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Condenan a la Iglesia chilena a indemnizar a las víctimas del exsacerdote Fernando Karadima

El abogado Juan Pablo Hermosilla (i) y las víctimas de abuso sexual del influyente párroco Fernando Karadima: James Hamilton (c), José Andrés Murillo (d) y Juan Carlos Cruz (pantalla), ofrecen una rueda de prensa en Santiago.
El abogado Juan Pablo Hermosilla (i) y las víctimas de abuso sexual del influyente párroco Fernando Karadima: James Hamilton (c), José Andrés Murillo (d) y Juan Carlos Cruz (pantalla), ofrecen una rueda de prensa en Santiago. Alberto Valdés / EFE

Luego de que los tres denunciantes alegaran negligencia por parte de las autoridades de la Iglesia en sus casos de abuso sexual, la Justicia ordenó que se les indemnizara con 440.000 dólares. La Iglesia anunció que no apelará.

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Juan Carlos Cruz, José Andrés Murillo y James Hamilton llevan años luchando, saliendo a la calle, gritando los abusos sexuales de los que fueron objeto. Primero ante la incredulidad de una sociedad chilena que no podía dar crédito a uno de los sacerdotes de la élite y la clase alta, tan bien conectado con el mundo de la política, Fernando Karadima, fuera responsable de algo así.

Tiempo después, cuando la repetición de los hechos, las apariciones públicas en televisión y los detalles no dejaron lugar a la duda y la sociedad chilena se puso masivamente de su parte, Cruz, Murillo y Hamilton empezaron su cruzada para que la Iglesia aceptara la responsabilidad de haber sabido durante tanto tiempo, haber callado, omitido y haber encubierto.

Y este 27 de marzo, casi 9 años después de las primeras denuncias, ganaron una de las mayores batallas de esta cruzada, en un espaldarazo definitivo y una estocada mortal: la justicia les da la razón y admite los daños psicológicos causados por los abusos y la necesidad de repararlos.

"Que aquellos que han sufrido sepan que hay esperanza", señaló Hamilton. "Tienen el derecho y hoy en día la justicia chilena está obligada a escucharlos porque quedó sentado un precedente", afirmó el demante en rueda de prensa, señalando que generaron un surco en la legislación chilena y demostraron que hubo encubrimiento y que la Iglesia, a pesar de no ser una persona jurídica, es responsable.

...por los cientos o miles de víctimas de abusos por parte de sacerdotes y religiosos que han sufrido la falta de justicia"

James Hamilton, demandante

Para Hamilton este es un punto de inflexión "no solo por nosotros en particular, por los cientos o miles de víctimas de abusos por parte de sacerdotes y religiosos que han sufrido la falta de justicia, la revictimización, el abandono, la absoluta soledad, y la traición a su compromiso original de cuidado y acompañamiento", continuó Hamilton, "para que otras víctimas puedan obtener una indemnización con la que (puedan) pagar una terapia para poder reparar y continuar sus vidas y también, que el Estado ya no puede hacerse el sordo".

El fallo de la novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago revoca una sentencia anterior, de marzo de 2017, en la que se afirmaba que no se podía probar el encubrimiento.

El nuevo dictamen del tribunal no solo admite a trámite la demanda presentada por las tres víctimas, también condena a la Iglesia chilena a pagar la mayor indemnización en la historia del país en este sentido, casi 450.000 dólares en total, repartido de forma equitativa entre las tres víctimas.

“Respecto del derrotero que cada una de las víctimas ha seguido, los actores han sufrido de una manera importante desde que se cometieron los abusos, pero que recién se empiezan a racionalizar cuando aquellos fueron denunciados y la autoridad eclesiástica no hace nada”, establece el fallo judicial, que no deja dudas al responsabilizar a la Iglesia católica chilea de los actos de Fernando Karadima.

“Si un sacerdote, entonces, no observa la conducta debida e infiere daño en la persona de otro en el cumplimiento de sus obligaciones, la Iglesia es directamente responsable por no haber observado o ejercicio correctamente su deber de vigilancia debida”, señala.

En 2011, Fernando Karadima había sido condenado por la justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por pedofilia.
En 2011, Fernando Karadima había sido condenado por la justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por pedofilia. Archivo - Sebastián Silva / EFE

La Iglesia católica acata el falló y anuncia que no va a apelar la decisión

La segunda victoria de la cruzada de Cruz, Murillo y Hamilton se produjo cuando el Arzobispado de Santiago afirmó unas horas después acatar el fallo y su conformidad con el mismo, anunciando formalmente que no va a apelar la decisión y que le dará pleno cumplimiento en cuanto sea un fallo en firme.

"El Arzobispado de Santiago manifiesta su conformidad con el fallo dictado por la Corte de Apelaciones de Santiago y confía en que esta sentencia contribuya al proceso de reparación del dolor sufrido por las víctimas de Fernando Karadima", señaló.

