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Elecciones en España 2019

Tres hechos que han marcado el pulso de las elecciones en una dividida España

De izquierda a derecha: los candidatos Pedro Sánchez (PSOE), Santiago Abascal (Vox), Pablo Casado (PP), Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos).
De izquierda a derecha: los candidatos Pedro Sánchez (PSOE), Santiago Abascal (Vox), Pablo Casado (PP), Pablo Iglesias (Podemos) y Albert Rivera (Ciudadanos). Montaje de France 24 con fotografías de Reuters y AFP
Texto por: Natalia Plazas
8 min

La independencia catalana, la irrupción de Vox en las elecciones andaluzas y la corrupción ligada al Partido Popular, tres factores que han marcado la campaña electoral de unas elecciones que determinarán cómo será el próximo Gobierno de España.

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Desde que el 1 de octubre de 2017 el entonces presidente del Gobierno autonómico catalán, Carles Puigdemont, convocara un referendo de independencia unilateral, considerado ilegal por el Gobierno central, las cosas no han sido igual en Cataluña ni en el resto de España.

El juicio contra 18 líderes catalanes y el autoexilio de Puigdemont a Bruselas desencadenaron una crisis política e institucional que sigue más que latente a lo largo y ancho de la península. El tema se ha convertido en un eje central de la política española y un elemento decisivo de cara a las elecciones generales del 28 de abril.

Manifestantes ondean banderas a favor de la independencia de Cataluña y una pancarta con el mensaje “La autodeterminación no es un crimen, la democracia es una decisión", como protesta contra el juicio a los líderes separatistas catalanes. Madrid, España, el 16 de marzo
Manifestantes ondean banderas a favor de la independencia de Cataluña y una pancarta con el mensaje “La autodeterminación no es un crimen, la democracia es una decisión", como protesta contra el juicio a los líderes separatistas catalanes. Madrid, España, el 16 de marzo Óscar del Pozo / AFP

Los distintos partidos políticos y los candidatos a la Presidencia del Gobierno han dedicado buena parte de su campaña a atraer a los votantes según la que defienden como la solución a la crisis en Cataluña, que ha dividido profundamente a la población catalana y a buena parte de la española.

La derecha, representada por el Partido Popular, Ciudadanos y Vox, ha reprochado la postura del actual presidente del Gobierno español y candidato por el Partido Socialista, Pedro Sánchez, por considerar que es demasiado tibio frente a las formaciones independentistas:

"¿Lo escuchan? Es el silencio que nos heló la sangre a millones de españoles cuando los separatistas quisieron romper nuestro país en Cataluña, ¿lo oyen?, es el silencio cómplice de Pedro Sánchez", dijo Albert Rivera, líder del centroderechista Ciudadanos, en uno de los últimos debates celebrados de cara a los comicios.

Pero a pesar de la lluvia de críticas de los últimos meses, Sánchez continúa defendiendo a capa y espada su posición: la de fortalecer el Estado de las autonomías. No obstante, mantiene, como buen socialista, la firme postura del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) frente a la independencia de Cataluña y rechaza el proceso de autodeterminación por considerar que "fractura la convivencia" del país.

Los candidatos a la Presidencia del Gobierno español y sus propuestas

Y es que las fuerzas independentistas catalanas como Esquerra Republicana de Cataluña o Junts per Catalunya podrían convertirse en aliados claves para Sánchez. Según un estudio del Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat de Cataluña, estas formaciones podrían conseguir, en su conjunto, hasta 23 asientos en el Congreso, escaños que serían de gran utilidad para el socialista, pues los sondeos apuntan a que este 28 de abril el PSOE podría obtener su primera victoria en las urnas en 11 años, aunque no con los escaños necesarios para formar un Gobierno de mayoría.

La llegada de Vox a Andalucía hace despertar a las izquierdas

Pero a pesar de haber sido uno de los principales temas de campaña, el independentismo catalán no es el único que ha marcado el curso de esta contienda. Para algunos analistas hay otro que podría ser aún más determinante: la abrupta subida de la formación ultraderechista Vox a la esfera política.

El pasado 2 de diciembre la comunidad autónoma de Andalucía, histórico bastión socialista, vio por primera vez en 40 años, cómo la derecha se consolidaba en el Parlamento regional con la irrupción de Vox con 12 escaños, que sumados a del PP y Ciudadanos, arrebataron al PSOE su hegemonía en el territorio.

Pero según el analista político Kiko Llaneras, el ascenso de los ultraderechistas habría sonado como un campanazo a nivel nacional y estaría provocando nuevamente el voto hacia la izquierda, que podría traducirse en un posible apoyo al PSOE.

