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Falleció Niki Lauda, tres veces campeón de Fórmula Uno

El piloto austríaco Niki Lauda posa con el premio Laureus durante la ceremonia en Berlín, el 18 de abril de 2016.
El piloto austríaco Niki Lauda posa con el premio Laureus durante la ceremonia en Berlín, el 18 de abril de 2016. Hannibal Hanschke / Archivo / Reuters

El expiloto austríaco murió a los 70 años, según confirmó su familia. El exautomovilista había ingresado al hospital por problemas renales. Ganó dos de sus tres títulos luego de sobrevivir a un grave accidente en 1976.

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El piloto austríaco de Fórmula Uno, Niki Lauda, murió a los 70 años según informaron sus familiares y su médico, luego de haber tenido que ser trasladado a una clínica de diálisis como consecuencia de sus problemas renales.

La Agencia de Prensa de Austria citó un comunicado de la familia de Lauda, que detalló que el exautomovilista “falleció pacíficamente” el lunes 20 de mayo. En la misma línea, el doctor Walter Klepetko, quien le realizó a Lauda un trasplante de pulmón el año pasado, también confirmó la noticia.

“Sus logros únicos como atleta y empresario son y serán inolvidables. Su incansable entusiasmo por la acción, su franqueza y su valentía siguen siendo un modelo a seguir y un punto de referencia para todos nosotros. Lejos de la mirada pública, era un esposo, padre y abuelo cariñoso. Lo extrañaremos mucho”, señaló la familia de Lauda en la declaración publicada por varios medios austríacos.

Lauda, tres veces ganador de la Fórmula Uno, venía sufriendo un deterioro progresivo de su salud y su hermano, Florian, había confirmado horas antes que el expiloto debió ser internado en una clínica de diálisis debido a una insuficiencia renal.

Lauda había requerido trasplantes de riñones en 1997 y 2005, mientras que agosto de 2018 había recibido un trasplante de pulmón, uno de los órganos más dañados como consecuencia del fuerte accidente que sufrió en 1976, cuando su Ferrari se vio envuelta en llamas con él adentro.

La leyenda del austríaco, considerado uno de los mejores pilotos de la historia, se agigantó cuando regresó a la actividad seis semanas después de ese hecho y, posteriormente, logró los títulos mundiales en 1997 y 1984.

Catorce años y tres títulos en una maratónica carrera en la Fórmula Uno

Nikolaus Andreas Lauda nació el 22 de febrero de 1949 en el seno de una familia adinerada de Viena. Hijo de un empresario de la industria de fabricación de papel, eligió encarar una carrera en el automovilismo.

Lauda sostuvo económicamente su carrera en los inicios gracias a una serie de préstamos y escaló desde la Fórmula 3 y 2 hasta llegar a la máxima categoría del automovilismo mundial en 1971 con el equipo March, cuando compitió en el Gran Premio de Austria. En 1973, ya en la escuadra BRM, consiguió sus primeros puntos gracias a un quinto puesto en Bélgica.

En 1974, Lauda se unió a Ferrari y, por primera vez, ganó un Gran Premio, ese año, en España. La temporada siguiente cosechó cinco victorias y obtuvo su primer título de pilotos en Fórmula Uno.

En 1976, como defensor del título, sufrió un accidente que marcó su vida. En la décima fecha del campeonato, en el autódromo alemán de Nürburgring, el austríaco se estrelló con su Ferrari, que rápidamente comenzó a arder.

Varios pilotos intervinieron para rescatar a Lauda que, producto de su exposición al fuego, sufrió importantes quemaduras en su cara y deformación en su oreja derecha.

Tras el accidente, Lauda estuvo en coma por un tiempo y, según relató una década después, estuvo al borde de la muerte “durante tres o cuatro días”.

De acuerdo a lo recordado por el piloto, “el daño principal, pienso, fue a los pulmones por inhalar las llamas y el humo mientras estuve sentado en el automóvil durante unos 50 segundos”.

Sin embargo, solo seis semanas después del hecho, Lauda volvió a las pistas y terminó cuarto en la carrera de Monza, en Italia. Aunque, según el mismo admitió, su regreso “no fue fácil” y, en el primer día de prácticas, pensó que no iba a poder volver a conducir por el miedo.

Pero, siempre de acuerdo a su relato, comenzó “muy lentamente a tratar de recuperar las sensaciones” y, especialmente, “la confianza” para conducir, por lo que, al cabo de cuatro o cinco carreras, “básicamente había superado el problema”.

En 1977, logró su segundo campeonato mundial, un año después se mudó al equipo Brabham y en 1979 decidió retirarse para concentrarse en el montaje de su aerolínea, Lauda Air.

Sin embargo, en 1982, una importante oferta de McLaren lo llevó a salir de su retiro. Tras quedar quinto ese año y décimo en 1983, Lauda consiguió su tercer y último título de Fórmula Uno en 1984, antes de despedirse de la competencia de manera definitiva al año siguiente.

Post-Fórmula Uno: la vida empresarial, el vínculo con el automovilismo y el deterioro de su salud

En los últimos años de su carrera automovilística, Lauda impulsó su aerolínea, que comenzó como proveedora de vuelos chárter y se expandió en 1980 para ofrecer vuelos a Asia y Australia. Un accidente de un Boeing 767 de su compañía en Tailandia en mayo de 1991 provocó la muerte de 213 pasajeros y 10 tripulantes.

En 1997, su rival Austrian Airlines adquirió una participación minoritaria en la compañía y en 2000, Lauda renunció a la presidencia de la junta luego de que su empresa sufriera pérdida y una auditoría externa cuestionara la falta de control financiero interno. Tiempo después, Austrian Airlines tomó el control total.

Lauda volvió a intentarlo en 2003, cuando fundó la aerolínea Niki, la cual pasó bajo control de Air Berlín tiempo después y, a principios de 2018, el austríaco la compró tras asociarse con Ryanair para renombrarla como LaudaMotion.

Asimismo, el austríaco se mantuvo ligado al automovilismo. Entre 1993, se convirtió en asesor técnico de Ferrari, entre 2001 y 2002 dirigió el equipo Jaguar –con escaso éxito- y en 2012 fue nombrado director no ejecutivo de Mercedes, cargo desde el que ayudó a gestionar la llegada del británico Lewis Hamilton, quíntuple campeón mundial.

En todo ese lapso, su salud se fue deteriorando, en parte producto de las secuelas de su accidente. En 1997 fue sometido a un trasplante de riñón, donado por su hermano. Pero cuando ese órgano comenzó a fallar, su novia le donó un riñón en 2005.

Por su parte, en agosto de 2018, se sometió a un trasplante de pulmón que, según informó el Hospital General de Viena, era necesario para hacer frente a una “enfermedad pulmonar grave”.

Parte de su carrera se vio reflejada en el cine a través de la película “Rush”, dirigida por Ron Howard, que mostraba su intensa rivalidad con el británico James Hunt, campeón de Fórmula Uno con McLaren en 1976.

Este lunes 20 de mayo, pilotos, escuderías y distintos hombres del deporte recordaron a uno de los grandes pilotos de la historia del automovilismo mundial, que se convirtió en leyenda.

Con AP

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