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GENOCIDIO DE RUANDA

Ruanda: una semana para conmemorar el genocidio que mató a más de 800.000 personas

Moussa Faki, jefe de la Unión Africana, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, su esposa Jeannette y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, encienden una llama en conmemoración de la 25 aniversario del genocidio de Ruanda. Kigali, Ruanda, el abril 7 de 2019.
Moussa Faki, jefe de la Unión Africana, el presidente de Ruanda, Paul Kagame, su esposa Jeannette y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, encienden una llama en conmemoración de la 25 aniversario del genocidio de Ruanda. Kigali, Ruanda, el abril 7 de 2019. Yasuyoshi / AFP
Texto por: Natalia Plazas
5 min

El presidente Paul Kagame encendió una llama en honor a las víctimas del genocidio de Ruanda, perpetrado contra la etnia minoritaria de los tutsis, una matanza en la que murieron más 800.000 personas en 100 días.

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El presidente ruandés, acompañado de su esposa Jeanette, el jefe de la Unión Africana, Moussa Faki, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, encendió una llama en el centro del Monumento al Genocidio de Kigali, donde moran más de 250.000 cuerpos de víctimas del genocidio.

Los 100 días que duró la masacre comenzaron el 6 de abril de 1994, después de que el presidente Juvenal Habyarimana y su homólogo Cyprien Ntaryamira de Burundi, ambos de la etnia hutu, fueran asesinados cuando su avión fue derribado sobre la capital ruandesa.

Una visitante mira una exposición que muestra imágenes de las víctimas del genocidio de Ruanda donadas por sobrevivientes en el Monumento al Genocidio en Gisozi en Kigali, Ruanda, el 6 de abril de 2019.
Una visitante mira una exposición que muestra imágenes de las víctimas del genocidio de Ruanda donadas por sobrevivientes en el Monumento al Genocidio en Gisozi en Kigali, Ruanda, el 6 de abril de 2019. Baz Ratner/ Reuters

Los atacantes, en su mayoría hutus, apoyados por miembros del ejército y de las llamadas milicias "Interahamwe", comenzaron una sangrienta ola de violencia un día después de la muerte de Habyarimana contra la población tutsi. Al menos 10,000 personas perdieron la vida diariamente, el 70% de etnia tutsi fue eliminada y más del 10% de la población total del país murió.

"La única conclusión que se extrae de la historia de Ruanda es una profunda esperanza": Paul Kagame

La lucha terminó en julio de 1994 cuando el Frente Patriótico Ruandés (FPR), un movimiento rebelde liderado por Paul Kagame tomó el control del país. Kagame, quien gobierna desde entonces, instauró una política nacional que prohíbe la separación racial.

"La única conclusión que se extrae de la historia de Ruanda es una profunda esperanza para nuestro mundo. Ninguna comunidad está más allá de la reparación y la dignidad de la gente nunca se extingue por completo, 25 años después, aquí estamos, todos nosotros, heridos y con el corazón roto”, lamentó Kagame durante el evento, pero también aseguró que "en 1994 no había esperanza, solo oscuridad. Hoy, la luz irradia este lugar".

El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, recordó la tragedia y se dirigió directamente a las víctimas: "Con gran emoción estoy hoy aquí en Ruanda, en mi amada África, para rendir homenaje en nombre de la Unión Europea a las más de 800,000 víctimas del genocidio”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, hizo hincapié en la necesidad de "seguir luchando contra las ideologías negacionistas y revisionistas".

La comunidad internacional, gran ausente en el genocidio y en su homenaje 25 años después

Durante la masacre, el mundo hizo poco para detener su avance. Las Organización de Naciones Unidas organizaron un Tribunal Internacional en Arusha, Tanzania, para juzgar a los instigadores del genocidio pero sólo 17 personas fueron juzgados ocho años después de la masacre, por lo que la corte ha recibido innumerables críticas del Gobierno ruandés.

Durante el evento, Kagame recordó la culpa compartida de la comunidad internacional en esta tragedia al haber ignorado las advertencias de un posible genocidio, así como por su tardía reacción para detenerlo. Por contra, el líder alabó a quienes, pese al rechazo, se molestaron en pedirle al mundo que detuviera esta masacre.

Cráneos de las víctimas del genocidio de Ruanda en 1994 en el Monumento al Genocidio de Ntarama, en Kigali, Ruanda, el 22 de marzo de 2019.
Cráneos de las víctimas del genocidio de Ruanda en 1994 en el Monumento al Genocidio de Ntarama, en Kigali, Ruanda, el 22 de marzo de 2019. Jacques Nkinzingabo / AFP

Se espera que unos 10 líderes de la región asistan esta semana a los eventos conmemorativos, sin embargo, brillan por su ausencia los líderes de las potencias internacionales.

Bélgica, acusado históricamente de dividir y fomentar el odio durante el periodo colonial, envió al Primer Ministro Charles Michel. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, quien no asistirá a los eventos, manifestó su voluntad de declarar el 7 de abril fuera como un "día de conmemoración del genocidio".

Ruanda ha acusado a Francia de ser cómplice en el genocidio a través de su apoyo al gobierno liderado por los hutus y de ayudar a los perpetradores a escapar, algo que París ha negado. Sin embargo, el expresidente Nicolas Sarkozy reconoció en 2010 que Francia había cometido "graves errores” en el proceso.

Con AFP, EFE y Reuters

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