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Entrada en vigor de aranceles de Trump tensa las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China

Imagen de la empresa de tecnología de precisión Everwin de Guangdong, el taller de procesamiento inteligente más grande de Asia, en Dongguan, Guangdong, China, el 9 de mayo de 2019..
Imagen de la empresa de tecnología de precisión Everwin de Guangdong, el taller de procesamiento inteligente más grande de Asia, en Dongguan, Guangdong, China, el 9 de mayo de 2019.. Dan Sandoval / Oficina de información de Dongguan / Servicios de AFP

Las conversaciones entre la delegación china y la estadounidense comenzaron antes de la entrada en vigor de los nuevos aranceles a las importaciones chinas, en medio de la disputa comercial entre las dos mayores economías del mundo.

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Fue como Trump prometió. Esta medianoche se elevó al 25% los aranceles a $200 mil millones de productos chinos, luego de que las delegaciones no alcanzaran un acuerdo para poner fin a la guerra comercial durante la primera ronda de negociaciones.

Las conversaciones contrarreloj comenzaron este 9 de mayo a las 5 de la tarde hora local, en la oficina del representante comercial de Estados Unidos, donde participaron el principal negociador comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, el Secretario del Tesoro Steven Mnuchin, el viceprimer ministro chino, Liu He y el Embajador de China en Washington, Cui Tiankai, entre otros.

En el encuentro se debían abordar las inquietudes de Estados Unidos frente a las prácticas comerciales chinas, que incluía el robo de propiedad intelectual en materia tecnológica. Pero el diario económico ‘Bloomberg’ aseguró que los funcionarios chinos, que debían cenar con sus pares estadounidenses, dejaron la oficina de Lighthizer unos 90 minutos después de ingresar, sin hacer comentarios a la prensa.

El viceprimer ministro chino, Liu He, le da la mano al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, frente a la oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos en Washington, EE. UU., el 9 de mayo de 2019.
El viceprimer ministro chino, Liu He, le da la mano al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, frente a la oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos en Washington, EE. UU., el 9 de mayo de 2019. James Lawler Duggan / Reuters

Más temprano, el presidente Donald Trump se mostró ambiguo en sus declaraciones frente al tema: aseguró que era posible alcanzar un pacto comercial esta semana, mientras ratificó sus planes de aumentar las tarifas. Durante un evento en Washington paralelo a la reunión de las dos delegaciones, el mandatario informó también que recibió una “hermosa carta” del presidente chino Xi Jinping sobre cómo trabajar en conjunto para subsanar las tensiones comerciales. Trump dijo que probablemente llamaría a Xi, sin embargo, esto nunca se produjo.

En medio del cruce de palabras de Trump, la reunión acabó sin mayores resultados. La Casa Blanca aseguró que las conversaciones se mantendrán este 10 de mayo en medio de la tensión, sin la certeza de que ambas partes logren reducir las diferencias que se abrieron paso entre ambos países desde la semana pasada.

“Es muy difícil sacar algo bueno de aquí porque la diferencia entre china y EE. UU. es de competencia geopolítica, entonces es muy difícil llegar a un buen acuerdo”, apunto el analista de mercados internacionales, Guillermo Valencia.

Trump y China se ‘mostraron los dientes’ previo a las nuevas rondas de negociaciones comerciales

La semana pasada Beijing estaba decidida a cerrar un trato con Washington, pero el domingo 10 de mayo, cuatro días antes del inicio de las conversaciones entre ambos países, Trump anunció sorpresivamente un aumento del 10 al 25% en aranceles en su cuenta de Twitter. El magnate justificó esta decisión ya que las negociaciones avanzaban “pero muy lentamente” y lamentó que China intentará renegociar los puntos del acuerdo.

Al llegar a Washington, Liu dijo que el aumento de las tarifas "era muy desventajosa para ambas partes". Sin embargo, el funcionario chino aseguró que "venimos aquí esta vez, bajo presión, lo que demuestra la mayor sinceridad de China. Queremos resolver de manera sincera, confiada y racional ciertos desacuerdos o diferencias que enfrentan China y Estados Unidos” “Creo que hay esperanza”, aseguró.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace declaraciones sobre varios temas incluídos China en la Sala Roosevelt de la Casa Blanca en Washington, EE. UU., el 9 de mayo de 2019.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hace declaraciones sobre varios temas incluídos China en la Sala Roosevelt de la Casa Blanca en Washington, EE. UU., el 9 de mayo de 2019. Jonathan Ernst / Reuters

Pero con el paso de los días, los pronunciamientos de Beijing se endurecieron. El gigante asiático aseguró que no incumplió ninguna parte del acuerdo y prometió tomar represalias si los aumentos entraban en vigencia este viernes como Trump lo anunció.

Sus amenazas descolocaron a Beijing, algo que según Valencia hace parte de los planes del mandatario. “Hay unas estrategias de chantajes que pueden ser ganadoras que es lo que está haciendo Donald Trump, está tratando de crear el acuerdo más favorable. China si está robando propiedad intelectual, el estado de competencia no es equivalente, por eso la reacción de Donald Trump, pero los chinos no aceptan las tarifas porque a corto plazo pierden”, aseguró el experto.

Pero el portavoz del Ministerio de Comercio, Gao Feng. dijo el 9 de mayo que "China es creíble y honra su palabra y eso nunca ha cambiado". Esta cartera también aseguró que pronto publicará los detalles de las nuevas tarifas de represalia.

“Las guerras comerciales son un juego pierde-pierde”

Los más resentidos en medio de esta disputa comercial que se ha extendido por diez meses han sido los mercados internacionales que se desplomaron desde el pasado lunes.

“Las guerras comerciales son un juego pierde-pierde. Más allá del acuerdo comercial, los mercados emergentes no están exportando lo suficiente, los grandes afectados en una guerra comercial son los mercados emergentes”, expresó Valencia.

Los corredores de bolsa trabajan en el piso de la Bolsa de Nueva York cuyos índices se desplomaron en Nueva York, EE. UU., el 8 de mayo de 2019.
Los corredores de bolsa trabajan en el piso de la Bolsa de Nueva York cuyos índices se desplomaron en Nueva York, EE. UU., el 8 de mayo de 2019. Brendan McDermid / Reuters

Los aranceles aplican directamente a los productos chinos que ingresan a Estados Unidos, afectando directamente a los exportadores del país asiático, que son los que tendrán que pagar la tarifa del 25%. Pero para las importaciones en tránsito esta medida no aplica. Trump volvió a amenazar el jueves con imponer nuevas tarifas del 25% a 325,000 millones de dólares de importaciones chinas, que actualmente no tienen este arancel. El mandatario aseguró que su administración “ya está haciendo el papeleo”.

Pero "si las tensiones bilaterales se convierten en una guerra comercial global", como dijo en una nota el economista jefe de Oxford Economics, Gregory Daco, esto podría provocar “una recesión global". Y es que de llegarse a gravar todo el comercio entre EE. UU. y China se reduciría el producto interno bruto mundial en un 0,5% para 2020, como aseguró Daco.

A Trump de momento le ha beneficiado esta disputa. Como registró Bloomberg, el déficit comercial de Estados Unidos con respecto a China se redujo como nunca lo había conseguido en casi tres años a medida que las importaciones disminuyeron y las exportaciones avanzaron.

La batalla comercial que a principio de semana cumplió 300 días, con diez rondas de negociaciones celebradas entre ambos países, avanza sin resolución mientras el mundo observa preocupado los negativos efectos de este duelo de titanes.

Con Reuterse y AP

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