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Nouruz: el año nuevo persa o el triunfo del bien sobre el mal

Un hombre kurdo iraquí lleva antorcha de fuego mientras celebra el Nouruz, un festival que marca el primer día de la primavera y el año nuevo en la ciudad de Akra, cerca de Duhok, en el Kurdistán iraquí, el 20 de marzo de 2019.
Un hombre kurdo iraquí lleva antorcha de fuego mientras celebra el Nouruz, un festival que marca el primer día de la primavera y el año nuevo en la ciudad de Akra, cerca de Duhok, en el Kurdistán iraquí, el 20 de marzo de 2019. Ari Jalal / Reuters

Se trata de una de las festividades más antiguas del mundo. Más de 300 millones de personas celebran la llegada de la primavera, que coincide también con el Año Nuevo persa en el calendario iraní.

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Nouruz, Noruz o Norouz, es el año nuevo del calendario persa. Se celebra en Irán y en otros territorios que recibieron la influencia de la cultura persa, como Azerbaiyán, Afganistán, Uzbekistán, Tayikistán, Turkmenistán, Pakistán, en algunas regiones de India, en Turquía y en países de Asia Central.

La festividad marca el primer día de la primavera y el principio del año. Algunas comunidades lo celebran el 21 de marzo, y otras el día del equinoccio de primavera, que puede ser el 20, el 21 o el 22 de marzo.

La palabra 'Nouruz' proviene de la avéstica 'nava', que significa 'nuevo' y se le suma 'razanh', que es el día, la luz, de allí su significado de 'nuevo día'. En persa moderno, mantiene el mismo significado: no=nuevo + rooz=día.

Nouruz: Una festividad basada en el triunfo del bien sobre el mal

La mayoría de las ceremonias de Nouruz tienen sus raíces en la religión zoroastriana, surgida en Irán hace unos 3.000 años. Una religión anterior al cristianismo y al islam, cuyas ceremonias se centran en la comunidad, la familia y el respeto por la tradición.

La fe del zoroastrismo se basa en la lucha entre Dios, las fuerzas de la bondad y la luz (representada por el Espíritu Santo, Spenta Manyu) y Ahriman, que preside las fuerzas de las tinieblas y el mal. El enfrentamiento termina con el triunfo de la luz. Es por eso que la llegada del año nuevo persa representa esa batalla. Es el final de la oscuridad invernal y el renacimiento de la Iuz y la fertilidad.

Nouruz es una suerte de línea que marca un antes y un después. El inicio de un nuevo ciclo que comienza con reuniones entre familiares, amigos y vecinos que intercambian regalos y se rodean de abundante comida con sus ropas recién estrenadas para la ocasión. Y todo rociado por alegre música acompañada por danzas tradicionales. Los festejos se desarrollan durante dos semanas e incluyen, entre otros, dos momentos clave: el festival del fuego y la limpieza del hogar.

Los hombres kurdos iraquíes llevan antorchas de fuego mientras celebran el Día de Nouruz , un festival que marca el primer día de la primavera y el año nuevo, en la ciudad de Akra, cerca de Duhok, en el Kurdistán iraquí, Irak, 20 de marzo de 2019.
Los hombres kurdos iraquíes llevan antorchas de fuego mientras celebran el Día de Nouruz , un festival que marca el primer día de la primavera y el año nuevo, en la ciudad de Akra, cerca de Duhok, en el Kurdistán iraquí, Irak, 20 de marzo de 2019. Ahmed Jadallah / Reuters

Los tradicionales festejos trascienden las puertas de las casas y se trasladan a las calles, donde se prenden hogueras, se canta y se acompaña a Hayi Firuz, un personaje de cara negra que baila al ritmo de los tambores y las panderetas, sonidos portadores de buenos augurios.

Nouruz: dejar la oscuridad para entrar en la luz y properidad

El Nouruz o “Nuevo Día” es básicamente una fiesta de renovación. Es el momento de barrer el polvo del año anterior para recibir con luz y limpieza el nuevo ciclo. Las celebraciones marcan el fin de la oscuridad invernal y la llegada de la primavera. Es por eso que limpiar los hogares es una tarea clave en estos días. Las alfombras se sacuden y se limpia hasta lograr el brillo en cada rincón.

Navidad, Rosh Hashaná, Año Nuevo Chino, son algunas de las celebraciones más conocidas en diferentes culturas y religiones para celebrar la llegada del nuevo año. Si bien el Nouruz de la cultura persa puede resultarnos más ajeno, un elemento común atraviesa a estas festividades: la comida que reúne a todos a su alrededor.

Para el Nouruz se prepara el Haft-Sin, una mesa con un mantel sobre la cual se sirven siete (el número sagrado) elementos que se inician con la letra S del alfabeto persa. Cada elemento señala un año próspero y abundante por delante: Sabzé (trigo o lentejas), que representa el renacer; Sib (manzana), símbolo del deseo y la belleza; Sir (ajo), como representante de la salud; Somag (zumaque) una especia; Serké (vinagre), como símbolo de la madurez y la paciencia ante las adversidade; Sombol (jacinto), que representa la llegada de la primavera y las Sekke (monedas de oro), tradicional símbolo de la riquez.

El Novruz, Nourouz, Nooruz, Navruz, Nauroz o Nevruz, según las diferentes lenguas del país donde se celebre, fue inscrito en el año 2009 en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco como candidatura conjunta de Azerbaiyán, India, Irán, Kirguistán, Pakistán, Turquía y Uzbekistán.

La política no es ajena a la festividad y como en cada sociedad, la economía influye en la manera de festejar. Este año, Nouruz llega a Irán en un momento de dificultades económicas crecientes luego de la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de retirarse del acuerdo nuclear iraní y restablecer sanciones. La moneda iraní se ha desplomado y los precios se dispararon, limitando la capacidad de ahorro de muchas personas que este año tendrán una fiesta más austera.

Con EFE y AP

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