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Católicos volvieron a reunirse en iglesias de Sri Lanka

Un oficial de la policía de Sri Lanka monta guardia en la catedral de Santa Lucía durante una misa de santidad para bendecir a las víctimas de los ataques del domingo de Pascua en Colombo, el 11 de mayo de 2019.
Un oficial de la policía de Sri Lanka monta guardia en la catedral de Santa Lucía durante una misa de santidad para bendecir a las víctimas de los ataques del domingo de Pascua en Colombo, el 11 de mayo de 2019. Lakruwan Wanniarachchi / AFP

El cardenal Malcolm Ranjith, presidente de la Conferencia Episcopal de Sri Lanka, dirigió la ceremonia religiosa. Las escuelas católicas que habían sido cerradas tras los atentados serán reabiertas el 14 de mayo.

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Tres semanas después de los atentados perpetrados en diferentes iglesias católicas y hoteles de Sri Lanka que dejaron al menos 250 muertos y más de 500 heridos, fueron reanudadas las misas públicas bajo fuertes medidas de seguridad en Colombo, capital comercial del país asiático.

El tema fue debatido y aprobado en una reunión con el presidente de la nación, Maithripala Sirisena, y los representantes de las doce diócesis, quienes de manera individual tendrán que decidir cuándo volverán a oficiar los encuentros religiosos y las medidas de seguridad para las mismas.

"No podemos arriesgar la vida de nuestra comunidad, ni siquiera para la alabanza", aseguró Malcolm Ranjith, presidente de la Conferencia Episcopal de Sri Lanka.

La misa celebrada en la Catedral de Santa Lucía -que fue realizada para bendecir a las víctimas de los atentados- es la primera que se desarrolla en tres semanas y hace parte del intento de los habitantes de la isla por retomar sus actividades cotidianas.

Una de las sobrevivientes de los ataques, que tuvo una pérdida temporal de audición en un oído, es Ipsiba Nisam, una joven de 10 años que pertenecía al coro de la iglesia de San Antonio, y que este domingo acudió al servicio religioso con la esperanza de regresar. "Ahora me encuentro mejor", dijo Ipsida.

Otras medidas, en ese sentido, son la reapertura de las escuelas católicas y la petición del gobierno del país a la comunidad internacional de retirar las advertencias sobre las visitas a Sri Lanka.

En medio del dolor, los feligreses intentan retornar a la normalidad

La iglesia de San Sebastián, ubicada en la localidad de Negombo, se adelantó a prestar los servicios católicos desde el pasado martes, en medio de labores de reconstrucción y de fuertes medidas de seguridad, que incluyen el uso de chalecos y la presencia permanente de militares dentro y fuera del templo.

Más de mil devotos han llegado desde entonces hasta el lugar: "Esta era su casa segura, vienen llorando. Están molestos de que esto le haya sucedido a su iglesia", aseguró el párroco del lugar, Judas Fernando.

Según el líder religioso, “el impacto psicológico de lo sucedido es grande” y así lo demostraron algunos sobrevivientes de la tragedia, quienes sólo pudieron llegar hasta las vallas de seguridad instaladas por las autoridades a las afueras de la iglesia.

"Cuando me arrodillé para rezar, lo único que podía escuchar era el sollozo de los otros devotos. Por lo general no me conmuevo, pero no pude soportar la devastación que vi", dijo Gissele Dassm, una de las visitantes, a la agencia EFE.

Las investigaciones continúan y apuntan a organizaciones extremistas locales como National Thowheed Jamath (NTJ) y Jammiyathul Millathu Ibrahim (JMI), desestimando así la atribución inicial del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Con AFP y EFE

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