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Mali: crece el reclamo por falta de seguridad tras la masacre en Ogassagou

Un soldado camina entre los daños luego del ataque armado contra la aldea peul de Ogossagou, en Mali, el 25 de marzo de 2019.
Un soldado camina entre los daños luego del ataque armado contra la aldea peul de Ogossagou, en Mali, el 25 de marzo de 2019. Presidencia de Mali, handout vía Reuters

El presidente Ibrahim Boubacar Keita se comprometió a reforzar la presencia de las fuerzas tras visitar Ogossagou, la aldea donde murieron más de 150 personas. La región ha sido víctima de violencia tanto de yihadistas como de grupos étnicos.

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La falta de seguridad se convirtió nuevamente en el centro de atención tras la masacre ocurrida el sábado 23 de marzo en la aldea de Ogassagou, ubicada en la región de Mopti en el centro del país, que ha dejado más de 150 muertos.

Durante una visita a la zona, efectuada el lunes 25 de marzo, el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, se comprometió a reforzar la presencia de fuerzas de seguridad en la región, asolada a menudo por la violencia tanto de grupos yihadistas como de enfrentamientos étnicos.

Precisamente, el consejero local Amadou Diallo aseguró a la agencia AFP que el hecho ocurrido en Ogassagou respondió a un intento de "limpieza étnica" llevada a cabo por un grupo de "cazadores" de las etnias bambara y dogón contra la comunidad peul (también llamada fulani).

Mientras la misión de la Organización de Naciones Unidas (ONU) informó que al menos 153 personas murieron como consecuencia del ataque, Diallo sostuvo que un nuevo recuento elevó la cifra a 160 y "probablemente será aún más alto".

Como consecuencia del hecho, Keita ordenó la remoción de los jefes del ejército y la fuerza aérea y reemplazó al jefe de personal de las Fuerzas Armadas, Mbemba Moussa Keita, por el general Aboulaye Coulibaly, y al titular de las fuerzas terrestres, Abdrahamane Baby, por el general de brigada Keba Sangare.

Además, el mandatario maliense dictó la disolución de la milicia dogon, Dan Nan Ambassagou, acusada de participar del ataque.

Los fulani, una comunidad perseguida por sus presuntos vínculos yihadistas

La etnia peul ha sido objeto de persecución desde que hace cuatro años surgiera en el centro de Mali el grupo yihadista del predicador Amadou Koufa, quien reclutó principalmente a miembros de esa comunidad, de vida pastoral y seminómada, estilo de vida que en ocasiones se ha contrapuesto a los bambaras y dogones, de tradición agrícola y más asentados.

Como consecuencia de la proliferación yihadista en la región, surgieron los llamados grupos de autodefensa, milicias para luchar contra los insurgentes que, sin embargo, han sido utilizadas en ocasiones para atacar a los peul.

Para André Bourgeot, investigador emérito del Centro Nacional para la Investigación Científica francés (CNRS) y especialista en la región, la cercanía de algunos peul con el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (Mujao) –que prevaleció principalmente entre 2011 y 2013- “permaneció en la memoria colectiva y esto desencadena una hostilidad particular” que provoca que se hable de los integrantes de esa etnia “como si todos fueran yihadistas” y se produzcan “los abusos contra este grupo étnico”.

El presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, visita una una fosa común después del ataque de hombres armados en Ogossagou, Mali, el 25 de marzo de 2019.
El presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, visita una una fosa común después del ataque de hombres armados en Ogossagou, Mali, el 25 de marzo de 2019. Presidencia de Mali / vía Reuters

La falta de seguridad en el centro de Mali agrava los episodios de violencia

A diferencia del consejero local Amadou Diallo, el analista André Bourgeot relativiza el origen étnico del ataque en la aldea de Ogassagou.

Para el investigador del CNRS, "esta violencia es parte de la continuidad de una falta de seguridad en el territorio de Mali". "El Estado ha estado completamente ausente de algunos de los territorios del centro de Mali durante uno o dos años y ésa ha sido la puerta de acceso a todos los abusos, al vandalismo y al crimen organizado", subrayó.

Además, Bourgeot consideró que el conflicto no es necesariamente étnico porque los "cazadores" –apuntados como responsables del ataque- "son una hermandad, sin duda en su mayoría dogones, pero no un grupo étnico". "En esos grupos de cazadores también hay personas de fuera. Según el testimonio de algunos funcionarios peul, había personas que no hablaban francés, probablemente mercenarios. Cualquiera puede usar un uniforme de cazador y luego hablamos de los dogones", recalcó.

Para el analista, "si sumamos todo esto, la ausencia del Estado, el vandalismo y el yihadismo asociado a los peul, tenemos una amalgama de elementos que hacen pensar en un origen étnico del problema, cuando no lo es en absoluto".

La ONU denuncia que un tercio de las víctimas fueron niños y reclama una investigación

La misión de la ONU en Mali (Minusma) informó este 26 de marzo que el ataque dejó al menos 153 muertos y 73 heridos y consideró que ese balance "marca un aumento significativo en los asesinatos en la región de Mopti como resultado de lo que se ha calificado como violencia a través de las líneas comunales y por los llamados grupos de autodefensa" que "al parecer, intentan erradicar a los grupos extremistas violentos"

A través de un comunicado, la Minusma destacó que el episodio registrado en Ogossagou es "el más reciente de una serie de asaltos y un ciclo de violencia que ha provocado alrededor de 600 muertes de mujeres, niños y hombres, así como miles de personas desplazadas desde marzo de 2018" y destacó que de entre las víctimas "219 han sido asesinados en los primeros tres meses del año".

En tanto, agregaron que, además del ataque en Ogossagou, se produjo otra ofensiva en la aldea de Welingara, también de etnia peul, que resultó en la muerte de una persona.

"Estos crímenes han quedado impunes. Las autoridades han establecido algunas investigaciones, pero en gran medida no dan lugar a juicios. (…) Instamos a que se realicen investigaciones inmediatas de los presuntos delitos cometidos por todos los grupos", recalcó.

Por su parte, el vocero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Christophe Boulierac, explicó que "de acuerdo a los primeros reportes médicos, un tercio de las víctimas (de Ogossagou) son niños, con verificaciones posteriores todavía en marcha".

Con información del artículo original de France 24 en francés, AFP y Reuters

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