Crisis Venezuela

El dilema de la ayuda humanitaria a Venezuela

Las cajas que contienen ayuda humanitaria se muestran en un almacén en el puente transfronterizo Tienditas entre Colombia y Venezuela en Cúcuta, Colombia, 21 de febrero de 2019.
Las cajas que contienen ayuda humanitaria se muestran en un almacén en el puente transfronterizo Tienditas entre Colombia y Venezuela en Cúcuta, Colombia, 21 de febrero de 2019. Edgard Garrido / Reuters

La Unión Europea ha dado ayuda a Venezuela desde 2016, esa ayuda se suma a otras que recibe el país de Rusia y China, y a la que ese país no dejó ingresar proveniente de Estados Unidos ¿Dónde está el límite?

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El 23 de febrero un convoy de ayuda con alimentos y medicamentos organizado por las fuerzas de oposición de Venezuela intentó entrar por la fuerza a su país. Los hechos generaron una fuerte tensión en la frontera con Colombia que resultó en choques y en más de 200 heridos.

Ni la Cruz Roja, ni la ONU hicieron parte del proceso de distribución de esa ayuda. Para las dos entidades esa ayuda no cumplía con los principios básicos de “neutralidad, imparcialidad e independencia”.

Christoph Harnisch, jefe de la delegación de esa organización en Colombia, ante el cuestionamiento de por qué no habían participado en el proceso, dijo: “después de los años noventa hubo en algunos conflictos intereses de algunos gobiernos de considerar la acción humanitaria como una estrategia de política extranjera. Ahí hay una mezcla que no es buena para nosotros porque nos afecta.”

Lo cierto es que Venezuela vive una emergencia humanitaria. El colapso de sus políticas económicas y el bloqueo comercial por parte de Estados Unidos, ha causado una crisis social sin precedentes en la región. Por lo menos 5.000 personas, según la Agencia de la ONU para los refugiados, huyen cada día del país del hambre y la pobreza.

El presidente Nicolás Maduro en distintos escenarios negó la emergencia humanitaria e inicialmente rechazó la ayuda y la calificó como un intento de intervención en su país. Sin embargo, ante el tamaño de la crisis y la falta de medicamentos –la organización Médicos para la Salud dijo que por lo menos 1.557 personas murieron en los principales hospitales por falta de medicinas- cambió el tono.

Días atrás aceptó públicamente: “el Gobierno de Donald Trump viola los derechos humanos cuando persigue las medicinas. Afortunadamente tenemos la ayuda de Naciones Unidas, Cuba, Rusia, China, Turquía, India y Palestina”.

Las ayudas que ya recibe Venezuela

Las primeras ayudas vinieron de China y Rusia, países aliados del Gobierno de Maduro. A través de una transmisión televisiva, se reveló la llegada de cajas con los sellos de los gobiernos de esos países. Por lo menos 7.5 toneladas de medicinas habrían llegado de Rusia.

China, quien en el Consejo de Seguridad de la ONU dijo que la “ayuda humanitaria” de Estados Unidos era utilizada con un “trasfondo político que lleva a la desestabilización de la situación en este Estado y en el territorio adyacente”, también ha enviado ayudas a ese país.

Incluso un vocero de la Unión Europea aceptó que desde 2016 esa entidad viene dando ayuda a la gente “más necesitada de Venezuela.” “Toda la ayuda humanitaria en el mundo es imparcial e independiente, y nunca se entrega a través de los gobiernos” aclaró.

Según las cifras de la Unión Europea, desde el 2016 se ha entregado ayuda por 62.6 millones de euros. El pasado 5 de febrero la UE anunció 5 millones de euros más para asistencia humanitaria. Esta ayuda se suma a los 20 millones que se anunciaron en diciembre y a los 35 millones que en junio de 2018 se entregaron para asistencia en salud y alimentos, para reducir las tensiones sociales y permitir el acceso al agua.

Ya en noviembre de 2018, Nicolás Maduro había aceptado 9 millones de dólares de ayuda de la ON, para el fondo de emergencias del Gobierno venezolano.

¿Entonces cuál es la ayuda humanitaria y por qué es necesaria?

Para los organismos internacionales de ayuda humanitaria los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia son innegociables. Patricia Rey de la Cruz Roja le dijo a la BBC “la neutralidad es clave, porque nos garantiza acceso a lugares donde otros actores no lo tienen.”

La neutralidad y ver a los actores que distribuyen la ayuda como neutrales, permite además su protección en los terrenos en conflicto.

El principio de imparcialidad se relaciona con la idea que la ayuda es entregada sin distinciones de nacionalidad, raza, creencias religiosas u opinión política. Es decir, lo humanitario como prioridad. Harnisch de la Cruz Roja Colombia dijo además cuando fue preguntado por no participar en la ayuda del 23 de febrero: “para nosotros el término 'humanitario' es un término que debe ser protegido.”

Un dilema difícil de entender cuando miles de personas padecen hambre o se mueren en los hospitales de enfermedades curables por falta de medicinas como en Venezuela, pero principios que a ojos de los expertos pueden evitar que el conflicto se atice.

Así lo confirmó la Vicesecretaria General de la ONU, Amina Mohammed, al afirmar que la asistencia humanitaria en Venezuela se estaba politizando y dijo que los caminos para abrir las vías de entrada de la ayuda con el Gobierno de Maduro se siguen negociando: La ONU "va a seguir trabajando con Venezuela para asegurar que la asistencia humanitaria llega a todos quienes lo necesiten".

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