Saltar al contenido principal

Consejo militar sudanés promete a manifestantes un gobierno civil tras la caída de al-Bashir

Un sudanés se manifiesta con una bandera nacional con una escritura en el pecho en árabe que lee "Revolucionarios libres", durante una manifestación contra el nuevo consejo militar gobernante establecido después de la destitución del presidente Omar al-Bashir, en Jartum, Sudán, el 11 de abril de 2019.
Un sudanés se manifiesta con una bandera nacional con una escritura en el pecho en árabe que lee "Revolucionarios libres", durante una manifestación contra el nuevo consejo militar gobernante establecido después de la destitución del presidente Omar al-Bashir, en Jartum, Sudán, el 11 de abril de 2019. Ashraf Shazly / AFP

El consejo militar anunció que no extraditaría al expresidente Omar al-Bashir, quien enfrenta acusaciones por genocidio ante la Corte Penal Internacional, pese a que la ONU pidió a las autoridades sudanesas su cooperación. Las tensiones continúan.

ANUNCIOS

Este es el primer día que los sudaneses amanecen sin al-Bashir en el poder. Pero a su ausencia le ha precedido más inestabilidad, incertidumbre y caos. De momento, el consejo militar que depuso al presidente hizo varios anuncios. El de mayor atención a nivel internacional fue el de la no extradición del exgobernante derrocado. "Nosotros, como consejo militar en nuestro mandato, no entregaremos al presidente en el extranjero", dijo el jefe del comité político del Consejo Militar Transitorio, Omar Zeinalabdin. En cambio, iría a juicio en Sudán.

La oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sin embargo, pidió a las autoridades que ayuden a la Corte Penal Internacional (CPI), que reclama desde la pasada década a al-Bashir por crímenes de guerra y contra la humanidad en la región de Darfur. "Ya en 2005 una resolución del Consejo de Seguridad pidió al Gobierno de Sudán que brindara la ayuda necesaria al CPI, y continuaremos pidiéndolo", señaló en rueda de prensa la portavoz de la oficina de la ONU, Ravina Shamdasani.

Y es que al-Bashir ha sido el primer jefe de Estado en ejercicio en ser acusado por estos crímenes ante la CPI. Por esta estela de sombras que acompañan al mandatario, los manifestantes en medio de la alegría y el descontento celebraron el derrocamiento del líder que llevaba más de 30 años gobernando con mano dura el país, pero una junta militar no era exactamente lo que esperaban en su reemplazo.

Foto de archivo del presidente destituido Omar al-Bashir participa en una ceremonia en su honor a su regreso de Ethiopa en la capital de Sudán, Jartum, el 30 de julio de 2016.
Foto de archivo del presidente destituido Omar al-Bashir participa en una ceremonia en su honor a su regreso de Ethiopa en la capital de Sudán, Jartum, el 30 de julio de 2016. Ashraf Shazly / AFP

Por eso exigieron una administración de carácter civil al Consejo militar que depuso al mandatario. El ministro de Defensa, Awad Bin Auf, presidente de esa junta, prometió a los manifestantes este 12 de abril que el país tendrá un nuevo gobierno civil y que espera que el período de transición de dos años, al que le seguirán unas elecciones, dure dos años como máximo o mucho menos si se puede evitar el caos.

También se informó que el consejo se reunirá esta tarde con "todas las fuerzas políticas" del país, antes de decidir quiénes integrarán este órgano encargado de liderar a Sudán durante los próximos 24 meses. Con esto se espera atenuar las dudas y convencer a quienes llamaron a nuevas protestas de que los militares van a cumplirles sus promesas, pero de momento, reina la incertidumbre. Los sudaneses han sido claros en que seguirán en las calles, siempre y cuando no desaparezcan del poder todos los integrantes de la cúpula militar que le servían a al- Bashir.

No vamos a traicionar al pueblo dijo la junta militar

Luego del toque de queda nocturno impuesto desde el 11 de abril, las protestas no cesaron. Al menos 13 personas murieron en medio de algunas manifestaciones en varios puntos del país. Miles de manifestantes acamparon fuera del ministerio de defensa para presionar por un gobierno civil.

Pero la junta militar reiteró que está de parte del pueblo y que no lo traicionará. Los militares aseguran que solo buscan mantener la seguridad del país en esta etapa de transición que durará en principio dos años y advirtieron que aunque "la protesta está garantizada, está prohibido infringir la libertad de los demás". "Seremos muy decisivos con quien cierre una carretera o un puente", señaló Abideen.
 

El general también advirtió en rueda de prensa que el Ejército no ha llevado a cabo un "golpe de Estado" y que "no tiene soluciones" a la actual crisis, sino que su única misión es mantener la seguridad del país tras la detención de al-Bashir.

"No venimos con soluciones" a los problemas políticos y económicos del país, afirmó el general, que compareció por primera vez ante los medios en Jartum vestido con su uniforme. "Los manifestantes tienen que darnos las soluciones y el horizonte político, económico y social", solicitó dirigiéndose a los que llevan desde el pasado 6 de abril acampando a las puertas del cuartel general del Ejército en la capital.

Reiteró que la junta militar no tiene ideología ni afiliación y su objetivo es que "Sudán encuentre la oportunidad para organizar y gestionar la autoridad, y un sistema de gobierno basado en el traspaso pacífico" del poder, después de la marcha de Al Bashir tras 30 años de mandato. Pero para alguno sudaneses ellos representan una extensión del mandato del presidente.

Dos potencias internacionales apoyan transición pacífica en Sudán

Países como Estados Unidos y Reino Unido, dijeron que respaldan un cambio de poder pacífico y democrático antes de dos años. Ibn Auf, el titular de Defensa está incluido en la lista negra de Washington de “Nacionales Especialmente Designados” por su papel durante el conflicto de Darfur, lo que significa que todos sus activos en Estados Unidos fueron congelados y se prohibió a los estadounidenses hacer negocios con él, dijo el gobierno a través de su persoal diplomático.

Desde su embajada en El Cairo, Egipto, Estados Unidos aseguró que "apoyan firmemente un Sudán pacífico y democrático. Hacemos un llamado al gobierno de transición para que siga la voluntad de la gente, trabaje de manera inclusiva con todos los partidos representativos y se comprometa a una rápida entrega del gobierno civil".

Ibn Auf dijo que al-Bashir estaba detenido en un "lugar seguro". Algunas fuentes aseguraron a la agencia ‘Reuters’ que el mandatario estaba en la residencia presidencial bajo "guardia pesada". Ibn Auf también anunció un estado de emergencia, un alto el fuego en todo el país y la suspensión de la constitución. Addemás dijo que habría un toque de queda de 10 pm a 4 am.

El principal organizador de las protestas contra al-Bashir, la Asociación de Profesionales de Sudán rechazó los planes de Ibn Auf y pidió a los manifestantes que mantuvieran su sentada fuera del ministerio de defensa.

Con EFE y Reuters

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.