Saltar al contenido principal

Mali: tras escalada de violencia, dimite el primer ministro y su Gobierno

El primer ministro de Mali, Soumeylou Boubeye Maiga, durante una conferencia de prensa en Mopti el 13 de octubre de 2018.
El primer ministro de Mali, Soumeylou Boubeye Maiga, durante una conferencia de prensa en Mopti el 13 de octubre de 2018. Michele Cattani / AFP

El primer ministro de Mali, Soumeylou Boubèye Maïga, y todos los miembros de su Gobierno dimitieron a sus cargos tras cuatro semanas de la masacre en la que una milicia "donzo” asesinó a 160 pobladores.

ANUNCIOS

Soumeylou Boubèye Maïga dimitió. El primer ministro de Mali y todos los miembros de su Gobierno oficializaron la renuncia a sus cargos en medio de las tensiones por los conflictos internos que vive el país africano.

A través de su cuenta de Twitter, la Secretaría General de la Presidencia maliense compartió el comunicado mediante el que fue presentado la dimisión al mandatario Ibrahim Boubacar Keita:

Aunque la citada renuncia no expone los motivos claros de la decisión, el presidente informó que la aceptó y que, próximamente, nombrará a un nuevo primer ministro, luego de reunirse con las distintas fuerzas políticas.

La violencia étnica deja más de 260.000 refugiados en Mali

Estas dimisiones llegan menos de cuatro semanas después de que 160 habitantes de una aldea en Mopti fueran asesinados por parte de una milicia integrada por miembros de la etnia dogon en el que es considerado como el hecho más violento de los últimos años en esa nación.

Pero la masacre del 23 de marzo no es la única que enluta a los malienses. De acuerdo con cifras de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, la escalada de violencia desencadenada por los conflictos internos deja ya más de 260.000 refugiados y desplazados, además de 3,2 millones dependientes de ayuda humanitaria.

Desde 2012, cuando gracias a un golpe de Estado grupos rebeldes y varias organizaciones yihadistas tomaron el control del norte de Mali por al menos 10 meses, la inestabilidad se apoderó del panorama nacional.

A pesar de que, técnicamente, las filas yihadistas fueron expulsadas en el 2013 mediante una operación militar que contó con el respaldo francés, numerosas zonas del norte siguieron escapándose del control de las autoridades, lo que favoreció el establecimiento de grupos violentos.

Los más recientes reportes de Naciones Unidas indican que Mali se convirtió en un área de riesgo tanto para habitantes como para agentes de la ONU, pues cerca de 119 "cascos azules" han perdido la vida en ataques en los últimos cinco años y 397 han resultado heridos.

Con EFE y Reuters

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.