Papa Francisco

El Papa Francisco llegó a Bulgaria para mejorar vínculos con la iglesia ortodoxa

El Papa Francisco camina con los sacerdotes mientras visita la catedral de Alexander Nevski en Sofía el 5 de mayo de 2019.
El Papa Francisco camina con los sacerdotes mientras visita la catedral de Alexander Nevski en Sofía el 5 de mayo de 2019. Yara Nardi, AFP
4 min

El sumo pontífice estará dos días en Bulgaria y luego viajará un día a Macedonia del Norte, con el objetivo de mejorar las relaciones con las iglesias ortodoxas de ambos países, donde tan solo un pequeño porcentaje de los habitantes son católicos.

Anuncios

El Papa Francisco comenzó su corto viaje por el este de Europa, en el que visitará Bulgaria durante dos días y pasará otro en Macedonia del Norte. Uno de sus objetivos es mejorar las relaciones entre la iglesia católica y la ortodoxa de estos países. Según el Papa, la visita hace parte del propósito que tiene el Vaticano para unir las ramas del cristianismo oriental y occidental que se separaron en 1054.

El sumo pontífice fue recibido este 5 de mayo por el ministro búlgaro, Boyko Borissov, posteriormente realizó una misa en una de las plazas principales de Sofía, la capital, de un país donde la mayoría de habitantes se identifican como ortodoxos, mientras que los católicos son una pequeña minoría en el país, con menos de 60,000 de una población de 7.1 millones.

La relación entre la comunidad ortodoxa búlgara y el Vaticano es una de las más duras para el clero católico y la única que ha boicoteado las reuniones recientes para un diálogo oficial.

El Papa Francisco camina con los sacerdotes mientras visita la catedral Alexander Nevski en Sofía el 5 de mayo de 2019.
El Papa Francisco camina con los sacerdotes mientras visita la catedral Alexander Nevski en Sofía el 5 de mayo de 2019. Yara Nardi / AFP

"La muy bienvenida presencia en esta reunión de representantes de estas diferentes comunidades es una señal del deseo de todos de seguir el camino cada vez más necesario hacia la cultura del diálogo" dijo el Papa Francisco.

“Que no se cierre el corazón a los migrantes”: Papa Francisco

Durante su primer discurso en Bulgaria, el sumo pontífice envió un mensaje contundente a la periferia de Europa sobre el sentimiento xenófobo y antinmigratorio.

Ante las autoridades y el Gobierno búlgaro, conformado por una coalición conservadora que incluye a partidos de extrema derecha, Francisco revivió el final del régimen soviético “que limitaba la libertad y las iniciativas" hace 30 años. Le recordó al público que, como consecuencia, Bulgaria debe afrontar hoy por hoy las consecuencias de la emigración y pidió mayores esfuerzos para que los migrantes puedan encontrar las condiciones que les permitan llevar una vida digna.

"Soy consciente del compromiso de los líderes de esta nación que durante años hicieron esfuerzos para garantizar que los jóvenes, en particular, no se vieran obligados a emigrar. Los alentaría por crear las condiciones que lleven a los jóvenes a invertir sus nuevas energías y planear su futuro, como individuos y familias, encontrando en su país condiciones que les permitan vivir una vida digna” fue parte de lo mencionado por el papa. El Gobierno búlgaro rechazó el pasado año firmar el Pacto Migratorio de Naciones Unidas sobre inmigración, que el líder de la iglesia católica se ha esforzado en promover.

El Papa Francisco dirige la Santa Misa en la plaza Knyaz Alexander I, en Sofía, Bulgaria, el 5 de mayo de 2019.
El Papa Francisco dirige la Santa Misa en la plaza Knyaz Alexander I, en Sofía, Bulgaria, el 5 de mayo de 2019. Yara Nardi / Reuters

Ante el tema de la migración, Francisco también hizo hincapié en que Bulgaria tiene que hacer frente "al fenómeno de aquellos que buscan entrar dentro de sus fronteras, para huir de la guerra y los conflictos o la miseria, e intentan alcanzar de cualquier forma las zonas más ricas del continente europeo, para encontrar nuevas oportunidades de existencia o simplemente un refugio seguro".

Actualmente Bulgaria es uno de los miembros de la Unión Europea más pobres. Se estima que una quinta parte de la población vive bajo el umbral de la pobreza. Además, al menos dos millones de búlgaros han abandonado el país desde la caída del comunismo en busca de mejores empleos y niveles de vida en Europa occidental.

Con Reuters y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24