Saltar al contenido principal

Líderes indígenas reclamaron su derecho a la tierra en el Congreso de Brasil

Un grupo de indígenas participa del reclamo frente al Congreso de Brasil en Brasilia, el 25 de abril de 2019.
Un grupo de indígenas participa del reclamo frente al Congreso de Brasil en Brasilia, el 25 de abril de 2019. Nacho Doce / Reuters

En el segundo día del Campamento de Tierras Libres que realizan cada año, más de 150 referentes de los pueblos originarios mantuvieron un encuentro con legisladores. Prometen sostener una "resistencia pacífica" contra el Gobierno de Jair Bolsonaro.

Anuncios

Más de 150 líderes indígenas se presentaron en el Congreso brasileño para reunirse con legisladores y defender los derechos sobre la tierra y el papel de las comunidades en la protección del medio ambiente frente al avance de distintas industrias, auspiciadas por las políticas del presidente Jair Bolsonaro.

Esas reuniones marcaron el segundo día del Campamento de Tierras Libres, una iniciativa que las comunidades indígenas llevan adelante cada año para reivindicar sus derechos sobre las tierras, aunque por primera vez se realiza bajo el mandato de Bolsonaro, quien impulsa políticas para flexibilizar la protección de esos territorios.

En ese marco, desde el miércoles 24 de abril, más de 1.000 indígenas montaron un campamento en la céntrica Explanada de los Ministerios, en los jardines del edificio del Congreso. La iniciativa concluye este viernes 26 de abril con una movilización, en la que se esperan consignas contra la Administración actual, a la que los pueblos originarios consideran una "amenaza".

"Desde la democratización de Brasil, ningún gobierno ha lanzado tantos ataques a los pueblos indígenas como el del señor Jair Bolsonaro. Es un momento de serias amenazas y retroceso", dijo Randolfe Rodrigues, senador del partido Rede Sustentabilidade por el estado de Amapá.

Por su parte, en el recinto, el coordinador del grupo Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), Lindomar Terena, llamó a mantener "la cabeza erguida" porque "ellos van a querer atropellar nuestros derechos".

Varios de los líderes indígenas asistieron a la audiencia en el Congreso vestidos con sus trajes tradicionales, con plumas y los rostros pintados de rojo o negro.

Los referentes de las comunidades indígenas indicaron que están defendiendo tanto sus derechos históricos sobre las tierras como la protección del impacto ambiental que puede tener un desarrollo de industrias como la minería, la agricultura industrial y la tala.

Reporteros - Los retos de la Amazonía en la era Bolsonaro

Según datos oficiales, existen en Brasil cerca de 600 reservas indígenas, habitadas por alrededor de 480.000 miembros de 227 etnias, que ocupan 110 millones de hectáreas, lo que representa un 13 por ciento del territorio nacional.

Muchas de esas tierras son a menudo objeto de disputa entre las comunidades y grandes empresas que pretenden utilizarlas con fines productivos.

Si bien el presidente Bolsonaro sostuvo que esos terrenos son "intocables", también anunció su intención de permitir su explotación por parte de empresas privadas, siempre y cuando los indígenas lo autoricen, a cambio de una contraprestación económica. Esta posibilidad ha sido rechazada por la gran mayoría de las comunidades, que consideran que eso sería "permitir la destrucción" de los entornos naturales.

El control de la FUNAI, objeto de disputa entre indígenas y el Gobierno de Bolsonaro

Uno de los grandes puntos de conflicto entre las comunidades indígenas y el Gobierno de Jair Bolsonaro es el control de la Fundación Nacional del Indio (Funai), que, desde la asunción del presidente, pasó de la órbita del Ministerio de Justicia a la nueva cartera de la Familia, la Mujer y los Derechos Humanos, liderada por la pastora evangelista Damares Alves.

En esa línea, la Funai perdió la autoridad para la demarcación de nuevas tierras indígenas y el otorgamiento de licencias ambientales para negocios en las reservas, funciones que asumió el Ministerio de Agricultura.

En una reunión en la Cámara de Diputados el miércoles 24 de abril, el legislador Iván Valente, que integra un grupo de presión indígena, consideró que esos cambios eran el equivalente a "dejar al zorro tomar el control del gallinero".

Como respuesta, el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, dijo que estaba dispuesto a presionar para dar marcha atrás a los cambios cuando surjan propuestas de un debate y admitió que devolver a la Funai a las órdenes del Ministerio de Justicia sería la decisión "más razonable" que "garantiza más seguridad" para los indígenas.

Con AP y EFE

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.