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Benny Gantz, el general exaliado de Netanyahu que podría conquistar Israel

Benny Gantz, jefe de la coalición Azul y Blanco, habla en un mitin, como parte de los eventos finales de la campaña electoral, en Tel Aviv, Israel, el 7 de abril de 2019.
Benny Gantz, jefe de la coalición Azul y Blanco, habla en un mitin, como parte de los eventos finales de la campaña electoral, en Tel Aviv, Israel, el 7 de abril de 2019. Ammar Awad / Reuters

En estas elecciones, los israelíes cuentan con un gran abanico de candidatos. Pero la figura tildada de ‘imprevisible’ y con ‘posibilidades’ frente al “Rey Netanyahu” es otro Benjamin: un exjefe del Estado Mayor que dice representar al centro.

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Sobre los comicios generales en Israel cuesta saber qué está en juego. Si lograr un gobierno de coalición, ya que para un partido tener la mayoría es imposible, o sentir la satisfacción de vencer en votos al hasta ahora primer ministro Benjamin Netanyahu, quien está convencido de rematar su legado con un quinto mandato al frente del Likud.

Y es que, por primera vez en diez años, el trono del “Rey Bibi” podría conquistarlo otro Benjamin, en este caso apellidado Gantz, al que los sondeos le dan entre 28 y 32 escaños, y los medios lo presentan como “el hombre imprevisible” que podría seducir a Israel con muchos más votos que el Likud –lo que no supone, cabe recordar, que logre formar una coalición suficientemente fuerte como para dominar el Parlamento, conocido como Knesset y compuesto por 120 sillas.

La pregunta es: ¿de dónde surge este serio rival para Netanyahu?

La respuesta casi contiene la misma filosofía de vida que la de Netanyahu. Benny Gantz es un político principiante que aún le falta madera para ser un aliado de Washington, en la línea que llevan hoy en día EE. UU. e Israel. No obstante, representa la figura de seguridad que tanto triunfa entre los israelíes, además de tener un porte de general icónico, con 1,95 metros de altura y un rostro de acero.

Para remate, entre 2011 y 2015, años de Gobierno de “Bibi”, fue Jefe del Estado Mayor del Ejército, y aunque no es el único general que participa en las elecciones, sí es “el General” en mayúsculas, que procede de la cuna de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) y por su carácter, desde los 18 años, ha logrado escalar en rangos, sin olvidar sus formaciones en Historia, Ciencias Políticas y Gestión de Recursos.

El jefe de las fuerzas armadas de Israel, el mayor general Benny Gantz, espera mientras los reporteros hablan con el ministro de Defensa israelí, Moshe Yaalon, durante una presentación en la base aérea de Hatzerim en el sur de Israel, el 30 de abril de 2013.
El jefe de las fuerzas armadas de Israel, el mayor general Benny Gantz, espera mientras los reporteros hablan con el ministro de Defensa israelí, Moshe Yaalon, durante una presentación en la base aérea de Hatzerim en el sur de Israel, el 30 de abril de 2013. Baz Ratner / Reuters

En acontecimientos, Gantz podría resumirse con su participación en los conflictos de los últimos 40 años: desde su actuación en el cuerpo de élite de paracaidistas, hasta liderar la invasión en el Líbano en 1982, pasando por comandar la ciudad de Hebrón (territorio palestino ocupado) y presenciar la Segunda Intifada en el 2000.

Un currículo que para muchos ciudadanos lo convierte en primera opción, con un 38% de “aptitudes para ser primer ministro”, mientras que Netanyahu ostenta un 41%. Y ahí el plus de Gantz es que no carga con diez años de problemas ni con acusaciones por corrupción, como su antiguo aliado. Algo que podría terminar de gustar a los votantes indecisos, maravillados con los generales.

Foto de archivo: el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu y el teniente general militar Benny Gantz intercambian miradas después de observar un simulacro de terremoto cerca de Tel Aviv, Israel, el 21 de octubre de 2012.
Foto de archivo: el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu y el teniente general militar Benny Gantz intercambian miradas después de observar un simulacro de terremoto cerca de Tel Aviv, Israel, el 21 de octubre de 2012. Nir Elias / Reuters

“Mientras yo dirigía varias unidades de combate que arriesgaban la vida en territorio enemigo, él (Netanyahu) se abría paso con valentía por las salas de maquillaje de los estudios de televisión”, ha llegado a expresar Gantz, en una cinta recogida por El País, pronunciada al inicio de la campaña.

Su campaña: una tímida paz palestina y la unión de una “sociedad dividida”

Tras cuatro años de espera, tiempo que debe permanecer un militar retirado antes de entrar en política, Gantz, de 59 años, creó el partido Resiliencia de Israel, con el que convocó al exministro de Defensa del Likud Moshe Yaalon (de derecha), al exministro de Finanzas Yair Lapid (izquierda), y al exjefe de las fuerzas israelíes Gabi Ashkenazi para juntarse en la coalición Azul y Blanco, de tendencia de centrista, pero que finalmente aglutina desde la derecha, los militares y el laborismo israelí.

La esperanza derrotará al miedo, esta es la única manera en la que ganaremos. Debe haber una gran fiesta. Ningún voto debe ser desperdiciado.

Este partido ha sido su bandera de campaña, durante la cual se ha ganado las críticas del Likud y de Netanyahu, que ahora lo cita como un “izquierdista débil” que se va a unir a los grupos árabes. Sobre esto, Gantz se ha defendido con un mensaje contra la corrupción –anunciando que nunca formaría coalición con “Bibi”– y apostando por una paz con los palestinos (con concesiones territoriales). Por supuesto, una paz cautelosa, ya que los intereses de Israel están primero, si bien, como el resto de candidatos, Benny no se ha pronunciado sobre una solución de dos Estados y ha sido duro con Hamás.

Además de este “no me avergüenza pronunciar la palabra paz”, el exgeneral ha defendido la unidad israelí, ya que con Netanyahu siente que se ha transformando en una “sociedad dividida”, principalmente por la cuestión palestina. Y ahí Gantz apuesta por la “esperanza” o el actual “extremismo”.

De hecho, esto ha sido lo último con lo que ha saltado el actual primer ministro, quien, de ganar, promete anexar parte de los asentamientos de la ocupada Cisjordania. La carta, real, de Netanyahu, con un mensaje de miedo en el que dice que “el Gobierno de derechas está en peligro”. Aun cuando los sondeos también indican que la derecha –Likud, Nueva Derecha, Zehut, la Unión de Partidos de Derechas y las formaciones ultraortodoxas– podría tener suficientes escaños para lograr un bloque de mayoría parlamentaria y un nuevo Gobierno.

Ante estas nuevas elecciones, queda por saber qué tanto peso tendrá Benny Gantz, hijo de supervivientes del Holocausto y nacido en la localidad de Kfar Ahim, antes suelo palestino. Muy interesante es el dato que aporta el escritor nacional Assaf Gavron, quien recuerda a El País que los últimos que derrotaron al partido Likud fueron del Partido Laborista y fueron dos exjefes de Estado Mayor.

Con Reuters, EFE y AFP

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