidad institucional de su sistema político, debido a que continuaría vigente de forma temporal la Constitución de 1976.

En este caso, la Carta Magna actual propone varios escenarios, todos encaminados a redactar un nuevo texto constitucional, ya sea con modificaciones parciales o una revisión total. Su aprobación podría quedar en manos de la Asamblea o volver a la ciudadanía en forma de otro referendo.  

En todo caso, un triunfo del 'No', en el actual sistema político cubano, no parece una alternativa probable.

Con RFI y EFE

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