Saltar al contenido principal

Con el Roskomnadzor, Rusia cierra el puño en el control de Internet

La gente grita consignas durante un mitin para protestar contra el control estatal sobre internet en Moscú, Rusia, el 10 de marzo de 2019.
La gente grita consignas durante un mitin para protestar contra el control estatal sobre internet en Moscú, Rusia, el 10 de marzo de 2019. Shamil Zhumatov / Reuters

Navegar en Internet ya no es tan simple en Rusia. Hay páginas que faltan, otras que temen al futuro y usuarios que saben que pueden ser los siguientes.

Anuncios

Moscú, Rusia

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha promulgado dos polémicas leyes, una permitiendo bloquear o multar a los medios digitales que difundan noticias falsas y otra castigando a quienes cometan "ofensas a los símbolos del Estado". La iniciativa llega solo días después de que el Gobierno anunciase su intención de crear un servicio aislado de Internet con el supuesto fin de protegerse de un ciberataque.

Cientos de personas salieron a manifestarse contra la medida. Los propios autores de la ley reconocen que con ella se podrá "limitar el flujo de datos al extranjero".

En los últimos 12 meses Rusia ha puesto en marcha nuevos mecanismos para limitar el uso de Internet. Moscú aprieta el paso justo ahora, en un momento en el que la popularidad de Putin está bajo mínimos: apenas un 64%, frente al 80% de hace un año.

Carteles y cintas fueron puestos por manifestantes en la oficina de Roskomnadzor (Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones) en el centro de San Petersburgo, Rusia, el 10 de marzo de 2019.
Carteles y cintas fueron puestos por manifestantes en la oficina de Roskomnadzor (Servicio Federal de Supervisión de las Telecomunicaciones) en el centro de San Petersburgo, Rusia, el 10 de marzo de 2019. Anton Vaganov / Reuters

La ley contra las "noticias falsas socialmente significativas y difundidas como informaciones verdaderas" que supongan "una amenaza a la seguridad" del pueblo o del Estado, pudiendo provocar conflictos deja su aplicación en manos de los fiscales quienes determinen lo que es una "información falsa", y de dar al organismo supervisor de la prensa rusa, Roskomnadzor, el poder de bloquearla. Esta prevé multas de hasta más de 23.000 dólares. La otra ley castiga las "ofensas a los símbolos del Estado" y las faltas de respeto a las autoridades, dando también al Roskomnadzor el poder de bloquear esos contenidos. Podría suponer multas de hasta 100.000 rublos (más de 1.500 dólares).

Las autoridades rusas saben que no es tan fácil controlar algunos aspectos de la red...

Pero el camino hacia el control de Internet es pedregoso. El año pasado el Gobierno ruso se propuso prohibir Telegram, alegando que había sido ampliamente usada por terroristas, pues se empleó para organizar el atentado en el metro de San Petersburgo en abril de 2017, que se saldó con 15 muertos. Tras la negativa de su fundador -Pavel Durov- a traspasar a los servicios de seguridad las claves de descifrado de la correspondencia de sus usuarios en abril de 2018, un tribunal de Moscú ordenó bloquear esta aplicación de mensajería instantánea. Con las claves las autoridades podrían acceder a los mensajes de cualquier usuario, no solo de los delincuentes.

Telegram parecía acorralado, pero empezó a usar el alojamiento de Amazon, Google y Microsoft. Los ‘desconectadores’ gubernamentales terminaron eliminando cientos de sitios no relacionados. “Ha pasado un año y Telegram sigue funcionando”, explica Jelena Kariadina, que se dedica al comercio internacional en Moscú y tiene su propio canal en este servicio para hacer negocios.

La ley de desconexión de Internet: la polémica propuesta del Gobierno ruso

Unos 80.000 sitios están actualmente en la ‘lista negra’

Menos suerte ha tenido LinkedIn. La red de profesionales sigue sin funcionar en Rusia tras haber sido advertida y luego bloqueada por el Gobierno ruso, que exigía que sus servidores estuviesen en territorio nacional. No es la única empresa a cuya puerta han llamado los funcionarios rusos. Al parecer, compañías como Cisco, IBM y SAP han cumplido con los requisitos rusos para que los funcionarios estatales examinen sus códigos fuente antes de que sus productos y servicios de seguridad puedan estar disponibles en el país.

El último episodio ha sido con el proveedor de correo cifrado ProtonMail, que fue bloqueado en Rusia. Las autoridades aseguran que el servicio había permitido la propagación de amenazas de bomba.

En total, alrededor de 80.000 sitios están actualmente en la lista negra, según Roskomsvoboda, un grupo con sede en Moscú que hace campaña contra las restricciones a contenidos online.

Será posible identificar si una persona en particular está usando una VPN"

Artem Kozlyuk, de Roskomsvoboda

El siguiente paso será castigar a los usuarios por intentar acceder al material prohibido”, advierte Artem Kozlyuk, que está al frente de Roskomsvoboda. En el marco de este proyecto de ley, los operadores de telecomunicaciones deberán instalar equipos de filtrado de tráfico, “así que será posible identificar si una persona en particular está usando una VPN” -que permite evitar el bloqueo de Internet- de manera que “si hay una ley que castiga por intentar usar una VPN, se abrirán los casos administrativos y se emitirán multas”. Kozlyuk recuerda que en algunos países autoritarios tales normas ya existen: “No me sorprende que nuestros legisladores piensen en transferir una experiencia tan ‘progresista’ a nuestro país”, dice con ironía.

