Saltar al contenido principal

Isabel II, 93 años de historia viva

La reina Isabel II durante las celebraciones del Jueves Santo en la Capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor, Reino Unido, el 18 de abril de 2019.
La reina Isabel II durante las celebraciones del Jueves Santo en la Capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor, Reino Unido, el 18 de abril de 2019. EFE

Es tal vez la mujer más famosa del mundo. En internet, en pocos segundos, aparecen casi 58 millones de referencias de su nombre en español, pero es también dueña de varios récords: entre ellos, la monarca más longeva del Reino Unido.

Anuncios

Elizabeth Alexandra Mary Windsor es, sin dudarlo, la columna vertebral de la historia reciente de su país. Testigo de varios hechos históricos del mundo, no solo como jefa de Estado sino como protagonista de la transición del Imperio Británico al Commonwealth, del que hacen parte 53 países, Isabel II sigue siendo reina además en Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Jamaica y en otras naciones.

Llegó a ser reina por destino más que por intensión. No estaba en la línea de sucesión al trono. Su Padre, George VI, fue coronado rey luego de que su hermano Edward abdicara.

El reinado

Isabel fue coronada el nueve de septiembre de 1952 con tan solo 25 años. Durante su reinado, 13 primeros ministros han pasado por Downing Street. El primero fue el mítico Winston Churchill, considerado el héroe del país por su labor durante la Segunda Guerra Mundial, y la actual es Theresa May. Ha conocido a 12 presidentes de Estados Unidos. El último en visitarla fue Donald Trump, en 2018.

La reina ha viajado por casi todo el mundo, cumpliendo más de 90 visitas de Estado, este es otro de sus récords. En Latinoamérica, ha estado en Chile, Brasil y Guyana.

Su legado será recordado por la consolidación de los países del Commonwealth, que representan 2.4 billones de personas y se extienden desde la poderosa Inglaterra hasta pequeños territorios en el pacífico.

A sus 93 años, es patrona de más 500 organizaciones de caridad y sigue cumpliendo una apretada agenda, que incluye más de 200 eventos cada año a los que asisten millones de personas, aunque ya ha empezado a traspasarle a su hijo Carlos algunas labores importantes.

El experto en protocolo y en Monarquía William Hanson dice que el legado de la reina es y será juzgado favorablemente.

“Ella ha logrado modernizar a la familia real y sé que parece muy extraño decirlo porque, en muchos sentidos, es muy tradicional, pero si miras lo que ha hecho en su reinado, ella muy sutilmente hizo que la monarquía se volviera más accesible, la hizo más increíble y, creo que están realmente en la cresta de la ola. Son increíblemente populares y está muy contenta”.

La muerte de Diana, el momento de crisis

Este trágico accidente de tránsito en París en 1997 significó un antes y un después para la familia real británica, pero especialmente para la reina. Su decisión de no permitir, inicialmente, un funeral de Estado para Diana provocó la furia de sus súbditos que, por primera vez, se rebelaron contra ella.

Diana Spencer o de Gales era y sigue siendo una de las ‘Royals’ más queridas por su personalidad, belleza y por generar simpatía tras su escandalosa separación con Carlos, luego de que Diana hablara en televisión del affair entre el futuro rey y Camila Parker-Bowles, quien es hoy su esposa.

“La reina estaba en Balmoral y parece que se vio obligada a regresar a Londres antes y se tuvo la sensación de que Diana había sido maltratada por la familia real. La reina fue ayudada por Tony Blair como primer ministro, no hay duda. Una vez que se dirigió a la nación, cuando le habló a la gente, creo se comprendió más esta situación que amenazó con salirse de control”, recuerda el historiador y experto en monarquía Richard Fitzwilliams en entrevista con France24.

En esa alocución, la reina rindió homenaje a Diana, la madre de sus nietos William y Harry, y fue vista como la primera vez en que la monarca tuvo que rendir cuentas, ya que las masas amenazaban la estabilidad de la Monarquía.

Sin embargo, Fitzwilliams dice que los 90 fueron particularmente “desastrosos” para la reina por los divorcios de tres de sus hijos.

Más allá de reina

Cientos de libros, películas y series de televisión se han centrado en retratarla. Es una figura que genera devoción y cierta obsesión. Quienes la conocen coinciden en que es una mujer sencilla, creyente, es la líder de la Iglesia Anglicana, amable, familiar y con un gran sentido del humor. Amante de los caballos y de sus perros.

“Ella tiene un encanto tremendo y la característica, que tienen los miembros de la familia real, que te hacen sentir algo especial cuando te está hablando. Ella es completamente única en nuestra historia”, comenta Fitzwilliams.

Su residencia favorita no es el opulento y enorme Palacio de Buckingham en el centro de Londres. Sus amores son los castillos de Windsor y Balmoral, en Escocia, donde pasa los veranos. El invierno y la navidad, los vive desde Sandringham, en el este de Inglaterra.

Siempre viste de colores vivos acompañando sus atuendos con sus característicos sombreros y su infaltable cartera negra de un diseñador inglés, que ha portado casi toda su vida y de la que no se separa, incluso, en sus audiencias privadas. Hay teorías de seguridad, para todo esto.

Casada hace 70 años con Felipe, el duque de Edimburgo, tuvo cuatro hijos: Carlos, quien será su sucesor, Ana, Andrés y Eduardo. Tiene ocho nietos y, hasta el momento, ocho bisnietos. Aunque no tuvo educación formal, la reina habla perfectamente francés.

'God Save the Queen'

La reina inspira autoridad. El estricto protocolo británico dicta cómo se debe tratar a la monarca. Solo a ella se le llama su majestad. También es la última en llegar y la primera en irse de cualquier evento. Lo vimos en la boda de su nieto Harry con Meghan Markle. Isabel apareció apenas minutos antes que la novia. Y solo se le puede dar la mano si ella la ofrece, tampoco se puede tocar. Si no se es británico, se está excusado de hacerle reverencia.

Los medios ingleses están llenos de historias divertidas con abundantes calificativos de enojo que protagonizan quienes se "atreven" a tocarla como el expresidente Barack Obama y su esposa Michelle.

La reina, que hoy completa 93 años, nunca ha sido entrevistada formalmente ni ha dado su opinión públicamente sobre ningún tema. Los reporteros especializados en la monarquía tratan de interpretar sus gestos y examinar cada una de sus palabras con poco éxito. Ella ha dejado claro en repetidas ocasiones que no abdicará. Cumplirá su función hasta el último de sus días.

Aunque su cumpleaños es en abril, la tradición dicta que se debe celebrar a lo grande cada junio con la impresionante revista militar y un espectáculo aéreo conocido como Trooping the Colour que pinta los cielos de Londres de azul, rojo y blanco luego de que toda la familia real desfila en sus carruajes por las calles cercanas al Palacio de Buckingham para, minutos después, saludar a los visitantes desde el balcón Real. Cientos de personas con banderitas pintadas en sus caras corean a todo pulmón 'God save the queen', el himno nacional y, entonces, se cierran las puertas. La reina regresa a su vida y se añade otra página a su historia que es la historia del Reino Unido.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.