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Los Observadores

Iniciativas y preocupaciones que mueven a los habitantes de Bamako

En esta edición de Los Observadores viajamos a Bamako, la capital de Mali, para conocer los programas que llevan adelante para solucionar uno de sus grandes problemas, la violencia contra las mujeres. Por otro lado, veremos la preocupación que afecta a uno de sus habitantes por la manera en la que transportan la carne para consumo humano. Finalmente, visitaremos un colegio que recibe a niños videntes e invidentes por igual.

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Bamako, capital de Mail, es una población de dos millones de habitantes que se extiende a cada lado del río Níger. En ese país, hablar sobre la violencia contra la mujer es un tabú y más de la mitad de la población femenina ha denunciado haber sido golpeada por su pareja.

Es por ello que han surgido iniciativas como las conferencias en las que mujeres víctimas de abusos cuentan sus experiencias. La intención de estos encuentros es la de motivar a las mujeres a hablar sobre lo ocurrido.

“Hay varios factores que influyen para que las mujeres no hablen sobre los abusos y uno de ellos es la sociedad. Cuando matan a una mujer, la sociedad justifica diciendo: quizás le fue infiel... También ocurre que el marido las violenta y la familia le dice "no puedes denunciar al padre de tus hijos”, explica Kaddia Fofana, presidenta del colectivo Las Amazonas.

Asimismo, la Asociación de Ayuda a la Mujer tiene un proyecto que llama la 'Escuela de Maridos'. En ella se organizan debates en los que participan hombres y mujeres. De acuerdo con nuestro observador, Balla Mariko, los resultados de las discusiones se presentan ante los legisladores para impulsar la redacción de nuevas leyes en favor de la defensa de la mujer.

Higiene de los alimentos, motivo de preocupación en Bamako

Otro de los problemas que presenta la sociedad está relacionado con el transporte de la carne para el consumo humano. De acuerdo con nuestro observador, Omar Sissoko, este producto es transportado en vehículos, sin refrigerarse ni cumpliendo las más mínimas condiciones de higiene.

Los carniceros de la zona aseguran que la situación se presenta por el alto costo que tiene el traslado de carne en vehículos refrigerados. A pesar de ello, las personas suelen comprar el producto pero antes de cocinarlo deben desarrollar un arduo proceso de desinfección para evitar enfermedades.

Una escuela para invidentes, donde los videntes son parte del proceso

En Mali, 1,2% de la población es invidente y la causa, por lo general, está asociada con el virus del sarampión que no fue curado correctamente. En muchos casos estos niños suelen ser usados por las familias para mendigar y así llevar sustento a sus hogares.

Youssouf Diakale, es un experto en informática para invidentes. Ciego de nacimiento quiso cambiar esa realidad y llevó adelante la iniciativa de crear una escuela en donde niños videntes e invidentes comparten las mismas clases.

En la actualidad la iniciativa agrupa a 26 niños con edades entre los 5 y 16 años. En las clases los asistentes aprenden a leer de manera convencional y en braille. “Aprender a leer en braille es una parte importante del proceso”, dice Diakale.

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