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Día de la mujer

En Estados Unidos, la lucha de las mujeres negras por hacer notar el caso R Kelly

Manifestantes se reunieron cerca del estudio de la cantante R Kelly en Chicago para pedir un boicot a su música, el 9 de enero de 2019.
Manifestantes se reunieron cerca del estudio de la cantante R Kelly en Chicago para pedir un boicot a su música, el 9 de enero de 2019. Scott Olson / AFP

En Estados Unidos, activistas deploran la lentitud de la instrucción del caso R Kelly, inculpado por agresiones sexuales contra cuatro niñas negras. Según ellas, el color de la piel de las presuntas víctimas es un "factor invisibilizante".

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El caso no es novedad, pero recientemente ocupó los titulares de la prensa en Estados Unidos. R Kelly, cantante de RnB de los años 1990, fue inculpado el 22 de febrero con diez cargos de acusación, principalmente por agresiones sexuales contra cuatro jóvenes niñas, de las cuales tres eran menores de edad, entre 1998 y 2010.

Los presuntos hechos se descubrieron gracias a la perseverancia de un grupo de mujeres, entre las cuales se encuentra Dream Hampron, la productora de la serie documental llamada 'Surviving R Kelly' ('Sobreviviendo a R Kelly'), estrenada en enero y por la cual estalló el escándalo. Dos colaboradoras, Kenyette Tisha Barnes y Oronike Odeleye, fundadoras de la campaña #MuteRKelly ('HacerCallarARKelly'), también contribuyeron a la movilización.

Entre estas mujeres determinadas a exponer el caso ante la luz pública y las presuntas víctimas de R Kelly hay un punto en común que, según los involucrados, es importante: todas son negras.

"Era necesario que alguien se levantara por las mujeres negras y si yo no hubiera estado dispuesta a jugar un papel en esta situación, aunque fuera muy pequeño, entonces no hubiera podido opinar", declaró Oronike Odeleye.

Por su lado, entrevistada en el documental 'Surviving R Kelly', la escritora feminista Mikki Kendall afirma: "Todas nos dimos cuenta de lo que estaba pasando (con R Kelly, NDLR), pero a nadie le importaba porque eran negras".

Un doloroso "factor invisibilizante"

La expectativa resultó aún más decepcionante pues, al mismo tiempo, estalló el caso Weinstein y puso en evidencia, gracias al movimiento '#MeToo', las agresiones de otros hombres contra mujeres blancas. Mientras que la atención mediática se vertía sobre este caso, el de R Kelly, por su parte, quedaba al margen.

"El hecho de que esta historia involucre niñas negras claramente es un factor invisibilizante", estima Zakiyah Ansari, militante por la causa de las mujeres negras y miembro de la organización Alliance for Quality Education. "Sin embargo, me atrevo a esperar que el nivel en la toma de conciencia sea más alto".

En efecto, entre las filas de los movimientos feministas, las voces de las mujeres negras cada vez se hacen oír más. De hecho, se les dedicó la Marcha de las mujeres organizada en Nueva York el pasado enero. E incluso más allá de los círculos militantes algunas iniciativas ven la luz, como durante la última ceremonia de los Premios Óscar, durante la cual varias mujeres negras fueron galardonadas.

Por su parte, la municipalidad de Nueva York anunció la próxima instalación de estatuas de ilustres mujeres negras en los cuatro puntos de la ciudad. Una tentativa por volver a equilibrar la palabra a favor de quienes, según las estadísticas, son más víctimas de acosos sexuales que otras mujeres.

Según un informe del National Women’s Law Center de agosto de 2018, son tres veces más las mujeres negras que se han quejado por este motivo entre 2012 y 2016, que las mujeres blancas no hispanas. Por otro lado, según un estudio llevado a cabo por la revista académica 'Sage' en mayo de 2016, sus agresores son menos suceptibles de ser perseguidos por la Justicia que quienes hayan agredido a mujeres blancas.

Sin las mujeres negras "'#MeToo' no habría existido"

"Vivimos en un país que tiene un pasado racista y sexista, cuyas raíces están en la esclavitud y que ha integrado las agresiones sobre los cuerpos de las mujeres negras como algo permitido", se ofendió en una tribuna públicada en el 'Washington Post', Danielle McGuire, profesora de la Wayne State University y autora de 'At the Dark Endf of the Street: Black Women, Rape and Resistance'.

"No hay una sola razón que pueda explicar esta clase de trato, hay muchas. Todo esto está profundamente anclado en nuestra sociedad", estima por su lado Janaya Khan, alias 'Future', encargada de la estrategia en Color of Change.

Esta organización desarrolló una plataforma interactiva –"Black Women Too"–  donde se hace un censo de la "violencia sistémica" contra las mujeres negras.

"Las mujeres y las niñas negras siempre han tenido que defenderse solas, continúa 'Future'. "Solo las mujeres negras ayudan a las mujeres negras. Pero nosotras seguimos siendo un espejo de este país, para revelar sus actos. Siempre lo hemos hecho".

Y también para recordar el compromiso de sus pares a lo largo de las últimas décadas. En 2007, fue Tarana Burke, una afroamericana, quien creó el movimiento '#MeToo', mucho antes de que se volviera mundialmente reconocido. De hecho, según Future, las raíces de este movimiento se encuentran en la lucha de otra mujer negra, Anita Hill.

Esta audaz profesora de derecho, que en 1991 acusó al juez que presidía la Corte supreme, Clarence Thomas, de agresión sexual, tuvo que someterse a un degradante interrogatorio ante un público masculino en la comisión judicial del Senado. El momento, muy mediatizado, despertó el entusiasmo por las candidaturas femeninas al Senado. "Si Anita Hill no hubiera estado ahí, el movimiento '#MeToo' nunca hubiera existido"”, afirma Future. "Y nosotras seguimos haciendo lo que ella hacía: desafiar a la sociedad".

 

Este artículo fue adaptado de su original en francés.

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