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Alan García: “Dejo mi cadáver como muestra de desprecio a mis adversarios”

El Arzobispo Juan Luis Cipriani, Pilar Nores, ex esposa del ex presidente de Perú, Alan García, familiares y amigos se reúnen alrededor del ataúd durante un velatorio, después de que García se disparara el miércoles, en Lima, Perú, el 18 de abril de 2019.
El Arzobispo Juan Luis Cipriani, Pilar Nores, ex esposa del ex presidente de Perú, Alan García, familiares y amigos se reúnen alrededor del ataúd durante un velatorio, después de que García se disparara el miércoles, en Lima, Perú, el 18 de abril de 2019. Guadalupe Pardo / Reuters

Antes de suicidarse cuando estaba a punto de ser detenido por presunta corrupción vinculada al caso Odebrecht, el expresidente peruano, Alan García, dejó una carta de despedida. Tres días después de su muerte, una de sus hijas la dio a conocer.

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La misiva fue leída por una de sus hijas, Luciana García Nore, durante el velatorio de su padre, conmocionada y rodeada de una multitud que se acercó para despedir a quien consideraban su líder político.

"He visto a otros desfilar esposados, guardando su miserable existencia, pero Alan García no tiene porqué sufrir esas injusticias y circos, por eso le dejo a mis hijos la dignidad de mis decisiones, a mis compañeros una señal de orgullo y mi cadáver como una muestra de mi desprecio hacia mis adversarios, porque ya cumplí la misión que me impuse", decía uno de los pasajes de la misiva con la que García se despidió.

En su carta de suicidio, el polémico exmandatario, aseguró que sus adversarios lo criminalizaron durante más de treinta años, pero “jamás encontraron nada” y concluye que los derrotó nuevamente, en una suerte de mensaje triunfal cuyo costo fue su propia vida.

Alan García utilizó la carta no solo para despedirse de sus familiares, compañeros y del pueblo peruano, sino también de sus adversarios. En este sentido, uno de los párrafos más contundentes del último mensaje sentencia: “Le dejo a mis hijos la dignidad de mis decisiones. A mis compañeros, una señal de orgullo; y mi cadáver, como una muestra de mi desprecio hacia mis adversarios, porque ya cumplí la misión que me impuse”.

El expresidente, que se quitó la vida el miércoles 17 de abril minutos antes de ser detenido para prestar testimonio en una causa en la que era investigado por presunta corrupción, siguió defendiéndose hasta su último momento de vida. “No hubo ni habrá cuentas ni sobornos ni riqueza, la historia tiene más valor que cualquier riqueza familiar. Nunca podría haber precio suficiente para quebrar mi orgullo de aprista y de peruano. Por eso repetí, otros se venden, yo no”, escribió en la carta.

Una multitud despidió a Alan García

Banderas, compañeros de política y militancia que entonaban cantos militantes acompañaron los restos del expresidente peruano este viernes 19 de abril en el su último recorrido por el centro histórico de la capital peruana, antes de que sus restos fueran trasladados al cementerio para ser cremados.

En la despedida de García no faltaron los reclamos y denuncias al gobierno y a la prensa local que, según sus seguidores y la propia defensa del exmandatario, llevaron con sus denuncias a la decisión de quien fuera presidente de Perú en dos ocasiones no consecutivas (1985-1990 y 2006-2011).

"Alan dignidad" y "Siempre de pie, nunca de rodillas" fueron algunos de los lemas que podían escucharse en el último adiós al expresidente, que colmaron la céntrica avenida Nicolás de Piérola, conocida como "La Colmena", mientras el féretro avanzaba cubierto con flores blancas y rojas.

En un comunicado publicado en su cuenta oficial de Twitter, el Partido Aprista Peruano despidió a su referente.

El último momento de la despedida tuvo lugar en un escenario realmente simbólico para los peruanos y para la vida del propio García: la plaza San Martín. Se trata de el mismo lugar donde el expresidente fue recibido en enero de 2001 tras pasar años en el exilio luego del autogolpe de 1992, en el que el expresidente Alberto Fujimori disolvió el Congreso.

Aquel día, en esa emblemática plaza, la más grande de Lima, Alan García dio un discurso que pasó a la historia. Ante una multitud transmitió su emoción por estar de vuelta en su país y dijo no saber “si había muerto o estaba soñando”. Casi veinte años después, la misma plaza fue el escenario de su despedida.

Un accidente y la muerte de seguidores de Alan García empañó aún más la jornada

Al menos seis personas murieron y decenas resultaron heridas en la madrugada de este viernes 19 de abril en Perú cuando se accidentó un autobús que transportaba a militantes del Partido Aprista Peruano (PAP) al sepelio de Alan García.  

Según confirmaron fuentes de la policía local, el autobús sufrió el siniestro a 154 kilómetros de la capital peruana, en la provincia de Huacho, después de que se saliera de su carril por motivos que todavía se desconocen y se estrellara contra el muro de contención de un puente.

El autobús provenía de la ciudad de Piura con un grupo de activistas políticos, que viajaban para participar del último adiós al líder de su partido. El congresista aprista Jorge del Castillo confirmó la noticia a través de sus redes sociales y expresó el dolor por la nueva tragedia que golpea al partido.

Miles de personas, entre ellos políticos y autoridades, despidieron a un presidente que supo estar en muchísimas ocasiones en el centro de diversas polémicas y acusaciones. Y hoy el mundo conoció su última defensa, su carta de despedida.

Con EFE y Reuters.

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