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Malí: ataque de una etnia a otra deja al menos 134 muertos

Uno de los ataques en la madrugada del sábado 23 de marzo de 2019 ocurrió en el poblado de Ogossagou, en el centro del país.
Uno de los ataques en la madrugada del sábado 23 de marzo de 2019 ocurrió en el poblado de Ogossagou, en el centro del país. France 24

Todas las víctimas pertenecen a la etnia fulani y fueron asesinados presuntamente por atacantes de la etnia bambara. La masacre ocurre en simultáneo a una misión del Consejo de Seguridad de la ONU.

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Entre las víctimas de este poblado de pastores de la región de Mopti hay numerosos ancianos, mujeres y niños, que no pudieron escapar a los donzos que habían rodeado el poblado y quemado cerca de 400 viviendas.

El ataque en el poblado de Ogossagou ocurrió mientras el país recibe una visita del Consejo de Seguridad de la ONU que busca soluciones a la violencia interétnica que ha cobrado la vida de cientos de personas en el último año y se esparce rápidamente por el oeste de África.

Moulaye Guindo, alcalde del vecino pueblo de Bankass, afirmó que hombres armados, vestidos como cazadores “donzo”, otra forma en que se conoce a los bambara, rodearon y atacaron Ogossagou hacia las 4 a.m., hora local (0400 GMT), del sábado.

“Provisionalmente la gendarmería ha recuperado 134 cuerpos”, dijo a Reuters Guindo desde el poblado atacado. El funcionario añadió que otra población cercana, Welingara, también había sido atacada. En esta localidad, habitada por miembros de la etnia fulani (o peul), también habría “un número” de muertos, aunque Guindo dijo no saber con precisión cuántas serían las víctimas.

Centro y oeste de Malí: conflictos étnicos y grupos yihadistas

Un habitante de Ogossagou, que pidió no ser identificado, dijo a Reuters que el ataque pudo haber sido en retaliación de un asalto, adjudicada por un grupo afiliado a al-Qaeda, que cobró la vida de 23 soldados. El grupo había dicho que ese ataque había sido una respuesta por la violencia por parte del Ejército de Malí y otros grupos armados hacia la etnia fulani.

En los últimos años, los grupos Yihadistas afiliados a al-Qaeda y al autodenominado Estado Islámico han explotado los conflictos étnicos en el país, y en los vecinos Burkina Faso y Níger, para impulsar sus reclutamientos y hacer ingobernables vastas extensiones de territorio en estos países.

La misión de la Cruz Roja en el país afirmó que apoyó las labores de atención urgente.

"Ayudamos a evacuar a los heridos en el hospital de #Mopti #Malí y donamos equipos médicos para su cuidado. Hacemos un llamado a la contención y pedimos a todos proteger la vida de los civiles y de los combatientes que han dejado de luchar".

La Asociación Maliense pro Derechos Humanos ha recordado al gobierno que "es imperativo desarmar sin demora a todos los grupos ilegalmente armados que operan en el centro y el norte del país".

Con ello, la AMDH apunta a la tolerancia que el gobierno ha mostrado con todo tipo de milicias llamadas de "autodefensa" que protegen los intereses de tuaregs, peuls, agricultores o pastores, una tolerancia que a veces es mera connivencia cuando el gobierno usa a unas milicias contra otras.

Con EFE y Reuters

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