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El Senado de Alabama aprueba la ley más restrictiva contra el aborto en EE.UU.

En esta foto de archivo tomada el 18 de enero de 2019, activistas contra el aborto participan en la "Marcha por la Vida", un evento anual para conmemorar el aniversario del caso de la Corte Suprema de 1973 Roe v. Wade, que legalizó el aborto en EE.UU.
En esta foto de archivo tomada el 18 de enero de 2019, activistas contra el aborto participan en la "Marcha por la Vida", un evento anual para conmemorar el aniversario del caso de la Corte Suprema de 1973 Roe v. Wade, que legalizó el aborto en EE.UU. Saúl Loeb / AFP

La controvertida ley prohíbe la interrupción del embarazo en casi todos los casos, incluidos la violación y el incesto. El proyecto pretende desafiar la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que otorgó a las mujeres el derecho a abortar en 1973.

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Es un triunfo parcial para los conservadores y una maniobra que apunta a una estrategia ambiciosa: revocar la despenalización del aborto en el país. Y en este propósito el estado de Alabama acaba este 15 de mayo de hacer su contribución.

En medio de un acalorado debate, el Senado de ese estado dio luz verde, por una mayoría abrumadora, a la ley más restrictiva contra el aborto en todo el país. Fueron 25 votos a favor y 6 en contra de un proyecto que prohíbe el aborto en todas las situaciones salvo cuando la vida de la madre está en peligro. Los demócratas no consiguieron los votos para frenar el proyecto, aunque hicieron lo posible por dilatarlo, sin éxito.

Los 25 legisladores republicanos, todos hombres, que dieron el sí a la medida, no cedieron ante los casos de violación sexual o incesto. Si un médico se atreve a practicar un aborto bajo estas dos situaciones se puede enfrentar a una condena de hasta 99 años de prisión, ya que quienes realicen estos procedimientos estarían cometiendo un delito grave. Aunque el proyecto estaría criminalizando a los profesionales de la salud que se vean inmiscuidos en este tipo de procedimientos, no penaliza a la mujer que decide interrumpir voluntariamente su embarazo.

El senador Rodger Smitherman habla durante una votación en el Senado estatal sobre el proyecto de ley más estricto contra el aborto en Estados Unidos en la Legislatura de Alabama en Montgomery, Alabama, EE. UU., el 14 de mayo de 2019.
El senador Rodger Smitherman habla durante una votación en el Senado estatal sobre el proyecto de ley más estricto contra el aborto en Estados Unidos en la Legislatura de Alabama en Montgomery, Alabama, EE. UU., el 14 de mayo de 2019. Chris Aluka Berry / Reuters

Para entrar en vigencia, la legislación tiene que ser firmada por la gobernadora del estado, la republicana Kay Ivey, un trámite que los congresistas dan por sentado, ya que Ivey mantiene una posición dura frente al aborto. Si pasa este último filtro, en seis meses esta medida ya estaría funcionando en todo el estado, aunque la funcionaira no ha confirmado si lo hará.

"¿Por qué quieren decidir sobre nuestros cuerpos?", replicaba la senadora demócrata Vivian Figures. "No lo entiendo, ustedes también tienen hijas" exponía con indignación a sus colegas. Al otro lado del espectro ideológico, la representante conservadora Terri Collis expresó su deseo de que "esto llegue a la Corte Suprema de Justicia y haga que revise la decisión de fondo, que el bebé en el útero es una persona".

Fuera del Legislativo, activistas por los derechos de la mujer se manifestaban en contra del proyecto en curso. Su rechazo fue contundente ante una ley que, para ellos, priva a la mujer de un derecho fundamental: decidir sobre su propio cuerpo.

Conservadores a la carga contra el Roe Vs Wade, el caso que despenalizó el aborto en EE. UU.

En los últimos años, los estados más conservadores del país se han volcado a aprobar leyes más restrictivas y agudas para eliminar el derecho al aborto, que van desde regulaciones más estrictas en el tiempo para realizar el procedimiento, hasta requisitos médicos que deben cumplir los centros de atención.

Estas movidas legislativas están enmarcadas en un intento de los republicanos por abolir el aborto a nivel federal. La legislación para restringir la interrupción voluntaria del embarazo se ha introducido este año en 16 estados. En cuatro de ellos: Kentucky, Mississippi, Ohio y Georgia, los gobernadores han firmado esas leyes para prohibir el procedimiento desde el momento en que se detecte el latido del feto, que puede producirse desde la semana seis de gestación, un momento en el que muchas mujeres no han descubierto que están embarazadas.