"Este fallo marca un paso importante en nuestro proceso de reestablecer la justicia y la confianza en nuestra Iglesia de Santiago porque apunta directamente a las falencias que tuvimos en este caso", hizo un mea culpa. "La resolución atribuye responsabilidad a la institución por los errores que hemos reconocido desde un comienzo: la forma en que se tramitaron las denuncias presentadas por los demandantes, la inadecuada valoración de las mismas y la falta de acompañamiento a las víctimas”, reconoció la institución, acto sin precedentes, en su comunicado.

"El fallo sintoniza con el diagnóstico del papa cuando cuestionó el abuso de poder"

Las víctimas, por su parte, ya han manifestado su conformidad ante la decisión.

"Este es un día para las víctimas, para tanta gente que ha sufrido tanto y un día de reconocimiento personal y agradecimiento", señaló Juan Carlos Cruz desde Filadelfia, via Skype. "Desearía que todas las víctimas de abuso tuvieran un grupo de amigos" como el que él tuvo, para poder "llevar esta lucha".

"Un abrazo desde lo más íntimo de mi corazón a todas las víctimas de abuso y a todos lo que sufren de injusticias, regalarles este triunfo de verdad y justicia", había tuiteado antes Hamilton.

"El fallo contra el Arzobispado de Santiago no solo constituye un hito para los denunciantes de los ilícitos de la Iglesia chilena, sino que abre la opción a una seguidilla de recursos judiciales que permitan compensar económicamente a otras víctimas y  de esta forma reconocer la responsabilidad de la institución eclesial en la comisión de delitos", analizó para France 24 Luis Bahamondes, experto en Ciencias de la Religión y de la Universidad de Chile.

"El fallo sintoniza con el diagnóstico realizado por el papa Francisco hace meses, cuando cuestionó el abuso de poder, conciencia y de carácter sexual perpetrado por miembros de la iglesia, pues el tribunal acreditó el delito de encubrimiento, la falta de atención oportuna a las víctimas en su acompañamiento, así como, mostró señales contrarias a la gravedad de los delitos otorgándole reconocimientos públicos al victimario Karadima”, añadió.

"La Iglesia no se cansará de llevar a los abusadores a la Justicia", señaló enfáticamente el papa Francisco sobre los abusos sexuales cometidos por el clero, durante su discurso navideño, a los trabajadores del Vaticano en el salón Pablo VI, el 21 de diciembre de 2018.
"La Iglesia no se cansará de llevar a los abusadores a la Justicia", señaló enfáticamente el papa Francisco sobre los abusos sexuales cometidos por el clero, durante su discurso navideño, a los trabajadores del Vaticano en el salón Pablo VI, el 21 de diciembre de 2018. Tony Gentile / Reuters

“Esto nos ayuda a TODOS los que han vivido este horror y por eso estamos contentos. Un abrazo grande”, señaló Juan Carlos Cruz via Twitter.

Karadima, de influyente líder en la élite chilena a condenado por pederastia

El pasado 27 de septiembre de 2018, el papa Francisco expulsó del sacerdocio a Fernando Karadima por los casos de abusos sexuales en la década del 80, la mayor condena dentro de la Iglesia católica.

"El papa Francisco ha dimitido del estado clerical a Fernando Karadima Fariña, de la Arquidiócesis de Santiago de Chile. El Santo Padre ha tomado esta decisión excepcional en conciencia y por el bien de la Iglesia", indicó en un comunicado la Santa Sede.

Karadima, de 88 años, ya había sido suspendido de por vida de sus funciones por el Vaticano en 2011 tras ser condenado por abuso sexual a menores.

Por décadas, Karadima fue uno de los sacerdotes más influyentes entre la élite chilena y la Iglesia. A través de los miembros de la Pía Unión Sacerdotal, el exsacerdote habría tendido "sus tentáculos hasta el seminario, promovió el nombramiento de sus leales en diversos puestos de poder, desprestigió a sus críticos y pulverizó -mediante verdaderos linchamientos de imagen en juicios secretos- a aquellos que se apartaban de su influencia", asegura el libro 'Los secretos del imperio de Karadima', según AFP.

Este miércoles 27 de marzo se escribió un capítulo más del largo libro de la crisis de abusos en la Iglesia chilena.

Un capítulo que podría abrir paso a muchos otros capítulos, el de las masivas indemnizaciones que podría enfrentar la iglesia dada la gran cantidad de demandas por abuso sexual que están siendo investigadas por la Fiscalía.

Según cifras actualizadas al mes de marzo, facilitadas por la Fiscalía, se tratan de 58 causas, con un total de 219 personas investigadas y 241 víctimas, al menos 123 de ellos niños, niñas o adolescentes al momento de los hechos.

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