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El bus de Europa

#BusEuropaF24, etapa 4: en Austria, las controversiales ofensivas contra los extranjeros

Se observan pancartas con el eslogan "¡No dejen gobernar a los nazis!", durante una manifestación en respaldo a los migrantes y contra del Gobierno dirigido por Sebastian Kurz, en el puente Reichsbrucke, en Viena, Austria, el 13 de septiembre de 2018.
Se observan pancartas con el eslogan "¡No dejen gobernar a los nazis!", durante una manifestación en respaldo a los migrantes y contra del Gobierno dirigido por Sebastian Kurz, en el puente Reichsbrucke, en Viena, Austria, el 13 de septiembre de 2018. Joe Klamar / AFP

El Gobierno austriaco juega con medidas populistas para mantener su tasa de aprobación, en contra de las reglas de la Unión Europa, que ya lanzó un proceso de sanción en un caso de disminución de subsidios para familias extranjeras.

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El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) fue fundado por antiguos nazis en 1956. Hoy gobierna el país junto Partido Popular Austríaco (ÖVP) del canciller Sebastian Kurz. A finales de 2017, fue el sellamiento de esta alianza entre ultraderecha y conservadores que echó a los sociodemócratas de la jefatura del Gobierno que ocupaban desde hace más de dos décadas.

Entre las exigencias del FPÖ para formar un ejecutivo se encuentra aplicar la "preferencia nacional" a los subsidios estatales, lo cual se concretó en una ley que indica el monto de las ayudas al nivel de vida de los países de origen de los extranjeros residentes en suelo austríaco.

Un suelo que acoge a un flujo humano compuesto en su mayoría de personas oriundas de los países de los Balcanes y sus cercanías, región que tiene un apego histórico con Austria. Por ejemplo, son 300.000 los residentes que migraron desde Hungría, Serbia y Rumania, países con riqueza por individuo en promedio cuatro veces menor a la de Austría.

Una ley que afecta al bolsillo de los trabajadores inmigrantes

La medida del Gobierno supuso una reducción de los subsidios de muchas de estas personas cuyo hijo se quedó en el país de procedencia. El monto se elaboró con base a los costos que supone suplir en el país de origen. Así, para un húngaro que vive en Austria, el dinero asignado para un bebé nacido en su país pasó 172 a 93 euros mensuales, mientras que el mismo caso para un alemán implica un aumento de esta suma.

Las autoridades argumentaron querer cesar la "exportación" en el exterior de sus ayudas estatales y su decisión conllevará, según ellos, a un ahorro anual de 100 millones de euros, El número de niños afectados se encuentra alrededor de 150.000.

Un manifestante con calcomanías que representan al vicecanciller ultraderechista del FPÖ, Christian Strache, y al canciller austríaco del  ÖVP, Sebastian Kurz,cerca del palacio presidencial, cerca del palacio presidencial, en Viena, Austria, en diciembre de 2017.
Un manifestante con calcomanías que representan al vicecanciller ultraderechista del FPÖ, Christian Strache, y al canciller austríaco del ÖVP, Sebastian Kurz,cerca del palacio presidencial, cerca del palacio presidencial, en Viena, Austria, en diciembre de 2017. Joe Klamar / AFP

Para la Unión Europea (UE), se trata de una ley irregular. “No hay ni trabajadores ni niños de segunda clase dentro de la UE”, afirmó Marianne Thyssen, Comisaria europea de Empleo y Asuntos Sociales, denunciando también que el Ejecutivo golpea a “aquellos que se madrugan, trabajan duro y realmente contribuyen a la economía austriaca”.

"Cualquier reducción de las prestaciones familiares únicamente porque los hijos residan en el extranjero infringe las normas de la UE", resalta la Comisión Europea en el comunicado que anuncia el lanzamiento de un "proceso de incumplimiento" en contra de Austria. Los oficiales de la UE repitieron también que la medida es injusta por lo que los residentes extranjeros pagan los mismos impuestos que los nacionales y que este tipo de política podría terminar afectando a la actividad económica del país.

Ciertas profesiones son desertadas por los austriacos. En el día a día, un gran número de inmigrantes trabajan, por ejemplo, como enfermeros o asistentes al domicilio de las personas vulnerables, cada vez más numerosas.

Una inmigración necesaria para la economía

Mientras en Colombia la edad mediana es de 29,3 años, en Austria es de 43,5, y los más de 65 años representarán el 20 % de la población. Al igual que el resto de Europa, el país envejece y empieza a carecer de mano de obra para sostener a su economía, que creció por un 2,8% el año pasado. Además, el hecho que su población siga creciendo se debe en buena medida a la inmigración.

Según las cifras oficiales, entre 2007 y 2017, el saldo migratorio (la diferencia entre los extranjeros que se fueron y los que llegaron) se elevó a unas 510.000 personas. Concretamente, esta población representa el 5,8 % de los 8,8 millones de habitantes que cuenta esta nación.

Carteles electorales para las elecciones europeas representando al vicecanciller austriaco y jefe del Partido de la Libertad (FPÖ), Heinz-Christian Strache, y el principal candidato del partido para esta contienda, Harald Vilimsky,en Viena, Austria, en mayo de 2019.
Carteles electorales para las elecciones europeas representando al vicecanciller austriaco y jefe del Partido de la Libertad (FPÖ), Heinz-Christian Strache, y el principal candidato del partido para esta contienda, Harald Vilimsky,en Viena, Austria, en mayo de 2019. Leonhard Foeger / Reuters

Estancada en los años 80, la evolución demográfica del país recuperó algo de dinamismo a lo largo de las últimas décadas, siguiendo la tendencia de llegadas de extranjeros. El caso más llamativo es el de la capital austríaca, Viena, una ciudad que a duras penas se alzó al millón y medio de habitantes entre 1980 y 2000, periodo durante el cual incluso perdió residentes, hoy se avecina a los dos millones.

El extranjero como blanco preferido de la extrema derecha

Además de la disminución de los subsidios, la alianza conservadora-ultraderecha lanzó otras ofensivas en contra de los extranjeros. Varias ONG denunciaron que el Gobierno quiere impedir la asistencia que brindan a los solicitantes de asilo, llegados de países extraeuropeos luego, a menudo, de una epopeya migratoria. A través de la creación de una agencia federal, en 2020, el Ejecutivo plantearía interponerse entre los voluntarios y abogados que ayudan a los migrantes al imponer sus propios colaboradores y ruta de acción jurídica.

En la misma dinámica, prohibieron a los jóvenes refugiados que piden asilo a integrar formaciones duales que les permitían tener clases y empezar a trabajar en las empresas locales.

Por otra parte, el gabinete de Kurz ha sido cuestionado por un escándalo que sacudió a los servicios de inteligencia. Según las revelaciones de la prensa local, el ministro del Interior habría querido imponer una purga dentro de este servicio, un ministro que trató luego de intimidar a los periodistas que trabajaron el caso.

En plena campaña para las elecciones europeas, el FPÖ se empeña a retomar con fuerza la retórica antiinmigración e incluso antimusulmana. Con el 23 % de las intenciones de voto en los sondeos, detrás de la izquierda y de su aliado conservador del ÖVP, la extrema derecha busca más que nunca alentar a sus tropas con el fin consolidar su presencia en el escenario político.

Actualización: tras la revelación de un escándalo implicando al vicecanciller y jefe de la ultraderecha, Heinz-Christian Strache, se cayó la coalición ÖVP-FPÖ y el canciller Kurz anunció que gobernará con tecnócratas hasta que se defina en unas elecciones anticipadas la suerte del Gobierno.

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