Partidarios del derecho al aborto protestan frente a la Cámara Estatal de Alabama mientras el Senado del estado de Alabama vota el proyecto de ley antiaborto  más estricto en Estados Unidos en la Legislatura de Alabama en Montgomery, EE. UU., el 14 de mayo de 2019.
Partidarios del derecho al aborto protestan frente a la Cámara Estatal de Alabama mientras el Senado del estado de Alabama vota el proyecto de ley antiaborto más estricto en Estados Unidos en la Legislatura de Alabama en Montgomery, EE. UU., el 14 de mayo de 2019. Chris Aluka Berry / Reuters

"La estrategia aquí es que vamos a ganar", dijo Eric Johnston, el fundador de la Coalición Provida de Alabama, a la radio pública estadounidense ‘NPR’, el mismo que contribuyó a la prohibición del aborto en el estado sureño. "Hay muchos factores y el principal son dos nuevos jueces que pueden dar la posibilidad de que Roe Vs Wade sea revisado", agregó Johnston.

Este sector político, impulsado y entre líneas, presionado por su electorado cristiano, pretende llevar esta contienda hasta la Corte Suprema, luego de la confirmación de los jueces de tendencia conservadora, - Brett Kavanaugh y y Neil Gorsuch- que lleva la balanza a su favor. Su objetivo: que se evalué y posteriormente se derogue el derecho al aborto que se produjo tras el histórico fallo en el caso Roe Vs Wade, en el que el Supremo sentenció que la mujer tenía la potestad de decidir sobre su cuerpo.

¿Quiénes ganarán el pulso frente al aborto?

La batalla no solo se vivirá en los estrados, sino en las calles y en las redes sociales. En medio de esta oleada de decisiones políticas frente al aborto, la actriz y activista Alyssa Milano, la creadora del movimiento '#MeToo', apareció en escena para convocar una huelga sexual con el hashtag '#SexStrike' en twitter, en respuesta a estas decisiones políticas contra el aborto. Milano llamó a las mujeres a una abstinencia sexual "hasta que recuperemos la autonomía física".

Tras conocer la noticia, la Unión Americana de Libertades Civiles, ACLU, de Alabama, aseguró que junto a la organización Planned Parenthood "presentarán una demanda para detener esta prohibición inconstitucional y proteger el derecho de cada mujer a tomar su propia decisión sobre su atención médica, su cuerpo y su futuro. El proyecto de ley no entrará en vigencia en un futuro próximo y el aborto seguirá siendo un procedimiento médico seguro y legal en todas las clínicas de Alabama", dijo en tuit la organización.

La ACLU recordó que el aborto sigue siendo legal en 50 estados, pero la respuesta es inflexible y la batalla por este derecho se augura tensa y de largo aliento. "La vida humana tiene derechos, y cuando alguien toma esos derechos, es cuando nosotros, como gobierno, tenemos que intervenir", aseguró con firmeza el senador estatal, Clyde Chambliss. "Cuando Dios crea esa vida, ese milagro de la vida dentro del útero de la mujer, no es nuestro lugar como seres humanos extinguir esa vida. Eso es lo que creo".

La senadora estatal demócrata Linda Coleman-Madison tildó a los republicanos de "hipócritas" por defender a un gobierno que debería mantenerse al margen de los asuntos privados pero que "ahora quiere en mi vientre lo que yo quiero por fuera".

Los demócratas se mostraron preocupados porque esta ley espanta a los médicos del estado. Dicen que ninguno querría ir a trabajar bajo esas agudas restricciones. El grupo Physicians for Reproductive Health ratificó los temores. Dijo que la prohibición casi total de los abortos tendría un efecto desastroso en la atención médica.

"Los médicos no estarán dispuestos a ayudar a los pacientes necesitados, incluso cuando el embarazo sea perjudicial para la salud de un paciente, o potencialmente fatal por temor a ser examinado por el sistema de justicia penal", explicó la Dra. Yashica Robinson, miembro de la junta y ginecóloga en un comunicado.

Las leyes antiaborto suenan aún más fuerte en la era Trump.

Con EFE y Reuters

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