Saltar al contenido principal

“La oposición perdió”: balance una semana después del 23F

Juan Guaidó ofrece una rueda de prensa en Buenos Aires, Argentina, el viernes 1 de marzo de 2019, durante su visita al presidente Mauricio Macri.
Juan Guaidó ofrece una rueda de prensa en Buenos Aires, Argentina, el viernes 1 de marzo de 2019, durante su visita al presidente Mauricio Macri. Juan Ignacio Roncoroni / EFE

Una semana después del fallido intento de hacer cruzar la ayuda internacional hacia Venezuela, Juan Guaidó anunció su regreso a Caracas luego de una gira regional. Cuál es el balance para la oposición una semana después del 23 de febrero.

Anuncios

“Estamos aquí precisamente porque las fuerzas armadas (venezolanas) también participaron en este proceso”, afirmó Juan Guaidó en Cúcuta, Colombia, el pasado 22 de febrero, luego de desafiar la decisión del Gobierno de Nicolás Maduro que prohibía la salida del líder opositor del país. El proclamado presidente interino de Venezuela añadió que al día siguiente “todo el pueblo venezolano” estaría en las calles de su país “para exigir el ingreso de la ayuda humanitaria”.

Pero las escenas en los dos principales puentes de la frontera colombo-venezolana, en las ciudades fronterizas de Ureña y San Cristóbal, en el estado de Táchira, y en la frontera entre el estado de Bolívar, sur de Venezuela, y el estado de Roraima, norte de Brasil, no registraron esa unidad de la que tanto hablaron los opositores venezolanos.

{{ scope.counterText }}
{{ scope.legend }}© {{ scope.credits }}
{{ scope.counterText }}

{{ scope.legend }}

© {{ scope.credits }}

“Aquí no gana nadie”, dijo a France 24 Carlos Andrés Árias, profesor de Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia. Para él, “el verdadero hecho significativo es que pierde el pueblo venezolano y pierde la gente cercana a la frontera”. Desde Caracas, Phil Gunson analista sénior para América Latina del International Crisis Group coincide en que el balance es negativo para todos, pero va más allá. “En general la oposición perdió porque había prometido que la ayuda entraría sí o sí a territorio venezolano y en realidad eso no pasó”, sentenció.

“La tensión aumentó y hoy no se solucionó nada”, añade Árias quien insiste en que la crisis humanitaria dentro de Venezuela es un hecho y de ahí la urgencia de la entrada de esos suministros que se siguen acumulando en las ciudades fronterizas en Brasil y Colombia.

23 de febrero: tres errores de la oposición venezolana

Gunson señala que uno de los primeros errores de la oposición estuvo alrededor de la forma como se orientó el discurso alrededor de esta ayuda. “Crisis Group en general no estuvo de acuerdo con usar la ayuda humanitaria con fines políticos, eso es muy delicado porque hay una crisis humanitaria verdadera, eso no es ningún juego, y es muy importante que la ayuda llegue”, resalta el analista de esta organización que trabaja en pro de la resolución pacífica de conflictos. Gunson reconoce que el principal obstáculo para la entrada ha sido el Gobierno de Nicolás Maduro, que no solo no reconoce la crisis, sino que además no está dispuesto a recibir ayuda del gobierno estadounidense.

Para él, si la oposición insiste en ingresar la ayuda a territorio venezolano, deberían acordar las condiciones con organismos imparciales como la Cruz Roja Internacional. Sin embargo, tanto la Cruz Roja, como Naciones Unidas, se desligaron de la entrega al argumentar que dicha ayuda no respondía a los principios básicos de “neutralidad, imparcialidad e independencia”.

Por lo tanto, si la intención era hacer llegar la ayuda, “podrían haber sido más creativos”, señala Gunson. Ahí encuentra el segundo error el analista, quien resalta que el impacto de estos suministros en la crisis del país era “más simbólico que real, porque todos sabemos que es una gota en el océano”. Para él, si la intención hubiese ido más allá del mensaje político, “sí había maneras de hacer llegar la ayuda, aunque fuera en pequeñas cantidades, por vías menos confrontacionales”, apuntó.