Moscú quiere que el tráfico y los flujos de datos web de Rusia se redireccionen a través de puntos controlados por el Estado creando un sistema de nombres de dominio que tendría carácter nacional. Incluso se llegó a hablar de un ‘desenganche’ temporal que le posibilitaría a Moscú medir sus capacidades de funcionamiento aislado de las redes. “Lo estamos esperando pero no creo que llegue jamás porque Rusia no es China”, explica Kariadina. En efecto, a diferencia de China, (donde el control de Internet está especialmente centralizado) Rusia aún no tiene una manera fácil de poner en cuarentena las noticias negativas, por lo que está teniendo que obligar a los operadores comerciales a reducir los servicios locales uno por uno.

"Cuanta más soberanía tengamos, incluso en el campo digital, mejor"

“Esta ley no trata de amenazas extranjeras, se trata de poder cortar ciertos tipos de tráfico en ciertas áreas en momentos de agitación política”, explica el especialista Andrei Soldatov, autor del libro ‘The Red Web’. Putin es desconfiado respecto a internet. "Se sientan delante del ordenador, es su invento, y todos escuchan, ven y leen lo que dices", dijo el mes pasado en un encuentro con responsables de medios informativos. “Cuanta más soberanía tengamos, incluso en el campo digital, mejor. Esta es un área muy importante”, añadió.

Existe un denso debate en Rusia sobre si Moscú tiene los recursos y la voluntad política para construir un sistema de este tipo. Por el momento, los rusos aún pueden sortear la censura online existente en el país mediante el uso de una VPN. Ruslan Ibragimov, vicepresidente de asuntos corporativos y legales del operador ruso de telefonía móvil MTS, cree que las propuestas podrían crear "un nuevo mal" y dañar la industria de VPN en Rusia.

El presidente ruso, Vladímir Putin, asiste a una sesión de la Semana de los Negocios, un evento organizado por la Unión Rusa de Industriales y Empresarios (RSPP), en Moscú, Rusia, el 14 de marzo de 2019.
El presidente ruso, Vladímir Putin, asiste a una sesión de la Semana de los Negocios, un evento organizado por la Unión Rusa de Industriales y Empresarios (RSPP), en Moscú, Rusia, el 14 de marzo de 2019. Maxim Shemetov / Reuters

El impulsor de la ley es Andrei Klishas, un legislador del partido de Putin. Con esta herramienta se puede censurar las "actividades discutibles”. Pero también puede frenar Internet para los usuarios o las comunidades. Además, la iniciativa ha suscitado reticencias de los operadores de internet, pues la instalación de los equipos necesarios para el análisis del tráfico requieren ingentes inversiones, que para las grandes compañías pueden suponer decenas de millones de dólares.

Los medios de comunicación en la mirilla mientras los periodistas alegan “censura”

En el caso de la ley contra las noticias falsas, el Gobierno ha puesto a algunos medios en la diana. La ley estipula que si los sitios web de noticias publican contenido que viola la ley, se les debe dar una advertencia y un periodo de gracia de 24 horas para retirar el contenido ofensivo. Pero hay una trampa: esta cortesía solamente se aplica a sitios web de noticias con licencia de transmisión emitida por el Estado. A los que no tienen licencia (como es el caso de muchos sitios web más pequeños, y por lo tanto menos condicionados por la administración) sus proveedores de alojamiento los bloquearán inmediatamente a solicitud de la Fiscalía.

Ahí está el problema para muchos opositores, que ven estas leyes más como una maniobra de presión interna. En los últimos años, los rusos han sido cada vez más fácilmente procesados por su actividad en las redes sociales, según las estadísticas publicadas por el grupo internacional de derechos humanos Ágora. Entre 2016 y 2017 se duplicaron los casos hasta llegar a los 411 al año.

Estas medidas provocaron reacciones y más de 100 periodistas, así como figuras públicas, incluida la activista de derechos humanos Zoya Svetova y la escritora Lyudmila Ulitskaya, que firmaron una petición contra la ley, que describen como censura directa. El Consejo de Derechos Humanos de Rusia pidió al Senado que rechace estas dos leyes supuestamente ideadas para poner coto a la difusión de noticias falsas y de información ofensiva para los símbolos patrios, la sociedad, la Constitución y la dignidad humana.

Incluso en la orilla gubernamental hay desconfianza. Lexus-Prankster -que se llama en realidad Alexey Stolyarov- es integrante de un dúo de bromistas que suelen llamar a los oponentes del Kremlin y publicar grabaciones de conversaciones reales fingiendo ser otra persona. Ha calificado la ley contra las noticias falsas de “deplorable”. El tiempo dirá si la ley de Internet puede aplicarse contra los que la critican.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.