Saltar al contenido principal

Ejecución extrajudicial de un exguerrillero sacude al Gobierno colombiano

Fuerzas de seguridad patrullan cerca de Tibu, en la región de Catatumbo, departamento de Norte Santander, en el noreste de Colombia, el 27 de abril de 2018.
Fuerzas de seguridad patrullan cerca de Tibu, en la región de Catatumbo, departamento de Norte Santander, en el noreste de Colombia, el 27 de abril de 2018. Archivo particular / Prensa FARC

Contradiciendo la versión del Ejecutivo, la Comisión de Paz del Congreso aseguró que la muerte de un excombatiente de las FARC no fue accidental. El general responsable de las operaciones en la zona, señalado por casos similares, pidió perdón.

Anuncios

Dimar Torres había sido militante de la guerrilla de las FARC en la conflictiva región del Catatumbo, en el noreste de Colombia, y se desmovilizó a raíz de los acuerdos firmado en 2016 con el gobierno de Juan Manuel Santos. Durante la noche del pasado 22 de abril, Torres resultó muerto a causa de una bala del Ejército.

Desde entonces, entre la cacofonía gubernamental y las primeras indagaciones, la versión de los hechos que se desprende es la de una ejecución extrajudicial perpetrada por los soldados, devolviendo la fuerza pública a sus más oscuros tiempos.

Las montañas del Catatumbo, ubicadas en el departamento del Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, han sido testigas silenciosas del largo conflicto armado y, hoy en día, viven una tensión permanente entre militares, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, disidentes de las FARC y diversos reductos de bandas criminales.

En un primer tiempo, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, acatándose a la versión del cabo implicado, aseguró que lo ocurrido fue un "accidente", que tuvo lugar en medio de un "forcejeo". "En la refriega se disparó el fusil, esta persona quedó herida y posteriormente falleció", trató de justificar el funcionario, quien retocó su comunicación en el momento que la Fiscalía imputó cargos contra el militar señalado.

Posible tortura y e intento desaparición: el regreso de los fantasmas del pasado

Lo que parece haber sucedido es confuso y mórbido. El exguerrillero murió luego de un aparente momento de tensión con los miembros del batallón local en una serie de circunstancias que no parecen en absoluto accidentales. Según la versión de los aldeanos, y tal como lo relata el jefe de la ahora formación política FARC, miembros de la comunidad irrumpieron en el lugar justo antes de que los militares pretendían desaparecer el cuerpo.

Peor aún, los videos aficionados grabados por los vecinos cuando encontraron el cuerpo sin vida de Dimar Torres mostrarían que el hombre habría sido torturado antes de ser abatido.

Una crueldad que empujó al general Diego Villegas, comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano del Ejército que actúa en la zona a reaccionar con más amplitud que el Gobierno, que se quedó patinando en su relato. "Lo lamento desde lo más profundo. No es suficiente, pero estoy aquí, yo me regalé para estar acá y no como dijeron algunos de que como mataron a un civil vine. Es que no mataron a cualquier civil, mataron a un miembro de la comunidad, lo mataron miembros de las Fuerzas Armadas", expresó Villegas el sábado 27 de abril ante un centenar de residentes locales.

No obstante, estas palabras no ocultan el expediente del propio Diego Villegas, quien se encuentra procesado por un caso similar. Así lo recordó en las redes sociales el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco. Se trata del asesinato de un campesino que remonta a hace más de una década, que fue ejecutado por soldados con el fin de hacerlo pasar un insurgente eliminado en el marco de combates, suerte de por lo menos 2.000 colombianos que cobraron con su vida los abusos del Estado en un escabroso escándalo bautizado como los “falsos positivos”.

Un probable atentado a la paz que desató enfrentamientos políticos

A través de su Comisión de Paz, el Congreso de la República se apoderó rápidamente del caso. Una delegación pluripartidista viajó hacia el lugar de los hechos y rechazó con contundencia la versión preliminar del Gobierno. "El homicidio del desmovilizado Dimas Torres no solo es un crimen sino una violación al Acuerdo de Paz que exige garantizar la vida de quienes dejaron las armas", resaltó el senador Roy Barreras.

Torres es exmiembro de las FARC número 129 que ha sido asesinado tras la firma de los acuerdos, cuya implementación acumula demoras y desfinanciación, presentando como uno de los principales puntos negros la seguridad de líderes sociales y excombatientes.

A nivel político, el revuelo sigue de largo. La confusión a la cual se prestó el ministro de Defensa no tardó en hacer surgir llamados a su dimisión. También le han llovido críticas por su silencio al presidente Iván Duque.

"Guillermo Botero ha demostrado que no es una persona idónea para estar en el cargo y que apoya las ejecuciones extrajudiciales", aseveró en 'Caracol Radio' una de las cabezas de la oposición, Angélica Lozano. La congresista informó que se presentará en plenaria una moción de censura en contra del ministro, una réplica fuerte, que, sin embargo, tiene poca probabilidad de culminar.

Boletines de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.