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Así fue como 'Roma' ayudó a visibilizar las condiciones de trabajo de las trabajadoras del hogar

Edgard Garrido / Reuters

La cinta premiada con el Óscar a mejor mejor película extranjera se convirtió en todo un fenómeno de estudio que empieza a mostrar cambios y hechos más allá de la pantalla.

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"Lo que vive Cleo en la película, lo viví, y lo vivimos todas". Lorenza Gutiérrez Gómez tiene la determinación de las luchadoras. Cuesta imaginar que esa mujer con la mirada determinada y el verbo mordaz, fue, en otros tiempos, una empleada del hogar sumisa y explotada. Callada como Cleo, el personaje principal de la película 'Roma', el último filme del director de cine mexicano Alfonso Cuarón, quien retrata la vida de una trabajadora del hogar en una familia de clase media en el México de los años 70. Pero más de 40 años después, nada ha cambiado para las 2,2 millones de trabajadoras del hogar mexicanas.

Como Cleo, Lorenza Gutiérrez llegó hace 25 años a la Ciudad de México, originaria de un pueblo indígena (mixe) de Oaxaca. "Tenía 13 años, y no sabía ni una palabra de español", cuenta Lorenza Gutiérrez. "Poco a poco fui descubriendo lo que significa la discriminación: el cuarto de servicio en la azotea, los uniformes, comer los restos que la familia no quería", recuerda.

Lorenza Gutiérrez dejó de trabajar al servicio exclusivo de una familia, para ser independiente y trabajar en varias casas. Gracias a esa libertad creó el Colectivo de Mujeres Indígenas Trabajadoras del Hogar (Colmith) y cursa ahora una carrera de derecho a distancia. Para nada volvería a ser "trabajadora de planta", como dicen en México. "Te levantas a las 6:00 de la mañana, trabajas todo el día, a las 11 de la noche llega el señor de la casa, abres el garaje, cierras el garaje, le das de cenar, lavas el último traste, por fin puedes ir a dormir". Un sinfín de tareas abrumadoras y agotadoras que Lorenza Gutiérrez enumera entre suspiros. "No tienes vida porque dependes de tu empleador las 24 horas", concluye Lorenza Gutierrez.

La película 'Roma' volvió a poner las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar en el centro del debate público en México. Sin contrato de trabajo, sin seguridad social ni pensión, las empleadas del hogar mexicanas, en su mayoría mujeres indígenas o de orígen humilde, enfrentan una discriminación, un racismo y un clasismo endémicos en la sociedad mexicana.

"Cuarón hace una cosa muy sutil: muestra la discriminación con detallitos", analiza César Carrillo Trueba, antropólogo de la UNAM y especialista del racismo en México. Para él, la película intenta romper con la triste tradición cinematográfica mexicana de "presentar a los personajes indígenas como piedras, sin profundidad psicológica". "'Roma' es un homenaje a esas trabajadoras del hogar tan discriminadas y eso es el gran mérito de esa película ", concluye César Carrillo Trueba.

El momento nunca ha sido tan favorable para ellas: "la película 'Roma' nos ha ayudado muchísimo", comenta Isidra Llanos, una de las tres secretarias generales del Sinactraho, el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar. "Es como una plataforma que nos ayuda a visibilizar nuestra lucha. Antes, no teníamos voces, ahora sí". Feliz coincidencia: "comparando con los gobiernos anteriores, ese nuevo gobierno está en buenas disposiciones para cambiar las cosas, por eso tenemos más esperanza de que se logren avances".

En primer lugar, la ratificación del convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo que garantiza a las trabajadoras del hogar un empleo digno y un salario decente. "De ser ratificado, podremos exigir una jornada laboral de 8 horas, un salario digno, una habitación digna y una comida nutritiva que no sean restos", explica Isidra Llanos. Señal de cambio, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador se comprometió, en diciembre del 2018, a ratificar el convenio de la OIT.

Junto con la ratificación de ese convenio, las trabajadoras del hogar exigen la afiliación a la Seguridad Social mexicana. En diciembre pasado, la Suprema Corte de Justicia de México declaró discriminatorio e inconstitucional que las trabajadoras no se estén afiliadas al Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS).

Por lo tanto, sus patrones tendrán que registrarlas ante el IMSS para que tengan acceso a la atención médica, la incapacidad por maternidad, la pensión por invalidez o retiro, o el servicio de guarderías que proporciona el Gobierno mexicano mediante el IMSS.

Hace unas semanas, el director de cine Alfonso Cuarón celebró en su cuenta de Twitter el arranque de un programa piloto para el acceso a la seguridad social para las trabajadoras del hogar.

"Este programa representa un avance enorme, pero queremos que sea permanente, por eso estamos trabajando con la Secretaría de Trabajo para que avancen las cosas", comenta Isidra Llanos. Pero esa reforma supone también un cambio de paradigma importante en una sociedad tan marcada por la desigualdad social y el desprecio racial. "Además de dignificar el trabajo del hogar, hay que cambiar las mentalidades", apunta Lorenza Gutierrez.

"Nuestros empleadores tienen que darse cuenta que no estamos para servir, no hacemos parte de la familia, es una relación laboral y punto", sostiene Lorenza Gutierrez.

Lorenza Gutiérrez vio la película 'Roma' con su hija. "Ella sabe que su mamá no es la ‘chacha’, no es la ‘sirvienta’, no es la ‘india’, es trabajadora del hogar indígena y es un orgullo para ella". Ahí va el cambio.

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