Un hombre ondea una bandera española junto a otra del partido ultraderechista Vox, durante un mitin de campaña del candidato de ese partido, Santiago Abascal, en Burgos, en el norte de España, el 14 de abril de 2019.
Un hombre ondea una bandera española junto a otra del partido ultraderechista Vox, durante un mitin de campaña del candidato de ese partido, Santiago Abascal, en Burgos, en el norte de España, el 14 de abril de 2019. César Manso / AFP

Aunque esa no es la única forma en la que Vox ha influenciado los comicios. Quizás su principal victoria, ya antes del cierre de las urnas, es, tal y como señala la profesora de historia contemporánea de la Universidad de Barcelona, Paola Lo Cascio, la de haber logrado que "Ciudadanos y el Partido Popular hayan comprado una parte de sus argumentos".

Ante la fuga de su electorado, que ha disminuido cerca de un tercio desde 2011 a la actualidad, el PP, y también Ciudadanos, han encaminado sus discursos hacia una derecha más radical, que defiende ferozmente la unidad nacional a la vez que estimula la liberalización de la economía, el recorte de los impuestos y los servicios públicos.

¿España pasará la factura al Partido Popular por los casos de corrupción?

El Partido Popular ganó las elecciones generales de 2011 con el 44,6% de los votos y con una ventaja de 15 puntos por encima de los socialistas, que no consiguieron más del 29% del apoyo. Pero los buenos tiempos de los conservadores se han venido a pique desde entonces, desbancados poco a poco por un sin fin de escándalos de corrupción.

Uno de ellos, y sin duda el más notorio, es el llamado caso Gürtel, una trama corrupta por la que en mayo de 2018 la Justicia española condenó al PP a pagar una multa de 245.000 euros (unos 287.000 dólares) tras sentenciar que este se había beneficiado de un esquema de sobornos ilegales con los que el partido financió parte de sus actividades desde que fue fundado en 1989.

A raíz de este escándalo, entre el 31 de mayo y el 1 de junio del año pasado, el Congreso de los Diputados realizó una moción de censura al Gobierno de Mariano Rajoy, presentada por el Partido Socialista, que cesó por primera vez a un presidente español desde el restablecimiento de la democracia en 1978 con 180 votos a favor, 1 abstención y 169 votos en contra.

Los miembros del Partido Popular aplauden al presidente español Mariano Rajoy (parte inferior derecha) durante el debate sobre una moción de censura presentada en su contra por el PSOE en el Congreso. Madrid, el 31 de mayo de 2018.
Los miembros del Partido Popular aplauden al presidente español Mariano Rajoy (parte inferior derecha) durante el debate sobre una moción de censura presentada en su contra por el PSOE en el Congreso. Madrid, el 31 de mayo de 2018. Óscar del Pozo / AFP

Pero no sin menos relevancia se reveló el caso Villarejo, también conocido como las 'cloacas del Estado'. Este puso en evidencia cómo una red de mandos policiales, financiada por el Ministerio del Interior, trabajó durante años para encontrar y fabricar, en caso de ser necesario, pruebas contra adversarios políticos del expresidente Mariano Rajoy.

Estos hechos no solamente han perjudicado la intención de voto del PP, además, más de un centenar de sus integrantes, desde altos cargos a las bases, han migrado hacia Ciudadanos, y otros muchos de ellos, los más conservadores, hacia Vox.

A pesar de ello, el Partido Popular sigue siendo la fuerza de derecha con mayor intención de voto. La última encuesta publicada por el diario nacional 'El País', le apuntaba un 20% del apoyo, lo que se traduce en 78 escaños de los 350 que se disputan en estos comicios para el Congreso de los Diputados.

España, ¿camino a un nuevo panorama de izquierdas y derechas?

Con dos elecciones anticipadas, y dos mociones de censura al Gobierno popular de Mariano Rajoy y una profunda división por el proceso catalán, en la última década la política española ha vivido una montaña rusa que dio fin al histórico bipartidismo PP-PSOE, pilar de las primeras décadas de democracia vividas en el país tras más de 40 años de la dictadura militar de Francisco Franco (1936-1975).

Todos esos factores, sumados a la crisis económica que arrasó desde 2008 con la economía, influyeron en que el país mediterráneo, con muchos esfuerzos, volviera a levantarse con un nuevo panorama político en el que ahora también tienen cabida nuevas formas políticas que oscilan desde un feminista Podemos hasta un ultraderechista Vox, que apela a la más tradicional de las españas.

A días del final de la contienda, queda la duda de si el espejo roto en el que se ha convertido el electorado español decidirá inclinarse para dar una mayor o menor libertad a Cataluña, o bien, si la amenaza de una ultraderecha consolidada despertará los ánimos de una izquierda que llevaba más de una década dormida.

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