Ataque - Christchurch

Nueva Zelanda recuerda a las víctimas del ataque supremacista y hace un llamado a la paz

Sobrevivientes asistieron al Servicio Nacional de Recuerdo en North Hagley Park en Christchurch, Nueva Zelanda, para honrar la memoria de las víctimas en la masacre de Christchurch, el 29 de marzo de 2019.
Sobrevivientes asistieron al Servicio Nacional de Recuerdo en North Hagley Park en Christchurch, Nueva Zelanda, para honrar la memoria de las víctimas en la masacre de Christchurch, el 29 de marzo de 2019. STR / AFP

Los sobrevivientes de la masacre de Christchurch se reunieron frente a la mezquita de Al Noor, donde perdieron la vida la mayor parte de las 50 personas asesinadas, para honrar su memoria y enviar un mensaje contra el odio y el racismo.

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Aflicción, solemnidad y respeto. Ese fue el sentir de los sobrevivientes congregados. Algunos de negro, guardando el luto, otros con flores en sus manos y unos pocos pintando cuadros con el lema “el terrorismo no es mi religión”, intentaron conmemorar a su manera, a los 50 fallecidos que dejó el ataque de un supremacista blanco a dos mezquitas de la ciudad sureña de Christchurch, el pasado15 de marzo. Actualmente permanecen en el hospital 22 personas, entre ellas una niña de cuatro años gravemente herida.

La ovación y las lágrimas vinieron tras el testimonio más conmovedor en North Hagley Park. El de Farid Ahmed, cuya esposa Husna fue asesinada cuando regresaba a una mezquita para rescatarlo por su condición de discapacidad. Sentado en el escenario en su silla de ruedas, con gafas de sol y un pañuelo en la cabeza, Ahmed envío un poderoso mensaje. "Estoy eligiendo la paz y he perdonado". Ahmed dijo que no odiaba al australiano Brenton Tarrant, el hombre acusado de ser el responsable del atentado.

"La gente me pregunta: '¿por qué perdonas a alguien que ha matado a tu amada esposa?'", continúo. "Puedo dar tantas respuestas ... Allah dice que, si nos perdonamos unos a otros, nos ama". En un tono conciliador, dijo que personas de diferentes culturas eran como flores y "juntos somos un hermoso jardín", llamando a la reconciliación y la tolerancia.

En Nueva Zelanda coexisten más de doce religiones. Hay cristianos y musulmanes, maoríes, mormones, católicos, budistas. También hay ateos. Por eso la primera ministra de Nueva Zelanda, dirigió durante el encuentro, un discurso contra el extremismo.

"No somos inmunes a los virus del odio, pero podemos ser la nación que descubra la cura"

Usando una capa maorí tradicional, la primera ministra Jacinda Ardern estuvo entre las personas que permanecieron en silencio, con las cabezas inclinadas, mientras que se leyeron los nombres de 50 personas asesinadas. Ardern, a la que se unieron representantes de casi 60 países, incluido su homólogo australiano Scott Morrison, recibió una ovación prolongada cuando subió al escenario.

Después intervino. "El racismo existe, pero no es bienvenido aquí", dijo, y agregó que esperaba que Nueva Zelanda fuera un ejemplo para detener el ciclo de odio que genera el extremismo. "No somos inmunes a los virus del odio, del miedo, de los demás, nunca lo hemos sido", aseveró, pero podemos ser la nación que descubra la cura".

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, durante una ceremonia de conmemoración nacional en North Hagley Park en memoria de las víctimas de la masacre de Christchurch, en Nueva Zelanda, el 28 de marzo de 2019.
La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, durante una ceremonia de conmemoración nacional en North Hagley Park en memoria de las víctimas de la masacre de Christchurch, en Nueva Zelanda, el 28 de marzo de 2019. Marty Melville / AFP

La líder de 38 años, ampliamente aclamada por su respuesta a la tragedia, elogió además la forma en que los neozelandeses habían abrazado a su comunidad musulmana devastada desde los ataques. Ayer,  la líder política calificó como "positivo" el anuncio de Facebook de prohibir en sus plataformas el nacionalismo y el separatismo blancos, pero dijo que todavía había mucho por hacer para erradicar el odio del discurso cotidiano.

El evento organizado se llevó a cabo en medio de estrictas medidas de seguridad, con el comisionado de policía Mike Bush confirmando que la policía armada de Australia estaba haciendo presencia en el lugar para ayudar a sus homólogos de Nueva Zelanda.

La emotiva presentación de Cat Sevens para las víctimas de Christuchurch

El Servicio Nacional de Conmemoración escuchó una invocación musulmana, o du'a, que dio lugar al acto de Cat Stevens, el cantante británico que rechazó el estrellato en la década de 1970 y se convirtió en musulmán, tomando el nombre de Yusuf Islam.

El artista ofreció una poderosa interpretación de su exitosa canción "Peace Train", emocionando a los presentes.

Yusuf Islam (Cat Stevens) se presenta durante un homenaje a las víctimas del ataque a la mezquita Al Noor y el Centro Islámico Linwood,en el Parque Hagley en Christchurch Nueva Zelanda el 28 de marzo de 2019.
Yusuf Islam (Cat Stevens) se presenta durante un homenaje a las víctimas del ataque a la mezquita Al Noor y el Centro Islámico Linwood,en el Parque Hagley en Christchurch Nueva Zelanda el 28 de marzo de 2019. Marty Melville / AFP

"Perdimos a 50 personas, pero creo que ganamos otros millones y millones de simpatizantes, sabes, solo todos los que se unen, la policía, la primera ministra, funcionarios, gente que viene del extranjero, es muy simbólico, es tremendo ", aseguró Mohamed Abdukadir Elmi, de 35 años, perdió a su padre en el ataque.

En medio de las lágrimas y el dolor, hubo optimismo entre la multitud, convencida de que el mensaje de compasión y unidad que siguió a los ataques se convertirá en el legado duradero de sus víctimas.

Con EFE y AFP

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