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Cardenal George Pell, condenado a 6 años de cárcel por abuso sexual

El cardenal George Pell sale de la corte de Melbourne, Australia, el 26 de febrero de 2019.
El cardenal George Pell sale de la corte de Melbourne, Australia, el 26 de febrero de 2019. AAP Image/ David Crosling / vía Reuters

El exnúmero tres del Vaticano fue hallado culpable de pederastia. Tendrá que cumplir al menos tres años y ochos meses en prisión antes de pedir libertad condicional. Los hechos se remontan a 1996 cuando Pell era el arzobispo de Melbourne, Australia.

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Un veredicto retransmitido en directo y un acusado impasible durante la lectura del veredicto. El cardenal australiano George Pell fue sentenciado a seis años de prisión por abusar sexualmente a dos niños en 1996. El pasado 11 de diciembre fue declarado culpable y se enfrentaba a una condena de 10 años por cada uno de los cinco delitos, incluyendo uno por penetración oral.

El juez Peter Kidd, del Tribunal del estado de Victoria fue el encargado de leer el veredicto este 12 de marzo. Indicó en su lectura que el prelado de 77 años tendrá que pasar al menos tres años y ocho meses tras las rejas antes de poder solicitar libertad condicional.

Al cabo de la audiencia, Pell firmó el registro de agresores sexuales. Su nombré permanecerá escrito ahí de por vida. El prelado ya apeló el fallo y su entorno confía en que este recurso le sea favorable y pueda ser exculpado cuando los hechos sean reexaminados en junio próximo.

Los hechos remontan a diciembre de 1996 cuando Pell oficiaba como arzobispo de la catedral de St Patrick’s en el este de Melbourne. En esa entonces sorprendió a dos niños de 13 años del coro cuando bebió el vino sacramental. Fue entonces cuando se quitó sus atuendos religiosos para cometer una serie de vejámenes contra los menores.

Una condena insuficiente según las víctimas

En la lectura de la sentencia, el juez recriminó a Pell que hubiera actuado de manera consciente y que se trataba de un abuso de poder desproporcionado, él siendo reverenciado por todos y aprovechando la vulnerabilidad de los menores. "En algún momento de este episodio, incluso le dijo a las víctimas que estuvieran quietos porque lloraban", precisó el juez.

Solo una de las dos víctimas, identificadas como "J" y "R" por el juez, sigue con vida y estuvo presente durante el juicio. Fue precisamente "J" quien denunció al cardenal ante la Policía de Victoria en 2014 tras la muerte de "R" por una sobredosis de heroína.

En un comunicado, "J" dijo que se había hecho justicia pero que "no tengo descanso" y "me resulta difícil ahora mismo sentirme reconfortado con este desenlace". El padre de "R" se mostró "decepcionado por la corta condena" y consideró que no es un castigo adecuado por esos delitos, según un comunicado que transmitieron sus abogados.

Con EFE

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