Saltar al contenido principal
Protestas en Sudán

Los manifestantes sudaneses, entre la neutralidad del Ejército y el rechazo de la policía

Manifestantes sudaneses están reunidos frente a la sede del Ejército del país, en la capital Jartum, el 7 de abril de 2019.
Manifestantes sudaneses están reunidos frente a la sede del Ejército del país, en la capital Jartum, el 7 de abril de 2019. AFP

La población lleva días pidiendo a los militares oponerse al presidente Al-Bashir. Pero por ahora, estos solo han intervenido para ahuyentar a las fuerzas de seguridad y resguardar su cuartel de Jartum, donde los sudaneses piden el fin del Gobierno.

Anuncios

Con el ánimo de los argelinos, miles de sudaneses llevan desde el 6 de abril plantados frente al cuartel general de la capital, Jartum, sede del Ejército, con el objetivo de conseguir apoyo de los militares y reclamar la dimisión del presidente Omar al-Bashir, en el poder desde hace 30 años.

Solo que el Ejército todavía no se ha pronunciado al respecto, aunque sí ha intervenido de una forma casi “neutral” para ayudar a los manifestantes frente a otras fuerzas de seguridad, a saber, los cuerpos de policía, los antidisturbios y el Servicio Nacional de Inteligencia sudanés (NISS). Es así como este lunes 8 de abril, algunos soldados de las Fuerzas Armadas dispararon al aire para evitar que las fuerzas dispersaran la sentada de la población; lo que provocó que las fuerzas se marcharan temporalmente.

Los manifestantes sudaneses se congregan frente al cuartel general militar en la capital, Jartum, el 8 de abril de 2019.
Los manifestantes sudaneses se congregan frente al cuartel general militar en la capital, Jartum, el 8 de abril de 2019. AFP

Pero de acuerdo con la agencia AFP, que consultó a testigos, la mañana en Jartum empezó muy distinta antes de los tiros de las Fuerzas Armadas. Las fuerzas de seguridad empezaron la jornada lanzando gases lacrimógenos y acordonando la zona con vehículos cargados de efectivos. “Al oír el ruido de los gases salí a mi balcón y podía sentirlos”, relató a la agencia francesa uno de los residentes de Jartum.

Por esa razón, los militares decidieron instalar barricadas en varias calles colindantes a su cuartel, para que nadie pueda pasar. Y es aquí donde los manifestantes siguen reunidos, llegando incluso a dormir en el lugar.

Contra tres décadas de políticas en manos de un teniente general

Por estos días, la bandera de más de 50.000 sudaneses son los eslóganes contra el Gobierno de Omar al-Bashir. Este es el dato del activista Ali Ibrahim, miembro de la Asociación de Profesionales de Sudán, que es uno de los sindicatos opositores que ha movilizado la protesta. Ibrahim dijo confiado a EFE que nadie abandonará la posición frente al cuartel “hasta que renuncie Al-Bashir y forme un Gobierno transitorio que lleve al país a una nueva etapa”.

Una resistencia que el Comité Central de Médicos del país ha contabilizado en al menos cinco personas muertas y “muchos heridos” que están siendo atendidos en el hospital Royal Care, luego de que “las fuerzas del régimen usaran munición real”. También lo confirma la Asociación de Profesionales, que especifica que las víctimas fallecieron en Jartum y en la ciudad vecina de Omdurmán.

Sin embargo, desde el inicio de la protesta el pasado 19 de diciembre, al menos 32 personas habrían perdido la vida (recuento oficial), mientras que Human Rights Watch cuenta al menos 51. El detonante de entonces fue la subida del precio del pan y de otros productos, que se triplicaron; pero del pan, la protesta pasó a tener el rostro del teniente general Al-Bashir, de 75 años y que llegó al Gobierno mediante un golpe de Estado.

Foto de archivo: El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, pronuncia un discurso en el Palacio Presidencial en Jartum, Sudán, el 22 de febrero de 2019.
Foto de archivo: El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, pronuncia un discurso en el Palacio Presidencial en Jartum, Sudán, el 22 de febrero de 2019. Mohamed Nureldin Abdallah / Reuters

Un país a las puertas de una crisis económica

El presidente ha reconocido como “legítimas” las voces de los sudaneses en contra de los problemas económicos del país. No obstante, a la vez, en febrero, disolvió el Gobierno de Consenso Nacional y los gobiernos de los estados, y declaró el estado de emergencia durante un año, como respuesta a las marchas antigubernamentales. De este modo, 18 gobernadores provinciales fueron reemplazados por militares del Ejército, mientras se tiene que producir “un proceso de diálogo” que hoy por hoy no tiene fecha ni prevé tenerla.

“(Estas medidas) son para llevar a cabo la armonía y la unidad, y todas las medidas necesarias para realizar el sueño de nuestro pueblo, el renacimiento y la reconstrucción”, ha llegado a expresar Bashir, en una cita recogida por el diario español La Vanguardia.

El mandatario sudanés ha confirmado que no dejará el Gobierno ni su puesto en la presidencia. Todavía más, cuando en 2020 se presentan nuevas elecciones.

Para los movimientos y sindicatos opositores la única forma de frenar esta crisis que consideran económica y social es mediante elecciones. Por eso, pese al estado de emergencia que hizo disminuir las protestas, este sábado 6 de abril se volvió a formar una gran manifestación, en recuerdo de la revuelta del 6 de abril de 1985, que dio lugar entonces a la caída del militar y presidente Yaafar al-Numeiry.

Con EFE y AFP

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.