Para el analista, el tercer error ocurrió al final de esa jornada, cuando Juan Guaidó pidió a la comunidad internacional “mantener todas las cartas sobre la mesa”.

“Para mí ese fue un error táctico, porque independientemente de si tú quieres o no que haya una intervención militar, lo tienes ahí como una amenaza para Maduro, creíble o no. Y cuando tú empiezas a exigir públicamente a tus socios externos que apliquen la fuerza, los obligas a decir que no. Y era bastante predecible que el Grupo de Lima le iba a decir que no a eso. Y con eso le quitas presión al Gobierno de Maduro”, apunta Gunson.

El lunes 25 de febrero, en Bogotá, durante la reunión del Grupo de Lima, el vicepresidente estadounidense Mike Pence repitió las palabras del presidente Donald Trump en las que insistía en que “todas las opciones siguen sobre la mesa”. Pero al final de esa jornada, tanto el gobierno de Estados Unidos como los países de la región siguieron dando prioridad a la presión política y financiera. Después de ese evento, Juan Guaidó salió de Colombia rumbo a Brasil, Paraguay y Argentina.

Juan Guaidó: una gira diplomática con efectos inciertos

Para el profesor Carlos Andrés Arias los efectos de la gira diplomática todavía están por verse. “Ese tour diplomático solamente tiene efecto en la medida en que esos países generen algún tipo de acción de fondo. Una acción de fondo en términos del llamado bloqueo económico a Venezuela, una serie de restricciones a las políticas económicas y financieras del Gobierno de Maduro. De lo contrario, pues se va a quedar simplemente en un ejercicio de turismo diplomático”, apunta Arias.

Sin embargo, tanto Arias como el profesor Pedro Brieger, director del portal Nodal sobre América Latina y docente de la Universidad de Buenos Aires, consideran que el bloqueo no significa el fin del Gobierno de Nicolás Maduro. “Hay una experiencia de bloqueo y es la experiencia de bloqueo de Cuba. Después de 60 años de bloqueo, la Cuba de la Revolución de 1959 sigue estando ahí”, apunta Brieger.

Arias cree que el bloqueo puede ser más efectivo, pero que las circunstancias le dan cierta ventaja a Maduro. “El Gobierno de Maduro se empezó a caer el 23 de enero”, dice el analista en referencia a la fecha en que Juan Guaidó se proclamó presidente interino, “pero lo que se hizo por afán en este fin de semana, fue darle oxígeno a Maduro”, apunta Arias.

No obstante, para el analista de Crisis Group, la visibilidad de Guaidó junto a los gobernantes de Brasil, Paraguay y Argentina ha sido importante. "Ser recibido como presidente es un golpe fuerte a la presidencia de Maduro".

{{ scope.counterText }}
{{ scope.legend }}© {{ scope.credits }}
{{ scope.counterText }}

{{ scope.legend }}

© {{ scope.credits }}

Los analistas coinciden en que el siguiente paso importante será el regreso de Guaidó a su país. Arias señala que entrará como salió: "de forma ilegal". Y Gunson dice que su regreso es urgente. "Si se queda afuera, todo se va a desinflar, pero necesita regresar con fuerza y esta gira que está haciendo es parte de esta preparación", señala el analista de Crisis Group.

Para Brieger, la oposición tiene que ver otra realidad. "La oposición venezolana no ha querido ver que el chavismo es un movimiento popular importante, que ha menguado, que es menor al que existía antes. Sí, es cierto, pero sigue habiendo un apoyo popular importante que hace que (Maduro) no caiga", señala el director del portal Nodal.

Para Arias, el regreso de Guaidó a Venezuela supondrá un nuevo pulso entre el Gobierno de Nicolás Maduro y el proyecto de la oposición que lidera Juan Guaidó. La respuesta de Maduro y la reacción de la comunidad internacional supondrá un nuevo giro para la crisis venezolana.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.