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Los Altos del Golán, una joya estratégica para Israel

Archivo: Tanques israelíes en los Altos del Golán, cerca de la frontera sirio-israelí
Archivo: Tanques israelíes en los Altos del Golán, cerca de la frontera sirio-israelí Jack Guez / AFP

Los Altos del Golán, sobre los cuales Washington reconoció "formalmente" la "soberanía" de Israel, a expensas de Siria, es un territorio altamente estratégico y constituye uno de los conflictos territoriales más emblemáticos del Medio Oriente.

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Al reconocer "formalmente" el 25 de marzo una "soberanía" de Israel sobre la parte siria de los Altos del Golán, ocupada en 1967 y luego anexada por el Estado de Israel, el presidente de Estados Unidos Donald Trump rompió con una constante de la diplomacia estadounidense y accedió a uno de los anhelos más preciados del primer ministro Benjamin Netanyahu. De igual manera, apuntó los proyectiles sobre un territorio altamente estratégico en el corazón de Oriente Próximo.

Rodeado por Israel al oeste, el Líbano al norte, Siria al este y Jordania al sur, los Altos del Golán, un territorio de casi 1.200 km2, ofrece una vista inabarcable sobre Galilea y el Mar de Galilea por el lado sobresaliente de Israel y domina, por el lado sirio, la ruta hacia Damasco y el sur de Siria. Su situación en la intersección de los cuatro países es, según los israelíes, vital para la seguridad y la defensa de las fronteras del Estado hebreo. Durante la primera guerra árabe-israelí (1948-1949), el ejército sirio transformó el Golán en un fuerte militar desde donde atacaba la parte baja en el norte de Israel.

Un 'castillo de agua' de 70 kilómetros de largo y 25 de ancho

A su situación geográfica –excepcional desde un punto de vista militar–, se le añade un factor hidro-político que deja entrever la importancia estratégica de este territorio con unos 70 kilómetros de largo y 25 de ancho. Llenos de agua en medio de una región árida, los Altos del Golán albergan, en efecto, importantes nacimientos que se vierten en el Jordán, una de las principales fuentes de agua dulce de Israel, y en el Mar de Galilea, que provee un tercio del consumo de agua israelí. La problemática del acceso al agua originó varios conflictos entre Siria e Israel durante los años 1960, con Damasco acusando a Tel Aviv de haber desviado varias fuentes del Jordán para su beneficio propio.

Gracias a esta agua, el territorio que pertenece a Siria desde su independencia en 1946, un hecho y una frontera que Israel nunca rebatió antes de 1967, era conocido por sus manzanos y viñedos y su ganadería de bovinos y ovinos. Muy fértil, el Golán era un proveedor esencial de verduras y cítricos para los mercados de Damasco.

Conquistado en 1967, anexado en 1981

En junio de 1967, durante la guerra de los Seis Días, el ejército israelí se apoderó del Golán y de las posiciones militares sirias. Según las autoridades sirias, más de 150.000 refugiados se vieron obligados a abandonar sus pueblos tras la conquista. Otros se quedaron en la parte controlada por Israel, donde viven hoy en día alrededor de 20.000 drusos, la mayoría de los cuales se niega a adoptar la nacionalidad israelí.

Una parte adicional de los Altos del Golán fue ocupada por Israel durante la guerra de octubre de 1973, tras haber frenado un ataque sirio. Una porción fue restituida en 1974 en virtud de un acuerdo firmado en Ginebra entre los dos vecinos, que incluía una pequeña parte de los territorios ocupados en 1967, particularmente la ciudad en ruinas de Quneitra.

El acuerdo de Ginebra, elaborado por la diplomacia estadounidense, implementó una zona de amortiguación desmilitarizada y creó una fuerza de las Naciones Unidas para la observación del respeto del cese al fuego y la retirada israelí (FNUOD). A pesar de este episodio, el disputado territorio seguiría manteniendo las tensiones entre ambos países, aún oficialmente en guerra, a pesar de un tratado de paz. Un territorio considerado como "la Alsacia-Lorena siria" por Fabrice Balanche, geógrafo especialista en Siria, profesor titular de la Universidad Lyon 2, en su 'Atlas del Oriente Próximo Árabe'.

A lo largo de los años, los diferentes gobiernos israelíes alentaron la instalación de colonias (más de 20.000 colonos viven allí hoy en día) y de establecimientos agrícolas, a pesar de las sentencias de la ONU desde 1967. Ignorando las presiones internacionales, Tel Aviv se niega a retirarse de los Altos en nombre “de una amenaza estratégica permanente” que significaría un control sirio de los Altos del Golán.

Este argumento es una constante de la línea israelí, defendido por las figuras emblemáticas del Estado hebreo y hoy en día por Benjamin Netanyahu.

"No conozco a nadie que, tras haber ascendido los Altos del Golán, declare que lo mejor sería que Israel se retire y le permita a los sirios instalar sus cañones", afirmaba Golda Meïr, primera ministra israelí, en una entrevista a la revista estadounidense 'Life' en 1969. En febrero de 1974, dirigiéndose a los israelíes instalados en el Golán, declaró que consideraba este territorio como una parte inseparable de Israel. "Cada colonia del Golán es parte integral de nuestro país, no creo que Israel vuelva a situarse detrás de las líneas del cese al fuego de junio de 1967".

En diciembre de 1981, el Estado hebreo y el primer ministro Menahem Begin alcanzan una nueva etapa decidiendo extender la ley, la jurisdicción y la administración israelíes al territorio sirio ocupado en los Altos del Golán. Una anexión que la comunidad internacional nunca reconoció y que el antiguo presidente sirio Hafez al-Assad nunca aceptó. En esa época, Estados Unidos condenó la iniciativa que constituye una "violación del derecho Internacional contrario a las resoluciones de la ONU". Por su lado, la Comunidad europea (que más tarde se volvería la UE) calificó la decisión de Tel Aviv como “nula y sin futuro”.

Las cercas se ven en la línea de alto el fuego entre Israel y Siria en los Altos del Golán.
Las cercas se ven en la línea de alto el fuego entre Israel y Siria en los Altos del Golán. Ammar Awad / Reuters

Los Altos, un escenario de confrontaciones

Una posición occidental unánime, hasta la firma de Donald Trump del decreto que reconoce la "soberanía" de Israel sobre este territorio, siempre reivindicado por Damasco y desestabilizado durante estos últimos años por la guerra en Siria.

La vertiente siria del Golán fue el escenario de intensos combates entre los rebeldes y el régimen sirio tras el levantamiento en 2011, que enseguida se transformó en un conflicto armado. Los cascos azules del Fnuod (Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación) intervinieron en algunas ocasiones. Una inestabilidad que favoreció los frecuentes disparos con mortero provenientes de Siria hacia los Altos, provocando reacciones del ejército israelí.

En enero de 2015, durante una operación militar que tenía como objetivo los miembros de la Hezbolá, desplegados en Siria a favor del régimen de Bashar al-Asad, Israel mató a varios militares iraníes, entre los cuales se encontraba un general. A mediados de marzo de 2019, el Israel acusó al movimiento chiita libanés de establecer secretamente en el Golán sirio, cerca del territorio bajo su control, una red militar con ayuda de Irán.

Este artículo fue traducido de su original en francés.

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